Filmoterapia: los beneficios de la fábrica de sueños - La Mente es Maravillosa

Filmoterapia: los beneficios de la fábrica de sueños

Pedro González Núñez 30 julio, 2016 en Psicología 5128 compartidos

Decía Azorín que “el cine tiene que producir sosiego”. No sabemos si los psicólogos Hodgson y Burque tuvieron en cuenta esta frase, pero no cabe duda de que estos precursores de la filmoterapia y el novelista español estaban en sintonía.

Es evidente que el cine provoca en nosotros todo de tipo de emociones. Podemos reír, llorar, sufrir e incluso encontrar la fuerza que necesitamos para afrontar problemas. ¿Por qué no canalizar todo ese material en forma de terapia?

¿Qué es la filmoterapia?

Los psicólogos promotores de la psicoterapia han contado con la colaboración de todo tipo de coaches, colegas y expertos en cine para desarrollar una terapia basada en las series y el cine, aplicando sus ventajas al coaching y a la psicología. ¿El nombre? Filmoterapia, lógicamente.

Mujer viendo película

No obstante, la filmoterapia no reduce sus beneficios al hecho fílmico de ver una película. Esta terapia ha implantado un gran número de herramientas como citas, comentarios, pósters, análisis de diferentes obras visuales, etc.

Hodgson y Burque han enfocado la psicoterapia en dirección hacia la implantación del coaching y la psicología positiva para mejorar las competencias y habilidades de aquellas personas que desean conocer la fábrica cinematográfica de sueños desde un punto de vista diferente.

El cine como herramienta psicológica

La filmoterapia utiliza el cine como herramienta psicológica por diferentes motivos. Consideran una película como un complemento terapéutico de enorme efectividad gracias a:

  • La intensidad. Historias, personajes y escenarios se reducen en poco tiempo.
  • La duración. Un film es equivalente a una sesión de terapia larga.
  • El aprendizaje. Las películas son alegóricas como si de cuentos o fábulas se tratase. Se puede aprovechar el efecto cognitivo para formular teorías sobre aprendizajes, creatividad, etc., y promover las inteligencias múltiples.
  • La identificación. Muchos nos hemos sentido identificados con personajes de cine. Esta situación se puede extrapolar a una sesión terapéutica.
  • La atención. El impacto visual promueve la concentración en las imágenes.
  • El rasgo social. Compartir y hablar sobre una película multiplica su valor y sirve como herramienta integradora en una terapia.

Beneficios de la filmoterapia

Los creadores de la filmoterapia estiman que estas técnicas ofrecen una serie de beneficios palpables en las personas que se someten a esta singular terapia. Conozcamos algunos:

  • Un buen rato de cine puede ser revitalizador. Sirve para desconectar, relajarse y pasar un buen rato.
  • La filmoterapia usa escenas o películas completas para afrontar miedos y temores, permitiendo la consciencia de ellos para trabajar en su extinción.
  • Enfoque de problemas. Muchas películas, por su contenido, nos permiten tomar conciencia de problemas que vemos reflejados debido a la identificación y empatía.

  • El cine ejerce una función catártica. Gracias a una película se pueden experimentar pasiones sin sufrir los efectos verdaderos.
  • Ejerce como relajación. Dado que el visionado fílmico reconduce la atención hacia una actividad, es excelente para disminuir la ansiedad.
  • Es un motor de motivación. Gracias al visionado de una película podemos encontrar personajes que nos ayuden a coger energía en nuestra vida real.

  • Diversión a raudales. El cine también son risas y alegrías. Y no cabe duda de que su poder es enorme para la salud mental, pero también física.
  • Soltar una lagrimita reparadora. También el cine triste y angustioso permite que nuestras emociones afloren desde nuestro más íntimo fuero interno.
  • Nos replanteamos actitudes negativas. Gracias al cine podemos encontrar nuevas perspectivas que nos sirven de reflexión para cambiar de actitud.
  • Desarrollo creativo ampliado. No cabe duda de que las diferentes visiones de un hecho que observamos en el cine nos sirven para cambiar esquemas mentales y nos permiten ser más creativos, flexibles e innovadores.
  • Mejora de las relaciones personales. Ver y comentar una película con amigos y familiares tiene un valor afectivo y social enorme.

  • Es un arte reflexivo. Una película nos hace reflexionar sobre cuestiones existenciales, vitales, espirituales e incluso reales.
  • Ayuda para las pérdidas. El desamor o la pérdida pueden suavizarse con películas que nos ayuden en estos trances.
  • El cine eleva, conmueve, inspira y asombra. Gracias al Séptimo Arte podemos ser mejores personas.
  • Mejora nuestras fortalezas. El cine permite mejorar las fortalezas gracias a las cualidades de los personajes de las películas.

Puedes comprobar que el cine es mucho más que un simple arte. La filmoterapia ha elevado a las películas a la categoría de herramientas psicológicas de gran utilidad. No cabe duda de que nos puede hacer más felices y plenos si sabemos cómo.

Pedro González Núñez

Escritor, amante de la vida, de mi chica y de mi gente. La filosofía y la psicología, especialmente infantil, son mi auténtica pasión. Me encanta la libertad que me dan mis ideas.

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