Hábitos saludables para potenciar la carrera profesional

Este artículo ha sido verificado y aprobado por el psicólogo Sergio De Dios González el 3 marzo, 2019
Pedro González Núñez · 3 marzo, 2019
Practicar hábitos saludables para potenciar la carrera profesional nos convierte en trabajadores más felices y eficientes

El trabajo es una de las facetas más importantes de nuestro recorrido vital. De hecho, esta actividad ocupa, para la mayoría, una buena parte de nuestro tiempo. Por eso, lo ideal es que seamos felices desarrollando la actividad que hagamos, cubriendo con ella buena parte de nuestra necesidad de realización. Para alcanzar una situación así, es importante implementar ciertos hábitos saludables que redunden en beneficio de nuestra carrera profesional.

Aunque estemos bien con nuestra situación laboral actual, nuestro horizonte también es importante y merecedor de análisis. ¿Es lo que queremos hacer toda la vida? ¿Qué buscamos para nuestro futuro?

Lo normal es entender el futuro como un lugar en el que se debe manifestar una evolución. Así buscamos mejoras, más calidad de vida, mayor conciliación, más dinero, etc.

Y ya no digamos si te encuentras en situación de desempleo o en un trabajo que te hace infeliz. En ese caso, no debes aferrarte a lo primero que llegue, si lo puedes evitar, claro está.

Organízate para trazar un plan de futuro que sea el que marque tu búsqueda de empleo. ¿Cómo? Usando hábitos saludables para potenciar la carrera profesional.

Por tanto, te animo a que intentes responder varias preguntas sencillas: qué situación laboral deseas tener dentro de 1, 5, 10 años, y cómo puedes lograrlo, qué estás haciendo para conseguirlo en la actualidad, qué debes cambiar, qué hábitos adquirir o desechar, qué habilidades fomentar… Para ello, es necesario aplicar ciertas claves para potenciar la carrera profesional.

Hombre con gafas pensando

Realiza un análisis exhaustivo de tu perfil profesional actual

Si piensas en montar una empresa, seguro que una de las primeras acciones que te planteas es un hacer un análisis DAFO de la misma para comprobar cuáles son las debilidades, amenazas, fortalezas y oportunidades que tiene la idea de negocio.

Bien, pero en cualquier caso, ¿es que tú no eres tu propia empresa? Te invito a que hagas lo mismo, es decir, analizar en profundidad cuáles son tus puntos fuertes y débiles, y qué amenazas y oportunidades tienes para potenciar los fuertes y minimizar los débiles. De este modo, sabrás por dónde comenzar un plan de acción.

Es conveniente que ese análisis lo comentes con alguien de tu máxima confianza: quienes nos conocen son valiosas fuentes de información para completar este análisis. Así tendrás una visión totalmente realista de ti mismo, porque nosotros no somos tan objetivos como un tercero. También es importante que lo tomes como una ayuda y no como una crítica negativa.

Diseñar un plan de cambio

Al igual que el plan de empresa, tú debes hacer un plan de cambio. Hazlo mejor por escrito para que lo puedas consultar periódicamente y realizar los ajustes necesarios en función de la evolución. A modo de orientación, la dinámica puede constar de las siguientes fases:

  • Establecer objetivos, concretar las acciones que se van a emprender e informarte de cómo se pueden llevar a cabo. Sé realista y no te pongas objetivos imposibles de cumplir o te frustrarás, mejor que sean asequibles a corto y medio plazo, para obtener mayor motivación.
  • Ejecutar el plan trazado.
  • Evaluar periódicamente la evolución, subsanando errores e implementando como valor la experiencia adquirida.

Invierte en formación

El aprendizaje constante es imprescindible para potenciar la carrera profesional. Es muy importante reciclarse y estar dispuesto a incluir en nuestra manera de operar la evolución de las herramientas con las que trabajamos. De este modo añadirás valor a tu currículum y te diferenciarás de la competencia.

Acepta los cambios y experimenta

En esta sociedad laboral en continua transformación, no solo hay que aceptar los cambios, sino que hay que sumarse a ellos y experimentar cuáles son los que mejor se adaptan a tu perfil profesional y te benefician y cuáles no son para ti.

Mujer trabajando en el ordenador

Adopta hábitos de vida saludables tanto físicos como mentales

Come sano y practica ejercicio físico, trabaja la relajación, la autoestima, la autoconfianza, la asertividad y en general las habilidades sociales y emocionales, de manera que te sientas bien contigo mismo, con más salud, más energía y más fuerza.

De ese modo, la propia dinámica que generes alimentará tus ganas de seguir mejorando, ¿qué mejor para tu motivación que los propios resultados que consigas?

Supera los fracasos y saca la experiencia y conocimientos que puedas de ellos

Para ello, cuando fracases hazte las siguientes preguntas:

  • ¿Qué es lo que puedo aprender de esta situación?
  • ¿Qué podría haber hecho de diferente manera?
  • ¿Qué debo aprender, cómo y dónde?
  • ¿Qué competencias tengo que mejorar?
  • ¿Cuáles son los próximos pasos?

¿Te animas a aplicar estos hábitos saludables para potenciar la carrera profesional? Hacerlo quizás requiera de un ejercicio de voluntad, de salir de nuestra zona de confort, de aumentar al principio el número de errores, de asumir más incertidumbre e incluso de pasar por momentos en los que nos sintamos muy vulnerables. Pero, ¿no merecerá la pena?

  • Hábitos saludables de los trabajadores de una institucion hospitalaria pública de alta complejidad en Bogotá. 2011, Juan Carlos Garcia Ubaque, Universidad Nacional de Colombia