Fernando Pessoa, el escritor múltiple

Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga María Alejandra Castro Arbeláez
· 19 febrero, 2019
Fernando Pessoa fue, quizás, uno de los escritores más importantes en la literatura Portuguesa y un autor muy influyente en la modernidad. Fue uno de los que introdujo el movimiento de las vanguardias en su país y nos legó la creación de los heterónimos, identidad literaria que marcó su obra.

Los escritores crean la historia a través de la palabra. Cada texto nos lleva a lugares inigualables, a momentos inesperados y a sensaciones, a veces, indescriptibles. Fernando Pessoa no se quedó atrás en esta tarea y, con sus textos, nos condujo a conocer lo múltiple en la escritura.

Este escritor fue un pionero de las vanguardias, su obra llegó a tener un gran impacto en la escritura. De hecho, marcaría un antes y un después, además de abrir el camino a explorar nuevas formas.

Pessoa retrataba en sus poemas y textos aspectos inherentes a la humanidad. Pero lo hacía desde miradas múltiples, incluso llegando a parecer una persona distinta en cada escrito. ¿Asombroso, verdad?

«Pon todo lo que eres en lo mínimo que hagas».

-Fernando Pessoa-

Fernando Pessoa, breve recorrido por su biografía

Fernando Antonio Nogueira Pessoa nació en Lisboa (Portugal) el 13 de junio de 1888 a las 3 y 20 de la tarde, en el cuarto piso de la casa número 4 de la Plaza San Carlos; era el día de San Antonio de Lisboa.

Desde los 5 años, comenzó a despertar en él su pasión por la lectura. Se vio fuertemente influenciado por su madre, a quien le gustaba escribir textos, y por su padre, que fue redactor de un diario; también tuvo influencia de su tía paterna María Xavier, quien era poetisa.

A esa misma edad, sufrió una gran pérdida, murió su padre de tuberculosis; tan solo un año después, lo haría también su hermano Jorge. Sin embargo, el mismo Pessoa refiere no haber sentido demasiado esas pérdidas.

Fernando Pessoa

Durante algunos años de su infancia, vivió con su abuela paterna Dionisia, que sufría un trastorno mental y, como consecuencia, estuvo internada en diversos manicomios portugueses, como el de Rihalfoles. Sin embargo, no se sabe con exactitud cuál fue su diagnóstico. En 1985, la madre de Pessoa se casó en segundas nupcias con el cónsul de Portugal en Durban. Por ello, la familia se transfiere a Sudáfrica, donde permaneció Pessoa durante el resto de su infancia.

Posteriormente, regresaron a Portugal y Pessoa decidió quedarse en casa de su abuela. Se inscribió en diversos cursos relacionados con las letras, aunque los iba abandonando. Seis años más tarde, falleció Dionisia y, tras ello, Pessoa decidió instalar una tipografía en la casa que heredó.

Es en este momento cuando comenzó a escribir, a hacer críticas literarias y a traducir para diversas revistas. En 1912, se lanzó como escritor por primera vez, lo hizo en la revista Orpheu, una revista que respondía a la vanguardia internacional y en la que colaboraban diversos escritores vinculados con Pessoa como: Sá Carneiro, Guilherme Santa Rita, Almada Negreiros y Álvaro de Campos. Además, tras el segundo número de la revista, se publicó uno de los poemas más escandalosos de Álvaro de Campos: La oda a Walt Withman.

En 1915, se suicidó Sá Carneiro, entrañable amigo de Pessoa; este episodio y la apoplejía de Maria Madalena fueron para Pessoa algunos de los peores momentos de su vida. Pessoa tenía en mente continuar con la revista y lanzar el siguiente número aunque, finalmente, no lo llegó a hacer.

Un año más tarde, el poeta decidió establecerse como astrólogo; aunque pueda resultar extraño, en realidad, era frecuente que muchos escritores publicasen en periódicos y que, en ocasiones, se enrolasen en actividades como la astrología. Cuatro años más tarde, se enamoró de Ofelia Quiroz, una empleada de comerció a quien le escribió algunos poemas y cartas. Pessoa falleció el 30 de noviembre de 1935, a los 47 años y como consecuencia de un cólico hepático. Figuraron en su tumba algunos de sus heterónimos como muestra de su pluralidad.

Los heterónimos

¿Qué entendemos por heterónimos? según el DRAE: «identidad literaria ficticia, creada por un autor, que le atribuye una biografía y una personalidad en particular». Esta creación vinculada a Pessoa se origina como una necesidad de ser plural, gracias a la exploración de otros mundos y sensaciones podemos conocer qué hay en ellos.

No se trata de un personaje ficticio ni de un pseudónimo, no es un personaje, ni el autor ocultándose bajo otra firma. Sino que al leer textos de diferentes heterónimos, se pueden apreciar diferencias tanto por las características de personalidad de cada uno, como por la forma de escribir y la corriente literaria por la cual están marcados.

La creación de los heterónimos de Pessoa se plasmó en su vida y su obra, los más conocidos son:

  • Alberto Caeiro Da Silva: también llamado el tuberculoso antihumanista y místico.
  • Álvaro de Campos: que se caracterizaba por escribir una poesía tumultuosa y contaba con crisis nerviosas.
  • Alberto Mora: poseía paranoia, era considerado como un filósofo del paganismo.
  • Ricardo Reis: neoclasicista científico y de personalidad disciplinada y meticulosa.

Fernando Pessoa no solo creo heterónimos, también semiheterónimos como, por ejemplo, Bernardo Soares. ¿Por qué «semi»? Porque así lo afirmó el poeta en una carta dirigida a Adolfo Casais Monteiro expresando: «es el resultado de la mutilación de mi personalidad al quitar el raciocinio y la afectividad».

La creación de los heterónimos se dio de forma temprana; a los cinco años, creó a Caballero du Pas, personaje al que le dictaba cartas dirigidas a sí mismo. La crítica no ha querido considerar a du Pas como heterónimo porque el conocimiento literario de Pessoa en aquel momento era escaso y, seguramente, no poseía la elaboración y el trasfondo de los heterónimos posteriores. Sin embargo, se sugiere que podría considerarse un proto-heterónimo. El propio Pessoa sugirió que su infancia se vio marcada por una tendencia a la mistificación y a la mentira artística.

Ahora bien, Pessoa no ha sido el único autor en utilizar los heterónimos, podemos verlos en autores tan conocidos como Miguel Unamuno y Antonio Machado. Pero, ¿cómo surgen? Los investigadores Pérez y Adam, en un artículo para la Revista Iberomania, sugieren que este tipo de creación es producto de un movimiento de finales del siglo XIX en Occidente. Fruto de este movimiento se produjo lo que conocemos como crisis de identidad en el sujeto, algo que hemos visto plasmado en infinidad de obras que construyen autores imaginarios.

Como curiosidad, podemos destacar las grandes coincidencias entre aspectos de su vida y las características de los heterónimos que propuso. Por ejemplo, Alberto Cairo Da Silva era tuberculoso como lo fue su padre; María José poseía una discapacidad parecida a la apoplejía de su madre; Rafael Baldaya, por su parte, era astrólogo; y, por último, Bernardo Soares que, como apuntó Pessoa, era igual que él, pero sin la parte afectiva.

Libro con páginas volando

¿Cómo era Fernando Pessoa?

No solo se habla de Pessoa por su inigualable creación literaria, sino sobre su personalidad. De hecho, hay quienes consideran que estuvo estrechamente relacionada con la escritura. Veamos algunos aspectos de la personalidad del portugués:

  • Búsqueda de estabilidad: Así lo sugieren García y Angosto en su artículo para la Revista de la Asociación Española de Neuropsiquiatría. Proponen que la escritura en Pessoa era un medio a través del cual pretendía encontrar un sosiego. Es decir, una forma de mantenerse estable a nivel psicológico.
  • Obsesión: Por la compulsión profunda por escribir.
  • Rasgos de psicosis: Consecuencia de los trances y despersonalizaciones de las que hablaba Pessoa. Decía que poseía visiones y episodios de iluminación. También los vemos en los automatismos motores que otros atestiguaban del artista.
  • Ciclotimia: Esta teoría surge por la inestabilidad psicológica que se evidenciaba en sus escritos, por los bajos estados de ánimo que decía tener y la compulsión a escribir.
  • Fobia: Pessoa poseía un miedo profundo e irracional a las tormentas, especialmente a los relámpagos.

El mismo Pessoa desarrolló una teoría sobre su personalidad. Se declaró histérico-neurasténico, seguramente por la influencia del contexto. Se cree que ha podido contar con las influencias de las lecturas que hizo de Freud y de Charcot. Cabe aclarar que estos constructos tuvieron grandes cambios a lo largo de la historia, y se cuenta con la hipótesis de que Pessoa no siguió estos cambios e intentó adaptar estos conceptos a su personalidad.

En sus años académicos, fue descrito como «un muchachito tímido y amable, de carácter dulce, inteligente en extremo, que tenía la preocupación de hablar y escribir en inglés de la manera más académica posible, y que poseía un extraordinario sentido común para su edad».

El escritor Mexicano Octavio Paz lo describe con los siguientes rasgos:

  • Reticente y familiar.
  • Cosmopolita que predica el nacionalismo.
  • Investigador solemne de cosas fútiles.
  • Humorista que nunca sonríe y nos hiela la sangre.
  • Inventor de otros poetas y destructor de sí mismo.
  • Autor de paradojas claras como el agua y, como ella, vertiginosas.

Definitivamente, Pessoa destacó, no solo por sus creaciones, sino por su enigmática personalidad. Siempre será un desafío descubrirlo tras sus escritos.

En realidad, lo que sabemos sobre Pessoa es lo que otros cuentan de él y lo que se puede ver en sus escritos. Lo cierto y en lo que la mayoría de las hipótesis concuerdan es en su necesidad de escribir para vivir.

«Mi alma es una orquesta oculta,

no sé qué instrumentos tañe o rechina,

cuerdas y arpas, timbales y tambores, dentro de mí.

Solo me conozco como sinfonía».

-Fernando Pessoa, El libro del Desasosiego

Obras de Fernando Pessoa

En lo primero que hay que hacer hincapié cuando se habla de la obra de Pessoa es que dejó 27543 folios manuscritos y 70 autores diferentes que han firmado sus obras (heterónimos y pseudónimos). Además, en vida solo publicó un libro, los demás fueron obras póstumas. Observemos algunas obras del escritor portugués:

  • El mensajeúnica obra que vio publicada Pessoa, llamada en portugués Mensagem. Es una interpretación simbólica de la historia portuguesa, dividida en tres partes, que se agrupaban en 44 poesías, aunque Pessoa sugirió que se trataba de un solo poema.
  • El libro del Desasosiego: una de las obras más destacadas del autor. Abarca temáticas que conciernen cuestiones metafísicas y a lo más profundo del ser humano: vida y muerte; lo real y lo irreal, etc. Según García y Angosto se trata de un «auténtico diario de sus diálogos interiores».
  • El banquero anarquista: se trata de un libro que, en principio, nació como revista literaria. En esta obra, Pessoa muestra su culto a la paradoja como gimnasia crítica, se aproxima a la realidad de forma racional y muestra aspectos de la sociología y la política.
  • Poemas de Álvaro de Campos: en este libro florece el sentido íntimo de del mundo y sus cosas, de lo místico y del sentir en forma desbordante.
  • Odas a Ricardo Reis: aquí Pessoa explora la existencia en sosiego y la desesperanza en vaguedades poética; rescata lo estoico y lo epicúreo.

Todavía quedan obras inéditas y la producción de Pessoa es más amplia de lo que podemos imaginar. Entre los papeles encontrados, hay diversas cartas que nos dejó como legado que han servido a diferentes profesionales para descifrar aspectos sobre su personalidad y acercarse, en la medida de lo posible, a su fuerte relación con la escritura.

Definitivamente, hablar de Pessoa es hacer referencia a un autor inigualable, a un escritor que se hizo múltiple a través de la creación literaria, al abanderado de los heterónimos, a uno de los autores portugueses y de las vanguardias más destacados. Para conocerlo más, podemos encontrarlo en sus obras, pues, como afirma Octavio Paz, gran seguidor del poeta, «los poetas no tienen biografía, su obra es su biografía».

  • Crespo, A. (1988/2007). La vida plural de Fernando Pessoa. Barcelona, España: Seix Barral.
  • García, M.X & Angosto, T. (1999) “Los heterónimos de Fernando Pessoa y la búsqueda de la estabilidad”. Revista de la Asociación Española de Neuropsiquiatría, (69), 133-148.
  • Paz, O. (1965). Fernando Pessoa: el desconocido de sí mismo. Dirección general de prublicaciones y fomento editorial: Ciudad de México, 4-7.
  • Perez, A & Adam, A. (2007). Las fronteras de la lengua. Acerca del problema de los heterónimos de Fernando Pessoa a la luz de los principios poetológicos de Octavio Paz. doi: 101515/iber.2007.924
  • Pessoa, F. (1986). Libro del desasosiego de Bernardo Soares. En A. Crespo. Barcelona, España: Seix Barral.