JMW Turner: biografía de un pintor atormentado por el mar

Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga Gema Sánchez Cuevas el 3 enero, 2019
Camila Thomas · 3 enero, 2019
JMW Turner fue un pintor inglés de larga trayectoria, que cambió la escena artística de su país. Descubre porqué sigue siendo uno de los más importantes artistas ingleses.

JMW Turner fue un pintor inglés especializado en paisajes y representaciones narrativas; quizás uno de los más importantes precursores del Impresionismo francés. Sus pinturas, muy valoradas en la actualidad, destacan por sus colores luminosos y atmósferas brillantes.

Joseph Mallord William Turner, conocido únicamente por su apellido, fue un pintor británico del s. XIX. A la edad de 10 años fue enviado a vivir fuera de Londres, en Middlesex, donde comenzó a cursar la escuela secundaria. Sin embargo, pronto abandonó esta educación. Con tan sólo 14 años, Turner es aceptado como estudiante en la Real Academia de Bellas Artes.

Durante sus primeros años como artista, el joven Joseph se dedicó a la producción de acuarelas. Algunos de sus trabajos fueron vendidos a los clientes de la barbería de su padre; así, fueron estos clientes el primer mercado del pintor.

Los primeros años del pintor

Desde muy joven, Joseph prefirió viajar y conocer tierras nuevas durante las vacaciones en lugar de volver a su ciudad natal. Ya desde este momento, su afición por los paisajes y escenarios naturales comenzó a afianzarse. Sin embargo, su técnica era aún muy similar a la de los demás pintores ingleses del momento: bastante rígida.

Justo antes de cumplir los 20, en 1794, JMW Turner conoce las obras de pintores escoceses como John Robert Cozens. Esto le ayuda a ampliar su visión acerca de la pintura de paisajes y a producir piezas más imaginativas.

Incluso para las expectativas del momento, Joseph es un artista excepcional. Desde los 21 años expone anualmente piezas en la Real Academia, un honor reservado para pocos. A pesar de esto, Turner nunca fue un hombre de refinados modales y de gustos burgueses.

Siempre mantuvo el acento típico de las zonas pobres de Londres y no le gustaba nada ponerse la ropa que se consideraba elegante en la época. Además, desde muy joven fue un hombre de modales groseros y ademanes bruscos. Aunque la crítica aclamaba al joven pintor, algunos artistas contemporáneos a Turner se mofaron de él por su tartamudeo.

Castillo y puente como obra de JMW Turner

Entre cielos difusos y contornos borrosos

Ya en los primeros trabajos de JMW Turner, cerca de 1805, es posible ver la manera original del pintor para representar el paisaje. El énfasis en la luminosidad, la atmósfera, y esa manera dramática, muy romántica, de presentar las escenas.

Los límites entre el cielo y la tierra en sus paisajes se vuelven cada vez más difusos, y la topografía es sacrificada para dar paso al color. Los efectos de la luz son pasan a ser los indiscutibles protagonistas de sus obras.

En 1815 estalla el gran volcán Tambora, en Indonesia. La ceniza volcánica afectó todo el hemisferio norte del planeta. Durante al menos tres años, el cielo pareció estar siempre nublado y los atardeceres se volvieron más brillantes. De acuerdo con una investigación llevada a cabo por la Academia de Atenas en Grecia, es posible que los colores en los cielos de las obras de Turner se deban al alto nivel de ceniza volcánica en la atmósfera.

JMW Turner, a la par que pinta una numerosa cantidad de cuadros, también lee con gran avidez. Disfruta con Lord Byron y también con William Shakespeare. Entre 1815 y 1820, Joseph viaja por Europa visitando las grandes capitales del arte. Su estancia en Italia marca definitivamente su estilo y su manera de pintar. Después de visitar Roma, el color en las obras de Turner se vuelve aún más puro y brillante.

Turner siempre fue un hombre que prefería el movimiento y la acción sobre la vida sedentaria. Por esta razón, constantemente buscó maneras de viajar. Durante los siguientes años, Turner visitaría un gran número de lugares en Inglaterra y Escocia para encontrar hermosos paisajes. Después de la muerte de su padre en 1829, Turner preferiría quedarse cerca de las costas inglesas, con sus colores brumosos, su viento y sus jardines.

Barco navegando

La vejez del gran JMW Turner

Durante sus últimos años, Joseph se vuelve mucho más rico, más famoso y más arisco que nunca. Cada vez más retraído y centrado en la pintura como forma de expresión, no cultivó demasiadas amistades.

En 1846, Turner vive en una pequeña casa a orillas de un río en Chelsea con una mujer viuda. Sin embargo, no deja de viajar. Después de muchos años de haberse mantenido en el país, Turner vuelve a explorar Europa. Durante los últimos 15 años de su vida, Turner produce alrededor de 19.000 dibujos y pinturas.

Joseph Turner muere en Chelsea en 1851, y en su testamento dona todas sus obras a la Galería Nacional Inglesa. Sus obras han sobrevivido a lo largo de los años gracias al esfuerzo de la Galería Tate en Londres.

La evolución de los colores y de la luz en las pinturas de Joseph han servido como base para que diversos investigadores sugieran que el pintor sufría de demencia. Expertos indican que la abstracción de sus cuadros puede ser interpretada a través de la psicología. Sin embargo, puede simplemente que los colores y la luz difusa indiquen un trastorno de visión.

JMW Turner fue un pionero en el estudio de la luz, el color y la atmósfera. Sus obras sirvieron como inspiración para muchos impresionistas franceses. Sin embargo, a diferencia de los Impresionistas, Joseph siempre creyó que era deber del arte expresar temas de interés narrativo. Por esta razón, los paisajes de Turner no son simples paisajes, son narraciones mitológicas, históricas o literarias.

JMW Turner, biografía en la Enciclopedia Britannica – https://www.britannica.com/biography/J-M-W-Turner
J. Hamilton, Turner: A Life (1997)
Anthony Bailey (1997). Standing in the Sun: A Life of J.M.W. Turner.
Biografía de JMV Turner en el museo TATE, Londres – http://www.tate.org.uk/art/artists/joseph-mallord-william-turner-558