Haz que tu trabajo sea el amor hecho visible

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 18 enero, 2016
Rafa Aragón · 18 enero, 2016

Dedicamos una gran parte de nuestras vidas al trabajo, y aunque algunas personas se conforman con sobrevivir, otras hacen de su trabajo una forma de vida. Cuando una persona ama su trabajo, destaca ante las demás, puesto que es capaz de vivir con una pasión y alegría constante

¿Tú qué tipo de persona eres, de las que se conforma y sobrevive con su trabajo o de las que acaban dedicándose a lo que les apasiona?

Seguro que te has encontrado con alguna de estas personas que ama su trabajo, son aquellas que lo disfrutan y por eso están dispuestas a innovar y mejorar cada día. Son profesionales que dan lo mejor de sí mismos como personas, sin descuidar los aspectos más importantes de su profesión.

No importa de qué trabajo estemos hablando, es posible encontrar lo que nos apasiona en cualquiera para el que estemos hechos. Ya sea en el ámbito de la construcción, de la limpieza, de atención al cliente, profesionales de la salud, administración, agricultura, educación, etc. Todos los trabajos son igual de dignos, y podemos hacer de ellos un arte.

“Amar a la vida a través del trabajo, es intimar con el más recóndito secreto de la vida.”

-Khalil Gibran-

Dedicarte a lo que te apasiona

Siempre que vemos a alguien que disfruta con lo que hace en su trabajo, decimos de él que es un privilegiado, ya que ha encontrado aquello que no solo le permite vivir, sino que además le genera satisfacción y alegría. Aunque para conseguirlo seguramente esa persona haya tenido que realizar un gran esfuerzo.

Y es que encontrar aquello que nos apasiona requiere de atender a nuestras necesidades, de no conformarnos con simplemente vivir, sino de querer vivir de una forma plena, donde podamos desarrollar todos nuestros aspectos y potenciales.

“Tu trabajo es descubrir tu trabajo y entonces dar todo tu corazón por él.”

-Buddha-

Mano tocando piano

Una vez que hayamos encontrado cual es la tarea y el ámbito que más nos reconforta, porque nos permite crecer no solo como profesionales sino como personas; entonces es cuando hay que echarle un gran coraje, para no abandonar esa idea.

No es fácil apostar por dedicarte a lo que te apasiona, ya que habrá muchas circunstancias que tengas que atender; sin embargo, merece la pena ir por ese rumbo de lo que amas aunque sea poco a poco, y de una forma en la que puedas ir dando pasos hasta finalmente conseguirlo.

El trabajo hecho con amor

En todas nuestras acciones podemos dejar impregnado algo de nuestro amor, que inevitablemente influirá en la sensiblidad de las personas con las que mantenemos contacto. Dejamos delicadas caricias esparcidas para quienes estén dispuestos a reconocerlas, y que permitan tocar su ser.

El trabajo es una de esas actividades donde tenemos la oportunidad de conmovernos y aportar toda la sensibilidad de la que disponemos, mostrando toda la belleza de la que estamos hechos. Una fuerza que puede ir más allá de los miedos y la inseguridad; rebosante de la energía que mueve el amor.

Es fácil comprobar cuando alguien está poniendo amor en lo que hace, la más humilde acción se vuelve un valioso aporte, capaz de generar emociones agradables. Esa persona que deposita su amor entra en un estado de bienestar y plenitud que en sus ojos deja brillar, alcanzando el entusiasmo propio de un enamorado de la vida.

“El trabajo es amor hecho visible. Y si no puedes trabajar con amor sino solo con disgusto, es mejor que dejes tu trabajo y te sientes en la puerta de un templo a pedir limosnas de aquellos que trabajan con alegría.”

-Kahlil Gibran-

Mujer observando el horizonte

No vivas a medias, vive con plenitud

Tenemos que vivir con plenitud por este río en el que podemos decidir si estancarnos o fluir, a través del trayecto que nos lleve por nuevos recorridos, transitando las corrientes y hundiéndonos en sus profundidades, explorándonos, primero a nosotros, para alcanzar la fusión con la naturaleza, y el sentido que ella nos da.

Si eliges vivir con plenitud, pondrás amor a cada cosa que haces. Entregándote por completo disfrutarás y crecerás aprendiendo a la vez que compartiendo con los demás tu labor.

Si quieres realmente vivir: vive con plenitud, con la seguridad de que solo te arrepentirás de lo que no hayas hecho, de lo que no hayas intentado, y de todo lo que has dejado de saborear por no atreverte a vivir. Por permanecer estancado en un estado ilusorio de seguridad que no te ha permitido conocer tus potencialidades.

“Tu trabajo va a llenar gran parte de tu vida, y la única forma para estar verdaderamente satisfecho es hacer lo que crees que es un gran trabajo. Y la única forma de hacer un gran trabajo es amar lo que haces.”

-Steve Jobs-