Histamina: características y funciones

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 18 julio, 2018
Alejandro Rodríguez · 18 julio, 2018

Seguramente hayas oído hablar alguna vez de la histamina o de los antihistamínicos. Estas dos sustancias están directamente relacionadas con las alergias y con su tratamiento. Sin embargo, lo que probablemente no sepas es exactamente es cuál es su función ni por qué es capaz de producir reacciones frente a determinados alimentos, plantas o elementos.

Así, en este artículo hablaremos de qué es realmente la histamina y de cuáles son sus cometidos dentro de nuestro cuerpo. Además, descubrirás también cuál es su relación exacta con las alergias y cómo influyen en su manifestación.

¿Preparado? ¡Vamos a ello!

Qué es la histamina: características principales

La histamina es una molécula que cumple una doble función de comunicación en nuestro organismo. En función de en qué parte se encuentre, puede actuar tanto de hormona como de neurotransmisor. Por lo tanto, su cometido es regular algunas de nuestras funciones biológicas. Además, permite que ciertas células puedan transmitirse información entre ellas.

Por otro lado, cumple un papel fundamental en la regulación del sistema inmune. Además, regula ciertas funciones del aparato digestivo, como la creación de ácido gástrico en el estómago. También cumple un papel fundamental de regulación de nuestros ritmos vitales.

Así, gracias a este neurotransmisor, nuestros ritmos de sueño se mantienen más o menos estables. Por último, también está relacionado con algunas partes de la respuesta sexual humana.

Histamina

Cómo se produce esta sustancia

Al contrario que muchas otras hormonasla histamina no puede sintetizarse directamente en el cuerpo. Por el contrario, es necesario obtenerla a partir de otra sustancia, la histidina. Esta molécula es uno de los aminoácidos esenciales; es decir, se trata de un elemento que nuestro cuerpo no produce y que hay que conseguir mediante lo que comemos.

Por eso, la alimentación juega un papel fundamental en la producción de histamina en nuestro organismo. Una dieta rica en proteína es fundamental para mantener unos niveles adecuados de esta sustancia. Así, una persona cuya alimentación sea baja en este macronutriente puede sufrir de más alergias de lo habitual, según algunas investigaciones sobre el tema.

Una vez que hemos ingerido suficiente histidina, nuestro cuerpo produce histamina mediante un proceso conocido como descarboxilación. Esto se lleva a cabo en ciertos componentes del sistema inmune: los mastocitos y los basófilos. Además, ciertas partes de nuestro cerebro también son capaces de producir esta sustancia, debido a su importancia como neurotransmisor.

Cómo afecta la histamina a nuestro cuerpo

Las hormonas y neurotransmisores deben ser absorbidas por ciertos elementos de nuestro cuerpo para tener un efecto sobre este. Los encargados de hacerlo son los receptores; y en el caso de la histamina, se han descubierto hasta cuatro tipos distintos. Se encuentran repartidos por todo el cuerpo, y cada uno de ellos provoca efectos distintos sobre nuestro organismo.

Así, por ejemplo, algunos están situados dentro del aparato digestivo, mientras que otros se presentan en los bronquios o en el cerebro. Los investigadores no descubrieron hasta tiempos recientes el último de los cuatro tipos. Por ello, es posible que en las próximas décadas seamos capaces de detectar nuevas maneras en las que esta hormona impacta en nuestro organismo.

Funciones de la histamina

Para terminar, vamos a estudiar algunas de las maneras principales en las que esta sustancia crea cambios en nuestro cuerpo.

1- Inflamación

La principal función de la histamina es generar inflamación en el organismo. Esta respuesta le sirve a nuestro cuerpo para aislar a los agentes externos y problemáticos, para poder luchar mejor contra ellos. Sin embargo, este es también el motivo por el que cuando esta hormona no funciona de la manera correcta, se produzcan reacciones alérgicas en el cuerpo.

La manera en la que la inflamación se produce es mediante la vasodilatación. Esto permite que aumente el volumen de sangre en la zona infectada por el componente externo.

Por otra parte, la histamina también atrae a los glóbulos blancos hacia la misma área, lo que produce inflamación, calor, picor y rubores. Sin embargo, esto son tan solo efectos secundarios que tenemos que pagar para que nuestra salud quede protegida.

2- Regulación del sueño

Esta hormona también produce el efecto contrario a la melatonina en el organismo; es decir, es el encargado de regular la activación y la vigilia en el cuerpo. De hecho, la mayoría de los medicamentos diseñados para tratar la hipersomnia (el exceso de sueño) se encargan de activar los mismos receptores que esta sustancia.

Mujer despertando

3- Sexualidad

Por último, la histamina también cumple un papel muy importante en el control de la respuesta sexual. Sobre todo, tiene mucho que ver con el orgasmo: varios estudios han mostrado que la deficiencia de esta hormona puede producir anorgasmia. Y al revés, un exceso de la sustancia tiende a producir eyaculación precoz en los hombres.

Como se puede ver, la histamina es una sustancia fundamental para el bienestar de nuestro organismo. Por eso, llevar una dieta equilibrada y mantener hábitos saludables que favorezcan su producción es importante para cuidar de nuestra salud.