¿Sabes cómo influyen las emociones en la expresión de nuestros genes?

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 6 julio, 2015
Eva Maria Rodríguez · 6 julio, 2015

 

Mucho se habla de sentirse bien. Sin embargo, sentirse bien no lo es todo. Al menos eso podemos concluir de una investigación que encontró que hacer el bien tiene un impacto más beneficioso y potente sobre nosotros que nuestro propio bienestar.

El  estudio en cuestión, realizado por investigadores del  Cousins Center for Psychoneuroimmunology (UCLA) y la Universidad de Carolina del Norte, fue el primero en investigar el impacto de los diferentes tipos de felicidad en el genoma humano.

Los investigadores examinaron cómo los componentes específicos de la psicología positiva impactan en la expresión de genes humanos. Descubrieron que los distintos tipos de felicidad tienen diferentes impactos en nuestros genomas.

La pregunta que se planteó este estudio fue si los diferentes tipos de bienestar activaban tipos positivos de la expresión génica. Para ello, los investigadores examinaron las implicaciones biológicas de los dos tipos de bienestar -el tipo hedonista y el tipo eudaimónico- a través de la lente del genoma humano, que es un sistema complejo compuesto por más de 21.000 genes que ha evolucionado para ayudarnos a sobrevivir.

 

Bienestar y genoma humano

 

Durante los últimos 10 años, los investigadores que realizaron este estudio han estado examinando cómo el genoma humano responde a el estrés, a la miseria, al miedo y todo tipo de eventos negativos. En este estudio, sin embargo, los investigadores se preguntaron cómo el genoma humano podría responder a la psicología positiva. Querían saber si el bienestar influía en la expresión genética y, en caso afirmativo, conocer cómo lo hacía.

Estudios anteriores habían encontrado que las células inmunes circulantes muestran un cambio sistemático en los perfiles de expresión de genes de referencia durante largos períodos de estrés, amenaza o incertidumbre. Conocido como respuesta transcripcional conservada a la adversidad, o CTRA, este cambio se caracteriza por un aumento de la expresión de genes implicados en la inflamación y una disminución en la expresión de genes implicados en respuestas antivirales.

Según los investigadores, esta respuesta probablemente evolucionó para ayudar al sistema inmunológico a contrarrestar los patrones cambiantes de la amenaza microbiana que fueron ancestralmente asociados con el cambio de las condiciones socio-ambientales. Estas amenazas incluyen la infección bacteriana de las heridas causadas por el conflicto social, así como un mayor riesgo de infección viral asociada con el contacto social.

amor propio 2

Bienestar eudaimónico Vs Bienestar hedónico

 

Los investigadores del UCLA diferenciaron la felicidad según dos los tipos de bienestar y estudiaron a personas con altos niveles de cada tipo.

  • La primera categoría, el bienestar  eudaimónico, se define como un tipo de felicidad basado en un mayor sentido de propósito y significado más profundo en la vida.
  • La segunda categoría, el  bienestar  hedónico, se define como un tipo de felicidad basada en la autogratificación.

Los investigadores tomaron muestras de sangre de 80 adultos sanos que fueron evaluados por su bienestar hedónico y eudaimónico, así como potenciales factores psicológicos y conductuales negativos. El equipo utilizó el perfil de la expresión génica CTRA para mapear los efectos biológicos potencialmente distintos de ambos tipos de bienestar.

Las personas con una disposición eudaimónica mostraron perfiles de expresión de genes favorables en sus células inmunes, y tenía bajos niveles de expresión de genes inflamatorios. Los individuos eudaimónicos también tuvieron una fuerte expresión de los genes antivirales y anticuerpos.

Sin embargo, aunque ambos grupos parecían tener los mismos altos niveles de emoción positiva, los genomas del grupo hedónico estaban respondiendo de manera muy diferente, a pesar de que sus estados emocionales fueron igualmente positivos. Así, los que tenían un sentido hedonista del bienestar mostraron un perfil de expresión adversa que implica la inflamación de los anticuerpos antivirales.

 

Hacer el bien nos hacer sentir bien, en el más amplio sentido de la expresión

 

Dicen los investigadores que lo que este estudio aporta es que hacer el bien y sentirse bien tiene efectos muy diferentes sobre nuestro genoma, a pesar de que generan los mismos niveles de emociones positivas. Al parecer, el genoma humano es mucho más sensible a las diferentes formas de lograr la felicidad de lo que lo es la mente consciente.