Harry Stack Sullivan y el psicoanálisis interpersonal

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 14 febrero, 2018
Edith Sánchez · 14 febrero, 2018

Harry Stack Sullivan nació en 1892 en los Estados Unidos. Este psiquiatra diseñó una variante del psicoanálisis freudiano. Dicha variante se conoce como psicoanálisis interpersonal. A diferencia del modelo clásico, Sullivan edificó su teoría sobre la base de la observación directa de sus pacientes en consulta. Por lo tanto, es una escuela más positivista.

Aunque Sullivan tomó los conceptos básicos de la teoría clásica, su psicoanálisis interpersonal tiene más influencia de autores diferentes a Sigmund Freud. Entre sus principales referentes están Karen Horney, Erich Fromm y Erik Erikson.

El amor comienza cuando una persona siente que las necesidades de otra son tan importantes como las suyas propias”.

-Harry Stack Sullivan-

El eje de la teoría del psicoanálisis interpersonal es la concepción del hombre como un ser eminentemente social. Sullivan rechazaba toda conceptualización que veía al ser humano como una unidad aislada. Las situaciones, el entorno y el contexto son factores determinantes para este psicoanalista.

Así, las relaciones interpersonales desempeñan un papel decisivo. Tales relaciones pueden tener elementos reales o imaginarios. En ambos casos son determinantes. Son esos vínculos los que modelan la personalidad y le dan al individuo una identidad específica.

El psicoanálisis interpersonal y su teoría de la personalidad

Para Harry Sullivan la personalidad es una construcción. Se forma a partir de las relaciones interpersonales. Estas determinan una manera específica de tramitar los impulsos fisiológicos y sociales. Se compone de tres elementos básicos: los dinamismos y las necesidades, el sistema del yo y las personificaciones.

Cabeza con capas azules para representar el psicoanálisis interpersonal

Veamos cada uno de estos elementos de la personalidad del psicoanálisis interpersonal, con mayor detalle:

  • Dinamismos y necesidades. Sullivan indica que hay dos grandes grupos de necesidades humanas: de autosatisfacción y de seguridad. Las primeras son fisiológicas, mientras que las segundas son más psicológicas. Los dinamismos, por su parte, son patrones de conducta que se desarrollan para satisfacer ambos grupos de necesidades.
  • El sistema del yo. Según el psicoanálisis interpersonal, el sistema del yo es una estructura psíquica que se desarrolla durante la infancia. Su papel es el de gestionar las necesidades de seguridad, aliviando la ansiedad y protegiendo la autoestima y la imagen social.
  • Personificaciones. Corresponde al conjunto de características, reales y ficticias, que los niños atribuyen a las personas y a los grupos humanos. Estas definen también las características de sus relaciones interpersonales a lo largo de la vida.

Tipos de experiencia

El psicoanálisis interpersonal plantea que existen diferentes maneras de experimentar el entorno físico y social que cambian con el tiempo. Se modifican de acuerdo al dominio del lenguaje y al grado de satisfacción de las necesidades que se logre.

Para Sullivan hay tres tipos de experiencia: prototáxica, paratáxica y sintáctica. Veamos cada una de ellas:

  • Experiencia prototáxica. Se refiere a todas las vivencias que tienen lugar antes de que la persona sea capaz de simbolizar la realidad. Es decir, antes de la aparición del lenguaje. El bebé no tiene un sentido del tiempo, ni entiende la causalidad. Poco a poco toma conciencia de su cuerpo y de las partes que lo componen. Aprende a reconocer sensaciones de tensión y alivio.
  • Experiencia paratáxica. Se refiere a las experiencias que incluyen símbolos privados y autistas o con significado exclusivamente propio. Implica conocimiento sobre la forma de obtener satisfacción para las propias necesidades. Se produce a tempranas edades, pero puede resurgir en la vida adulta. El psicoanálisis interpersonal llama a ese resurgimiento “distorsión paratáxica”.
  • Experiencia sintáctica. Tiene que ver con la experiencia de comunicación con el otro y aparece cuando el desarrollo de la personalidad es saludable. El ser humano puede comunicarse a través de símbolos, preferentemente del lenguaje. Es producto de un pensamiento secuencial y lógico. Las experiencias sintácticas le permiten al individuo formar parte de una sociedad
Mujer que que afronta sus trastornos con el psicoanálisis interpersonal

La ansiedad en la teoría de Sullivan

En el marco del psicoanálisis interpersonal, la ansiedad es la fuerza más destructiva de las relaciones con los demás. Indica que se origina en la dependencia que el niño experimenta hacia su madre. Esa dependencia en principio es sana, pero si hay una perturbación en la madre o en la fuente de dependencia, se origina la ansiedad. Una tensión para la cual no hay alivio.

Quizás esto se entiende mejor con un ejemplo. Durante la lactancia, el niño puede tener una experiencia perturbadora con el pecho de su madre. Así mismo, puede percibir que ella está perturbada por razones que él no comprende. Ambas experiencias le originarían ansiedad.

Más adelante la ansiedad da origen a comportamientos disfuncionales como terrores nocturnos, fobias u otro tipo de conductas ansiosas. También es posible que se desarrolle un miedo global a vivir. Es entonces cuando el desarrollo se estanca o se distorsiona.

mujer con ansiedad tratada por el el psicoanálisis interpersonal

El psicoanálisis interpersonal ha tenido cierto impacto en la psicología y también en la psiquiatría. De hecho, es una de las escuelas que trata patologías consideradas muy severas, como la esquizofrenia. Varios de los conceptos de Sullivan siguen aplicándose en diversas formas de psicoterapia.