Los 4 experimentos psicológicos más interesantes

El ser humano es capaz de reaccionar con maldad, pasividad o miedo si se le coloca en las condiciones adecuadas. Esto es lo que nos demuestran algunos de los experimentos psicológicos más interesantes. Te los mostramos.
Los 4 experimentos psicológicos más interesantes
Elena Sanz

Escrito y verificado por la psicóloga Elena Sanz el 13 junio, 2021.

Última actualización: 13 junio, 2021

El avance de la psicología como ciencia ha dependido en gran parte de diferentes estudios e investigaciones científicas. Estos procedimientos nos han permitido comprender mejor el funcionamiento de la psique humana y dar solución a diversos problemas y patologías. Sin embargo, la metodología no siempre ha entrado en los límites que consideramos aceptables. Precisamente sucedió esto en algunos de los experimentos psicológicos más interesantes realizados a lo largo de la historia.

La adquisición de fobias, el comportamiento en grupo o la obediencia a la autoridad son algunos de los temas centrales de los experimentos más conocidos y relevantes de los últimos tiempos. Varios de ellos serían imposibles de replicar en la actualidad por los dilemas morales que plantea el posible daño a los participantes. Aún así, los resultados entonces obtenidos siguen teniendo relevancia y aplicación en la actualidad.

Algunos de los experimentos psicológicos más interesantes

Monigotes influenciándose entre ellos

Percepción e influencia social

¿Hasta qué punto crees que influyen los demás en tus opiniones, decisiones y creencias? Si te sientes relativamente libre de estos condicionamientos, el siguiente experimento puede hacerte cambiar de opinión.

Se llevó a cabo en 1951 por el psicólogo Solomon Asch. En él, varios participantes (todos ellos actores a excepción de uno) observaban pares de láminas que tenían que comparar. En la primera cartulina se mostraba una única línea, y en la siguiente aparecían tres; los participantes debían identificar cuál de estas tres líneas era idéntica en longitud a la primera.

A medida que avanzaba la prueba, los participantes actores ofrecían de forma unánime respuestas incorrectas; esto con el fin de comprobar cuál era la reacción del voluntario real. Lo sorprendente fue descubrir cómo, de manera progresiva, este comenzaba a responder en contra de su propia percepción para acomodarse a la opinión grupal.

El origen de las fobias

Si padeces alguna fobia es posible que te hayas preguntado cómo se originan estos miedos irracionales. Pues bien, uno de los más antiguos y afamados experimentos realizados nos proporcionó información interesante al respecto. Es el caso del pequeño Albert.

En 1920, el psicólogo Jhon Broadus Watson puso a prueba por primera vez en humanos el condicionamiento clásico de Pávlov. Para ello, tomó a un bebé de 11 meses al que se le presentaba una rata blanca al tiempo que se le exponía a un estímulo aversivo o desagradable (el sonido de un martillo sobre una barra de metal).

Los resultados mostraron que la respuesta de temor que suscitaba el ruido quedó asociada al animal; de esta forma, la sola presencia de la rata generaba esa respuesta de miedo. Además, esta se generalizó a otros elementos similares, como perros o conejos.

Obediencia a la autoridad

Las personas hemos demostrado ser capaces de cometer verdaderas atrocidades cuando renunciamos a nuestro propio juicio a fin de obedecer a una autoridad superior. Esta es la justificación que ofrecieron varios implicados en los Juicios de Núremberg tras la Segunda Guerra Mundial y es la hipótesis que se pone a prueba en el estudio de Stanley Milgram, en 1961, uno de los experimentos psicológicos más interesantes.

La dinámica fue la siguiente: los participantes eran asignados al rol de “maestros” o “alumnos” y los primeros debían leerle una lista de 40 pares de palabras a memorizar a los segundos. Estos tendrían que ser capaces, después, de recordar la segunda palabra de cada par; y, si fallaban, el maestro habría de darles una descarga eléctrica cada vez de mayor potencia.

Los maestros no observaban a los alumnos mientras respondían, pero escuchaban sus gritos (en realidad, eran grabaciones, ya que los supuestos alumnos eran cómplices del estudio). De forma alarmante se comprobó que el 65 % de los maestros llegaron a aplicar la descarga máxima, pese a percibir el sufrimiento de la contraparte y sentirse visiblemente perturbados por ello.

Categorización social y discriminación

Para comprender las dinámicas entre grupos sociales y el origen de la discriminación, en 1968 se llevó a cabo el famoso estudio de Jane Elliott denominado “una clase dividida”.

A los niños del aula se les dividió en función del color de sus ojos. Quienes tenían ojos azules eran considerados superiores por la profesora, quien alababa abiertamente su mayor inteligencia y les permitía obtener recompensas que sus pares de ojos marrones no podían recibir.

Los conflictos entre ambos grupos no se hicieron esperar. Niños que siempre habían convivido en armonía e incluso compartían fuertes lazos de amistad se enfrentaban a quienes ahora percibían como diferentes.

El legado de los experimentos psicológicos más interesantes

Estos experimentos psicológicos y otros tantos realizados a lo largo de los años han pasado a la historia por lo sorprendente de sus hallazgos y sus implicaciones prácticas. Gracias a ellos, el pensamiento humano, nuestras reacciones emocionales y nuestro comportamiento social resultan menos misteriosos.

No obstante, si algo nos han enseñado todos estos estudios es la importancia de la ética y el pensamiento crítico, tanto en laboratorio como en la vida diaria. Ser conscientes de por qué actuamos de un modo determinado nos ayudará a tener mayor control y responsabilidad sobre nuestros actos y a dirigirnos día a día de un modo más apropiado.

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  • Asch, S. E. (1956). Studies of independence and conformity: I. A minority of one against a unanimous majority. Psychological Monographs: General and Applied, 70(9), 1–70. https://doi.org/10.1037/h0093718
  • Watson, John B. & Rayner, Rosalie (1920). "Conditioned emotional reactions". Journal of Experimental Psychology, 3(1), pp. 1-14.
  • Milgram, S. (1963). Behavioral Study of obedience. The Journal of Abnormal and Social Psychology, 67(4), 371–378. https://doi.org/10.1037/h0040525