Kim Peek, el caso que inspiró la historia de Rain Man

Edith Sánchez · 21 julio, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el psicólogo Sergio De Dios González el 21 julio, 2019
La vida de Kim Peek nos muestra que conocemos muy poco sobre nuestros límites o potencialidades. Su existencia es una prueba extrema de que la realidad es paradójica: cada ser humano conjuga dentro de sí enormes limitaciones con grandes talentos.

La fascinante historia de Kim Peek nos recuerda que los seres humanos somos maravillosamente diferentes y que lo bueno y lo malo, lo mejor y lo peor son conceptos relativos en el mundo que nos movemos. El planeta entero supo de él a través de la famosa película Rain Man, que retrataba en parte su talento y su tragedia.

Kim Peek, el verdadero Rain Man, inspiró el guión de la película y los hilos centrales de la historia. Sin embargo, su vida real difería en gran medida de lo que se mostró en la cinta. Esta producción marcó un hito en la historia del cine, pero también en la existencia del personaje que la inspiró.

Tal vez resulta más fascinante la historia de Kim Peek, que la del propio Rain Man. Tanto es así que se estima que más de dos millones de personas lo buscaron para interactuar con él. También se hicieron varios documentales sobre su caso y hasta la NASA quiso conocer en detalle quién era este hombre dulce que había inspirado una de las mejores películas del siglo XX.

«Quizá yo soy la estrella, pero tú Kim eres el cielo«.

-Dustin Hoffman-

Muchos libros

Kim Peek, ¿un «retrasado mental»?

El diagnóstico que recibió Kim Peek cuando nació, en 1951, fue ese: retardo mental. Venía al mundo con una discapacidad y por eso los médicos aconsejaron que fuera internado en un centro especializado. Su familia no estuvo de acuerdo con el consejo. Querían a Kim con ellos y así ocurrió.

Kim Peek tenía macrocefalia y esto suponía que no iba a completar su desarrollo físico y mental. Su cerebro era excesivamente grande y estaba desprovisto de cuerpo calloso, una zona que conecta los hemisferios. Así que el pronóstico para su vida era poco favorable.

Sin embargo, los padres de Kim se dieron cuenta de que su hijo era especial en más de un sentido. Con apenas un año y medio de edad, ya era capaz de memorizar cada uno de los libros que le leían. Era una habilidad asombrosa que ellos no sabían cómo gestionar.

El maravilloso cerebro de Kim

Los padres de Kim Peek notaron que el chico retenía los libros completos; solo hacía falta que se los leyeran una vez para que este fenómeno se produjese. Cuando él mismo leía un libro, lo ponía bocabajo y jamás volvía a consultarlo. Ya no lo necesitaba: lo había memorizado.

Con solo tres años aprendió a consultar el diccionario. Leía los significados y los aprendía. Se dice que en total llegó a memorizar la impresionante cantidad de 9.000 libros. Tenía la capacidad de leer una página con el ojo derecho y la otra con el ojo izquierdo. También lo hacía a un ritmo muy veloz: completaba dos páginas en apenas 10 segundos.

Así mismo, Kim era capaz de realizar operaciones matemáticas complejas en tiempo récord. Tomaba el directorio telefónico y sumaba los números de una columna en segundos, solo por entretenerse. Por eso cuando creció fue capaz de llevar la contabilidad total de una empresa sin ayuda de calculadora o papel.

Cerebro

Una hermosa vida

A diferencia del Rain Man de la película, Kim era una persona afectuosa. Disfrutaba del contacto social y respondía con comprensión y cariño a todo aquel que se dirigiera a él. Pese a que su memoria era superdotada, él no podía sacar conclusiones de sus lecturas ni aplicar sus conocimientos matemáticos a actividades diferentes al cálculo.

También tenía varios problemas motores. Solo caminó hasta que cumplió los 4 años y llegó a la edad adulta sin ser capaz de abotonarse la camisa o anudarse los zapatos.

Barry Morrow, el guionista de Rain Man, lo conoció por casualidad en un evento sobre personas con limitaciones y potencialidades especiales. Morrow ya había hecho una película sobre este tema, pero quedó anonadado al conocer a Kim.

Esto lo llevó a escribir el guión de Rain Man. Dustin Hoffman, quien interpretó el personaje, también conoció a Kim y le expresó su admiración en múltiples ocasiones. Agradeció públicamente su aporte cuando ganó el premio Oscar por su actuación en esta película.

En cuanto a Kim Peek, también fue alcanzado por la fama. Su padre asegura que esto ejerció una influencia positiva en su vida, ya que le permitió disfrutar como nunca del contacto con los demás. Este maravilloso hombre, que vino al mundo para enseñarnos algo más acerca de las paradojas humanas, murió de una parada cardiorespiratoria en 2009, a los 58 años.

  1. Muñoz-Yunta, J. A., Ortiz-Alonso, T., Amo, C., Fernández-Lucas, A., Maestú, F., & Palau-Baduell, M. (2003). El síndrome de savant o idiot savant. Rev Neurol, 36(Supl 1), S157-61.