Junko Tabei, biografía de la primera mujer que alcanzó la cima

Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga Gema Sánchez Cuevas el 25 julio, 2019
Edith Sánchez · 25 julio, 2019
Junko Tabei fue la primera mujer en la historia en conquistar los 8.850 metros en ascenso que conducen a la cumbre del Everest. No solo llegó hasta “el techo del mundo”, sino que además probó que la fuerza mental y una decisión férrea son capaces de todo.

Junko Tabei fue una mujer fabulosa que se convirtió en símbolo de fortaleza mental y determinación. Era una japonesa pobre, de apenas poco más de metro y medio de altura y escasos 40 kilogramos de peso. Esa configuración anatómica fue suficiente para convertirla en la primera escaladora de la historia en conquistar el Everest, tras una lucha fantástica.

Muchos la describen como una chica con cara de ratón y cuerpo de libélula. Su apariencia era extremadamente frágil y por eso durante mucho tiempo nadie la tomaba en serio cuando expresaba su deseo de conquistar las cumbres más altas de la tierra. Con el tiempo, se dieron cuenta de su error.

Si te dieras cuenta que solo eres un violín, podrías abrirte al mundo tocando tu parte en el concierto”.

-Jacques-Yves Costeau-

Junko Tabei no era una deportista extrema en estricto sentido. Más bien se trataba de una mujer que encontraba en la escalada un dejo de poesía. Se sentía más libre que nunca estando en las montañas y convirtió esa fascinación en un proyecto de vida. Repasando su existencia, es posible comprobar de nuevo que nada vence a una voluntad decidida.

Montañas

Junko Tabei, una chica “frágil”

Junko Tabei nació en Miharu, prefectura de Fukushima, la misma región que en 2012 fue testigo del tsunami más violento de la historia. Vino al mundo el 23 de mayo de 1939, cuando comenzaba la Segunda Guerra Mundial y su país empezaba a pasar por la época más oscura de su historia. Por eso, Junko creció siendo una niña pobre. Su nación estaba poco menos que devastada.

Cuando tenía 10 años subió a la cumbre del monte Nasu, un volcán situado al norte de Japón. Fue entonces cuando experimentó por primera vez las emociones de enfrentarse a un desafío que ponía a prueba su voluntad. Le encantó. Nació una vocación instantánea en ella. Sin embargo, su familia era pobre y no tenían recursos para facilitarle escaladas continuas.

Luego fue a estudiar a la Universidad para mujeres de Showa. Se decantó por la literatura inglesa. También se vinculó al club de alpinismo de la universidad, pero no era tonta y notó desde el principio el escepticismo y el rechazo de sus compañeros varones. Así que decidió organizar un grupo de escalada que tenía una sola condición para aceptar interesados: debían ser mujeres.

Un sueño y una realidad

En 1969, comenzó a funcionar el Ladies Climbing Club (LCC) de Japón, bajo el liderazgo de Junko Tabei. Un poco más adelante se casó con un hombre que compartía su delirio por las montañas. Los dos escalaron el Monte Fuji, una de las primeras ascensiones de alta complejidad en la vida de Tabei.

Años después, Junko Tabei conquistó la cumbre del Matterhorn, en los Alpes, y luego, en 1970, la del Annapurna III, una cima que está a casi 8.000 metros de altura. La ONU declaró a 1975 como el “Año internacional de la mujer”. Para unirse al homenaje, Japón decidió enviar un grupo de escaladoras al Everest. Obviamente estaban lideradas por Junko Tabei.

Lo que no les dio el gobierno japonés fue suficientes recursos para emprender la aventura. Por eso, tuvieron que tocar muchas puertas, realizar actividades para conseguir fondos y elaborar parte de su equipo. Ellas mismas cosieron las bolsas de dormir que utilizarían durante su travesía.

Montañas y árboles

Junko Tabei alcanzó la cumbre

Las 15 mujeres que componían el grupo partieron hacia Katmandú, a comienzos de 1975. Contrataron nueve sherpas para que les sirvieran de guías. Bien pronto comenzaron el ascenso hacia una cumbre que en ese entonces solo había sido conquistada 22 años atrás, por primera vez. Muchas personas pierden la vida intentándolo cada año.

Junko Tabei tenía para ese entonces 36 años y dos hijos. Cuando llegaron a los 6.000 metros sucedió algo inesperado. Habían instalado el campamento y de repente hubo un alud. La avalancha sepultó la tienda de Junko. Se estima que estuvo atrapada en el hielo y la nieve por seis minutos, hasta que un sherpa, arañando el suelo, la rescató.

Varias chicas del grupo hablaron de abortar la misión, pero Junko no había llegado hasta allí para eso. Así que más temprano que tarde se puso nuevamente en marcha. El 16 de mayo de 1975, Junko Tabei se convirtió en la primera mujer en la historia en conquistar la cumbre del Everest, en compañía del sherpa Ang Tshering.

Para 1992, ya tenía también el récord de ser la primera mujer en haber alcanzado las siete grandes cumbres de todos los continentes. En total, ascendió a las montañas más altas de 52 países. Murió a los 77 años de cáncer, pero estuvo escalando con sus alumnos hasta pocas semanas antes de fallecer.

  • Macchiavello, C. (2009). A parar el match: política, deporte y arte. Revista de Estudios Sociales, (32), 146-157.