Ha nacido una estrella: la otra cara de la fama

Este artículo fue redactado y avalado por la crítica de cine Leah Padalino
· 26 enero, 2019
Ha nacido una estrella es una historia de sentimientos, de descenso a los infiernos, de amor... Una historia dura, pero muy real, que nos invitará a reflexionar acerca de diversas cuestiones vinculadas al mundo del espectáculo. Todo ello, unido a unos momentos musicales excepcionales, la convierte en una película llena de emociones.

Todo está listo para la gran ceremonia del cine, los Óscar están a la vuelta de la esquina. Ya tuvimos nuestro aperitivo con los Globos de Oro y ahora, por fin, conocemos el nombre de los candidatos a hacerse con la codiciada estatuilla. Uno de los nombres que ha resonado a bombo y platillo desde su estreno en octubre de 2018 es Ha nacido una estrella, el filme de Bradley Cooper que ha enamorado a buena parte del público.

Ha nacido una estrella cuenta con 7 nominaciones al Óscar, entre ellas: mejor película, mejor actor y mejor actriz. Pero todo puede pasar, la película también era una de las favoritas en los Globos de Oro y, sin embargo, tuvo que conformarse únicamente con el galardón a mejor canción original.

Ha nacido una estrella es una película que hunde sus raíces en el mundo de la música: desde los músicos soñadores que dan sus primeros pasos en bares nocturnos, hasta las afiladas garras de la poderosa industria. Un escenario que Gaga conoce de primera mano y que le permite brillar con luz propia. Y es que Lady Gaga nos regala unos momentos musicales espectaculares, que a más de uno le pondrán los pelos de punta.

ADVERTENCIA: El artículo contiene spoilers.

Ha nacido una estrella: silenciando las críticas

Cuando hablamos de remake, surgen los problemas y es que, si la obra original es enormemente conocida y respetada, el remake recibirá críticas negativas incluso antes de su estreno. Y, en el caso que hoy nos ocupa, la sombra del pasado era de una magnitud mayor, pues no se trata únicamente de una versión, sino que, de la original, ya se habían hecho otras dos. Un total de 3 películas que narran la misma historia pesaba sobre Ha nacido una estrella.

Desde la original de 1937, la historia que se nos cuenta ha variado un poco; las estrellas de dicho filme no se dedicaban a la música, sino al cine. Pero la trama amorosa y el desgarrador drama están presentes en todas sus variaciones. El cambio de industria tampoco es una invención de Bradley Cooper, sino que, en 1976, Frank Pierson nos trajo esta historia de la mano de Barbra Streisand y Kris Kristofferson.

Ha nacido una estrella generó expectación porque, además de ser un remake, suponía el salto de Cooper a la dirección y de Gaga a la gran pantalla. Dos rostros muy conocidos que deciden abrirse camino explorando nuevos medios, nuevas formas artísticas. Lady Gaga ya había dado sus primeros pasos en el mundo de la interpretación con algún pequeño papel y como protagonista en la quinta temporada de la serie American Horror Story. Pero un largometraje son palabras mayores y, de ahí, las dudas.

Contra todo pronóstico, la película ha conseguido el aplauso de la crítica. Tanto Cooper como Gaga realizan un excepcional trabajo, y esta última logra aliviar con su voz el drama y la oscuridad que alberga el filme.

La persona detrás del artista

Muchas veces, idealizamos tanto a los artistas que olvidamos que, detrás de la máscara, se esconde una verdadera persona que siente y vive igual que nosotros. La industria y los medios de comunicación de masas, en parte, han contribuido a esta idealización. Así, los artistas dejan de ser personas y se convierten en productos, en objetos de consumo.

Sobrellevar el estrés de una gira, dormir cada noche en un sitio distinto y tener que rendir al 100% ante un público masivo que espera ver lo mejor de ti no es, en absoluto, una tarea fácil. Por esta razón, muchos artistas se han visto envueltos en problemas de: alcoholismo, drogas, depresión, etc. Todo ello ligado a una exposición inimaginable: todo lo que hagas y todo lo que digas es susceptible de ser cuestionado, incluso tu apariencia física. El mundo de la imagen parece ir de la mano de la música y el cine. Hemos convertido a los artistas en modelos, cuando esa no debería ser su función. Todo esto queda minuciosamente plasmado en Ha nacido una estrella.

Jakson y Ally, personajes de Ha nacido una estrella

Jakson es un músico famoso, pero con un serio problema de alcoholismo y drogas. Ally, por otro lado, es una joven camarera con una gran pasión por la música, pero tiene que conformarse con actuar en un bar nocturno donde comparte escenario con unas drag queens. En este ambiente nocturno, sus caminos se cruzarán; Jakson quedará prendido de la voz de Ally y también de su naturalidad e inocencia.

Gracias a Jackson, Ally alcanzará la fama, pero tendrá que desprenderse de su esencia, de sus letras, de su pelo… Solemos juzgar a esos artistas que se venden, que dejan a un lado su identidad para hacerse un hueco en el panorama musical. Lo que no solemos pensar es que, a veces, por duro que parezca, a muchos no les queda más remedio que pasar por ese aro para, una vez alcanzado su objetivo, mostrar su talento natural y su verdadera faceta. Jakson juzga a Ally, él no se ha vendido como ella, sin embargo, ha caído en otro de los monstruos de la fama: las adicciones.

Entendiendo la fama

Resulta difícil imaginar todo lo que conlleva ser un personaje ligado al espectáculo de masas. Ha nacido una estrella nos acerca bastante a esa realidad. Destruye el paraíso idílico que nos han querido vender y nos envuelve en una historia muy humana en un mundo totalmente deshumanizado.

La situación de Jackson es de lo más trágico, lo tiene todo para ser feliz y, sin embargo, se ve envuelto en un infierno del que es muy difícil salir. Ally lo apoyará hasta el final, llegando a perdonar lo que parecía imperdonable, pero el amor y la comprensión están por encima de todo. Ally comprende que Jackson está enfermo, que pese a haberla avergonzado públicamente, no merece ser juzgado ni condenado por ello.

Sin embargo, el mánager de Ally no puede pensar en otra cosa que no sea su negocio y le advierte a Jackson que debe alejarse de Ally, que lo único que va a conseguir es arruinarle la vida. Estas palabras, dichas a una persona sin problemas de adicciones o autoestima, pueden no desencadenar un dramático desenlace.

Sin embargo, Jackson, como bien nos ha indicado Ally, está enfermo, y esas palabras son una puñalada a los vestigios de su autoestima. Por esta razón, decide poner fin a su vida. En la escena final, vemos que Ally ya es una artista consagrada, ya no necesita artificio para demostrar su talento y le rinde un fantástico homenaje a su difunto marido. Así, asistimos a las dos caras de una industria despiadada: a la cosificación, pero posterior ascensión de Ally y al descenso a los infiernos de Jackson.

Ally llorando

Ha nacido una estrella presenta una historia que a Gaga le viene como anillo al dedo; ella, como Ally, comenzó cantando en bares hasta que saltó a la palestra como la excéntrica artista que conocemos en la actualidad. Sin embargo, si repasamos su carrera musical, nos daremos cuenta de la gran evolución que presenta. En sus primeras canciones, su voz no es lo más importante, pero en los últimos años, Gaga se ha convertido en una artista respetada y ya nadie duda de su calidad como cantante.

Los artistas crecen, se reinventan y evolucionan. Gaga no se ha desprendido de su extravagante personaje, pero nos ha demostrado que hay algo más. Que no es ni una simple cara bonita, ni la chica rara que nos quisieron vender; Gaga posee un gran talento como cantante y nos ha sorprendido gratamente en su faceta como actriz.

Ha nacido una estrella nos brinda una historia llena de sentimientos, de amor y de comprensión. Una preciosa historia actualizada y adaptada a los tiempos que corren, apelando a esa humanidad que parecen habernos arrebatado.

“¿Cómo soportas que la gente te hable como si no fueras de carne y hueso?”.

-Ha nacido una estrella-