Félix Boehm, un psicoanalista controvertido

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 25 febrero, 2019
Edith Sánchez · 25 febrero, 2019
Félix Boehm fue uno de los psicoanalistas que se adhirió al régimen nazi en Alemania y que estuvo involucrado con el exterminio de homosexuales. Pese a esto, aunque por fuera de la línea freudiana, siguió ejerciendo el psicoanálisis hasta su muerte.

El nombre de Félix Boehm aparece en varias ocasiones en la historia del psicoanálisis. Sin embargo, su notoriedad no se debe a los aportes que hizo a esta disciplina, los cuales, a decir verdad, fueron muy pocos. Lo que lo hizo célebre es que se convirtió en una de las figuras más emblemáticas de lo que se llamó la década trágica del psicoanálisis.

Esta fue una etapa marcada por contradicciones y ambigüedades. Tuvo lugar cuando el nacionalsocialismo ascendió al poder y proscribió a los psicoanalistas judíos, que en aquel entonces eran la mayoría. El nazismo se debatió entre la validez conceptual de esa corriente y el hecho de que su núcleo estaba conformado por judíos.

… “al ser considerado por los partidarios del nacionalsocialismo como una ‘Ciencia Judía’, el psicoanálisis tuvo que soportar durante más de diez años un sinfín de reveses  calamidades que concluyeron para muchos de sus seguidores con el exilio, el encarcelamiento, la tortura o la muerte”.

-Iturbide & Sánchez de Miguel-

A muchos psicoanalistas les sucedió lo mismo. Veían la necesidad de preservar el psicoanálisis, pero a la vez tenían que conciliar con el nazismo para lograrlo. Félix Boehm fue el puntal de esta contradicción. Junto con Werner Kemper, Harald Schultz-Hencke y Carl Müller-Braunschweig fue uno de los psicoanalistas que decidió colaborar con el régimen nazi.

Aspectos biográficos de Félix Boehm

Félix Boehm nació el 25 de junio de 1881 en Riga, Alemania. Estudió en Suiza y obtuvo su diploma de bachiller en 1906. Luego estudió ingeniería mecánica en el Politécnico de Riga. Para ese entonces, ya se había familiarizado con el psicoanálisis. En 1901, había leído Sobre la psicopatología de la vida cotidiana de Sigmund Freud y desde entonces se interesó por el tema.

Perfiles de hombres con la mente transparente

En 1912, comenzó a estudiar medicina en la Universidad de Ginebra, carrera que concluyó en la Universidad Ludwig-Maximilians, en Munich. Allí mismo tuvo la oportunidad de trabajar con Emil Kraepelin, considerado el padre de la psiquiatría moderna. Se especializó en psiquiatría y neurología.

Félix Boehm se psicoanalizó inicialmente con Eugénie Sokolnicka y luego hizo un breve análisis de entrenamiento con Freud. Más adelante, reanudó su psicoanálisis con Karl Abraham, a quien conoció en Berlín. Se casó dos veces, la primera en 1904 y la segunda en 1914. Tuvo dos hijas y llevó a ambas a análisis con la prestigiosa Melanie Klein.

La década trágica

Félix Boehm comenzó a formar parte de la Sociedad Psicoanalítica Alemana (DPG, por su sigla en alemán) desde 1922. Por aquel entonces estuvo involucrado en un escándalo en el que se le acusaba de malversación de fondos para unas becas académicas.

Con la llegada del nazismo al poder, la DPG hizo las gestiones necesarias para impedir que se prohibiera la enseñanza del psicoanálisis. Para lograr este objetivo, también se realizó una declaración de principios que básicamente se orientaba a conciliar con los principios del régimen nazi.

Así mismo, la DPG obligó a los analistas judíos a renunciar a su membresía y expulsó a los militantes de izquierda. De otro lado, rompió con la Asociación Psicoanalítica Internacional (IPA). Félix Boehm estuvo a la cabeza de todas esas acciones.

Boehm manifestó abiertamente su compromiso con el nacionalsocialismo. No fue el único, también lo hicieron psicoanalistas tan prestigiosos como Carl Gustav Jung y Ernest Jones. Su objetivo central, o al menos el de muchos psicoanalistas de entonces, era preservar la práctica del psicoanálisis en Alemania.

Mente con forma de puzzle

Boehm y el nazismo

Desde tiempo atrás, Félix Boehm se había interesado por estudiar el tema de la homosexualidad. En la época nazi, el DPG pasó a llamarse “Grupo de trabajo A”, el cual operaba bajo la tutela del Instituto Alemán de Investigación y Psicoterapia Psicológica. Allí Boehm continuó investigando y más temprano que tarde fue nombrado “perito” para la homosexualidad.

Félix Boehm en persona le solicitó al Reich que tomara las medidas de vigilancia necesarias sobre la homosexualidad y que contribuyera para hacer posible un “diagnóstico precoz” de la misma. La política nazi no era diagnosticar a los homosexuales, sino perseguirlos, esterilizarlos y/o exterminarlos. Boehm dijo que su propuesta era una manera de proteger a esa población. Sin embargo, de su puño y letra salieron varias condenas de muerte años después.

Una vez terminó la guerra, Boehm no expresó ninguna señal de arrepentimiento frente a lo sucedido. Un enviado de la línea freudiana, que pretendía evaluar la competencia de los psicoanalistas alemanes para ejercer su oficio, declaró que Félix Boehm no era apto mentalmente para tal fin. De todos modos, Boehm siguió formando parte de la DPG hasta su muerte, que tuvo lugar el 20 de diciembre de 1958 en Berlín.

  • Luquin, L. M. I., & de Miguel, M. S. (2010). La década trágica del Psicoanálisis: 1935-1945. Revista de historia de la psicología, 31(2), 89-102.