John Coffey: una masculinidad diferente

17 octubre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por el psicólogo Alberto Álamo
Aún existen pocos modelos de masculinidad sana en los que fijarnos. Sin embargo, en la película La Milla Verde (inspirada en la novela de Stephen King "El pasillo de la muerte"), podemos ver como, curiosamente, la masculinidad que muestra John Coffey a lo largo de esta historia es fascinante, y puede servirnos de ejemplo en muchas ocasiones.

Cada día somos más conscientes de que no existe una única masculinidad, sino que existe un amplio abanico. Hay muchas formas de sentirnos hombres y de expresar nuestra masculinidad, y las que rompen con lo establecido se están abriendo paso, ganando visibilidad a todos los niveles.

Prueba de ello es que, desde hace tiempo, contamos con ejemplos en la pequeña y la gran pantalla. John Coffey, el protagonista de La Milla Verde, cuyo nombre «suena como el café, pero se escribe totalmente diferente«, es uno de estos ejemplos. Veamos por qué.

La antigua masculinidad VS las nuevas masculinidades

Cada vez son más los hombres que dan un paso al frente y se desmarcan de la masculinidad mayoritaria o normativa. Aquella que se define por lo rudo, lo insensible, que se refuerza con la mofa hacia el hombre débil.

Cada vez son más los hombres que muestran sus vulnerabilidades, inseguridades, debilidades y las naturalizan. De hecho, empezamos a ver cómo hombres conocidos por la sociedad dan un paso al frente y nos enseñan una nueva (aunque no tan nueva) forma de sentirse hombre, de comportarse como hombre, de comunicarse… de ser hombre.

¿Tienes curiosidad? Existen muchas fuentes llenas de información acerca de este movimiento que está empezando a ganar mucha fuerza. Por ejemplo, existen varios libros que describen muy bien el fenómeno conocido como «nuevas masculinidades», Nuevos hombres buenos, La caída del hombre o El hombre que (no) deberíamos ser son tan solo tres de los muchos libros que existen. Y aparte de los libros, existen comunidades y foros en la red que tratan acerca de este tema.

Hombre llorando

John Coffey: un curioso ejemplo

¿Qué tiene que ver este personaje con el tema que nos ocupa? ¿Qué relación guarda John Coffey con las nuevas masculinidades? Pues curiosamente, el personaje y el tema están estrechamente relacionados.

Seguramente, sin pretenderlo, Stephen King, creador de la novela El pasillo de la muerte sobre la que está basada la película La Milla Verde, creó a su vez un personaje con unos rasgos masculinos atípicos. John no es un hombre corriente, tan solo hay que leer los volúmenes de esta obra o ver la película para darse cuenta.

Sin embargo, si analizamos el comportamiento de John desde un punto de vista psicosocial, notamos rápidamente como este personaje no cumple con las expectativas de masculinidad clásica. Y es que este hombre es físicamente muy musculoso, pero nunca hace uso de su fuerza ni alardea de ello.

John es un hombre que llora, que solloza, que tiene miedos muy comunes, que no trata de demostrar estar bien o ser duro a cada momento. El señor Coffey expresa sus emociones, sean cuales sean, en el contexto que sean. El único momento en el que John utiliza su fuerza es para beneficiar a los demás. Hace de lo cotidiano algo maravilloso, es sensible a todo lo que le rodea… es, sin duda, todo un ejemplo de masculinidad bien construida.

Siguiendo el ejemplo de John

Los hombres solemos sentir la disonancia que produce la diferencia entre lo que la sociedad espera de nosotros y lo que pensamos y sentimos. De hecho, la crisis de masculinidad que vivimos en la actualidad gira en torno a este tipo de disonancia.

Siempre hemos tenido maneras de actuar basadas en una forma de ser hombres normalizada y esperable: ser contundentes en nuestra forma de comunicarnos, imponernos a otros hombres a través de toda una serie de ademanes, expresiones, gestos y actitudes, transmitir una falsa seguridad haciendo ver que pase lo que pase somos «irrompibles»… Frente a ello, ahora sabemos que existen otras formas de ser hombre, más sanas.

John Coffey

Aludiendo al protagonista de este artículo, John Coffey, este no ha de cargar con esa lacra, no finge, no tiene la presión de comportarse de esta forma tan esperable e incluso asumible por mucha gente.

¿Te imaginas que los hombres pudiéramos comportarnos siguiendo este modelo? Supondría toda una revolución. Supondría que los hombres cuidaríamos más… incluso supondría que los cuidados no serían considerados exclusivamente como «cosa de mujeres», sino que los cuidados serían una actividad humana universal.

De alguna forma, si analizamos y seguimos el ejemplo de John, o el de cualquier otro hombre que muestra sin pudor su sensibilidad y forma de sentirse hombre, diferente a la esperada por la mayoría de gente, de tal forma que cambiemos nuestra forma de sentirnos y vivirnos, comenzaríamos a recorrer el camino hacia una masculinidad sana y, por tanto, hacia una masculinidad más libre.

Minello, N. (2002) “Masculinidades: un concepto en construcción”. Nueva Antropología 61: 11-30. Otegui, R. (1999) “La construcción social de las masculinidades”. Política y Sociedad 32: 151-160.