La cefalea cervicogénica, muy común en la mujer

Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Valeria Sabater
25 febrero, 2019
La cefalea cervicogénica afecta en mayor grado a las mujeres y en ciertos casos, puede llegar a ser crónica. El origen de esta condición estaría en la afecciones degenerativas como la osteoartritis.

Dolor en un lado de la cabeza y alrededor de un ojo, rigidez en el cuello, mareos, sensibilidad a la luz… La cefalea cervicogénica es el tercer tipo de cefalea más común con una incidencia mucho mayor en mujeres. Asimismo, cabe señalar que esta condición había sido algo denostada, pero, a día de hoy, se la tiene más en cuenta por un hecho llamativo: en muchos casos llega a ser crónica.

Como bien sabemos, este tipo de realidades (las relacionadas con el dolor de cabeza) se quedan muy a menudo en ese ámbito de la invisibilidad social e incluso del escepticismo. ¿Cómo puede una cefalea ser motivo de baja laboral? se preguntan algunos. Bien, algo que conocen de primera mano los médicos de atención primaria es que el impacto social y personal de las migrañas, cefaleas tensionales y cefalea cervicogénica es inmensa.

Un estudio llevado a cabo por los laboratorios AstraZéneca y Ferrer Internacional, por ejemplo, reveló que aunque solo el 12 % de las personas que padecen estas condiciones llegan a ser baja laboral durante una media de 3 días, la calidad de vida de estas personas cuando dichos estados se vuelven crónicos se ve muy afectada.

Por ello, consideramos que es importante dar visibilidad a este tipo de pacientes. Todos conocemos o hemos oído hablar de las migrañas, pero, sin embargo, la cefalea cervicogénica no es tan conocida, a pesar de que sus síntomas son muy recurrentes en una parte de la población. Cabe decir que no es un simple dolor de cuello ni un dolor de cabeza más.

Veamos más datos.

«El verdadero dolor es el que se sufre sin testigos».

-Marco Valerio Marcial-
figuras simbolizando la cefalea cervicogénica

Cefalea cervicogénica: síntomas y causas

Estudios como el llevado a cabo por O’Mullony I, Lafuente A, Pareja JA (2005) y publicado en la revista de la Sociedad Española del Dolor, nos señalan que el reconocimiento de este síndrome está cada día más aceptado por la comunidad clínica.

La cefalea cervicogénica fue descrita por primera vez en 1993 por Ottar Sjaastad. Ahora bien, no fue hasta hace solo unos años cuando la International Headache Society (IHS) redactó ya los criterios diagnósticos para demostrar que, efectivamente, estamos ante el tercer tipo de dolor de cabeza más común.

¿Qué síntomas presenta?

Un primer dato que debemos conocer es que afecta en mayor grado a la mujer. Esto se explica por un hecho muy concreto: está relacionado con la osteoartritis, el tipo de artritis más común en la que aparece un desgaste progresivo de las articulaciones, algo sin duda recurrente en el sexo femenino.

Veamos no obstante las principales características que cursan con la cefalea cervicogénica:

  • Dolor continuado en un lado de la cara, llegado incluso a un ojo o ambos.
  • Rigidez en el cuello.
  • Dolor al toser o estornudar.
  • Mareos e incremento del dolor de cabeza cuando el paciente lleva a cabo cualquier movimiento
  • Sensibilidad a la luz.
  • Vómitos y malestar estomacal.

Origen de la cefalea cervicogénica

La cefalea cervicogénica suele tener diversos disparadores y orígenes. Como ya hemos señalado, uno de ellos es la propia osteortritis (relacionada con las vértebras C2-C3). Esta condición puede llegar, sin duda, a estados de cronicidad en los que el paciente debe buscar adecuados enfoques terapéuticos que le ofrezcan, al menos, una mínima calidad de vida.

Las causas que estarían detrás de esta condición son las siguientes:

  • Malas posturas que producen sobrecargas de las articulaciones o de las partes blandas.
  • Hay trabajos que nos obligan a efectuar lo que se conoce como protracción cervical. Se trata de esas posturas en las que no cuidamos el eje de la cabeza y la espalda, proyectando la barbilla hacia delante con exceso. Ello provoca sobrecargas que, mantenidas a lo largo del tiempo, derivan en este tipo de síndromes.
  • Asimismo, traumatismos como la quiropraxis, el latigazo cervical o las lesiones neuropáticas dan lugar a esta cefalea cervicogénica.
figura simbolizando la cefalea cervicogénica

Tratamientos para la cefalea cervicogénica

Lo más importante en estos casos es contar con un buen diagnóstico. Son muchas las personas que se limitan a creer que padecen un simple dolor de cabeza. Otras veces, los médicos de atención primaria se pueden limitar a recetar fármacos (antiinflamatorios) para tratar ese dolor de cuello.

Sin embargo, lo más adecuado es hacer uso de un enfoque donde en el que contriuyan distintas terapias, partiendo del origen de la cefalea cervicogénica. Así, estudios como el llevado a cabo desde el Hospital Universitario de Akershus, Universidad de Oslo, nos señalan algunas estrategias terapéuticas.

Enfoques terapéuticos

  • Terapias de ejercicios espinales-cervicales: se entrena al paciente en un tipo de ejercicios suaves para paliar el dolor y mejorar la movilidad.
  • Fisioterapia: los masajes y el entrenamiento de profesionales especializados en esta condición también pueden mejorar la vida del paciente.
  • Técnicas de respiración y relajación.
  • Utilizar un tipo de almohada cervical para cuidar el eje espalda-cuello-cabeza mientras dormimos.
  •  Los antiinflamatorios no esteroideos (AINES) son el fármaco más usado en estos casos.
  • Aprender a cuidar nuestras posturas en el día a día.

Hombre con manos en la cabeza

Por último, y en los casos más graves, existe la posibilidad de llevar a cabo un tipo de cirugía vertebral en caso de que exista, por ejemplo, la compresión de algún nervio. Son casos muy puntuales en los que la posibilidad de una intervención o no dependerá de la situación particular de cada paciente.

Para concluir solo cabe señalar que en gran parte de los casos, si contamos con la mayoría de los enfoques terapéuticos especificados, podemos mejorar nuestra calidad de vida.

  • Frese, A., Schilgen, M., y Evers, S. (2018). Cefalea cervicogénica. Nervenheilkunde , 37 (1), 29–32.
  • Sjaastad, O., Fredriksen, TA, y Pfaffenrath, V. (1990). Cefalea cervicogénica: criterios diagnósticos. Dolor de cabeza: The Journal of Head and Face Pain , 30 (11), 725–726. https://doi.org/10.1111/j.1526-4610.1990.hed3011725.x
  • O’Mullony I, Lafuente A, Pareja JA. Cervicogenic headache. Differential diagnosis and general therapeutic principles. Rev Soc Esp Dolor 2005; 12: 24-32.