La definición de fortaleza según Erich Fromm, el camino hacia la plenitud

23 Diciembre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Valeria Sabater
Ser fuerte es tener valor para vivir. Erich Fromm nos enseñó que no hay mayor aspiración que la de alcanzar esa plenitud con la que atrevernos a tener fe para desafiar el miedo y coraje para construir una sociedad más humana y altruista.

La definición de fortaleza según Erich Fromm nos propone un ejercicio de reflexión que todos deberíamos llevar a cabo. En un mundo complejo, que tiende a la destructividad, a una sociedad puramente tecnológica que él ya anticipó, la única esperanza es desarrollarnos. Y ese desarrollo implica alcanzar la plenitud en cuanto a la responsabilidad, la libertad y el autoconocimiento.

Pionero de lo que él mismo llamó psicoanálisis del humanismo radical, Fromm fue ese filósofo y psicólogo social al que siempre es recomendable leer de forma periódica. No solo sigue siendo una de las mentes más luminosas de nuestra modernidad. Además, continúa liderando esa lucha intelectual por dar forma a un tipo de sociedad altruista orientada a unos valores más solidarios.

Este psicoanalista de origen judío alemán fue más allá de las teorías freudianas para apostar por una perspectiva más amplia, sensible y también crítica, desde la que analizar el estado general de la humanidad y sus problemas. No creó ningún tipo de terapia para tratar el dolor y el sufrimiento de las personas, como lo haría Viktor Frankl, por ejemplo.

Sin embargo, Fromm fue, es y será siempre esa voz de la conciencia que nos anima a valorar la situación en la que nos encontramos y a su vez aquello a lo que deberíamos aspirar. Su idea sobre la fortaleza humana es una de las más interesantes. La analizamos.

“La humanización total requiere del avance de nuestra fortaleza y desarrollo para pasar del egoísmo a la solidaridad y el altruismo”.

-Erich Fromm-

Imagen representando la definición de fortaleza según Erich Fromm

La definición de fortaleza según Erich Fromm: ¿en qué consiste?

La definición de fortaleza según Erich Fromm aparece en varias de sus obras más destacables. Una de ellas, la más interesante, fue La revolución de la esperanza. En este libro nos hablaba de la necesidad de transformarnos en activistas de la humanidad, en personas capaces de reivindicar unos valores que desafíen los riesgos de la sociedad de la era tecnológica.

Para entender esta perspectiva debemos ponernos en contexto. Erich Fromm se vio obligado a huir de la Alemania de 1934, tras la toma del poder por el partido nazi. Gran parte de su perspectiva parte del horror y el sinsentido acaecido durante la Segunda Guerra Mundial. Más tarde, emigró a los Estados Unidos, donde lideró múltiples movimientos pacifistas, se alzó contra la guerra del Vietnam y se declaró como idealista de una forma de socialismo radical y humanista.

Durante buena parte de su vida se sintió decepcionado del tipo de sociedad en el que le había tocado vivir, primero en la Alemania de los años 30 y más tarde en el Estados Unidos de la época de Nixon. Así, en su libro La revolución de la esperanza insta a las personas a ser capaz de iniciar una transformación individual para crear un cambio de paradigma en nuestras sociedades tecnológicas. Uno de esos cambios partía de la necesidad de aprender a ser fuertes.

Hay tres tipos de fortaleza (y no todas son buenas)

La definición de fortaleza según Erich Fromm nos insta a dos cosas: la primera a comprometernos con la esperanza y la fe. La segunda a saber reaccionar ante la violencia, el sometimiento, el sinsentido y el egoísmo. De todo ello se desprende la necesidad de aprender a ser responsables, tanto de nosotros mismos como del compromiso que tenemos con la sociedad.

Ahora bien, es interesante destacar también que Fromm distingue tres tipos de fortalezas, dos de las cuales no nos sirven, ya que no nos ayudan a progresar ni a alcanzar la felicidad. Son las siguientes:

  • Hay personas que muestran un sentido de fortaleza basado en la violencia, en ese gusto por encarar retos y demostrar así su valía (su egoísmo).
  • Asimismo, también hay quien evidencia un tipo de fortaleza que surge a raíz de una imposición de una figura de autoridad. Es decir, hay veces que actuamos coaccionados y como consecuencia del miedo.

Por último, encontramos la idea central en la teoría de Fromm sobre el tipo de fortaleza a la que deberíamos aspirar. Es un estado de intrepidez en el que favorecer nuestro desarrollo para transformar la sociedad desde el optimismo, la fe y la esperanza.

“El objetivo de vivir es crecer de manera óptima para convertirse en lo que uno potencialmente es. Si una persona tiene la voluntad y la determinación de soltar los barrotes de la prisión del narcisismo y el egoísmo, cuando tiene el coraje de tolerar la ansiedad intermitente, experimenta los primeros destellos de alegría y la fortaleza”.

-Erich Fromm-

chica feliz al pensar en la definición de fortaleza según Erich Fromm

La definición de fortaleza según Erich Fromm nos insta a alcanzar la plenitud

La definición de fortaleza según Erich Fromm recuerda mucho a la que nos ofreció Spinoza. Según el filósofo neerlandés de origen sefardí, ser fuerte tiene poco que ver la resistencia física o incluso con el coraje. La fortaleza es una virtud que se relaciona con la firmeza y la generosidad.

  • Fromm toma esa idea y añade el concepto de la fe como el compromiso que la persona debe asumir por su propio progreso y el de la sociedad. Algo que nos señala en su libro La revolución de la esperanza es que el ser humano tiene sobre sí mismo una costra de desesperanza y de resignación. Todo ello es un peligro porque la resignación implica cautividad, pérdida de la libertad y sometimiento.
  • Necesitamos impulso, fe y entusiasmo. Así, tal y como explica en su libro Ser y Tener, es necesario que encendamos la alegría y la espontaneidad. Solo cuando somos espontáneos demostramos nuestra libertad.
  • La definición de fortaleza según Erich Fromm nos insta al autodesarrollo, a conocernos a nosotros mismos para lograr esa iluminación con la que sentir la plenitud. Es en ese momento cuando nos transformamos en personas intrépidas que abren la puerta a otra dimensión excepcional: la osadía.

Ser osados implica prescindir de ídolos, cadenas y pensamientos irracionales para luchar por valores auténticos con los que crear una sociedad más justa, altruista, solidaria… Pensemos en ello.

  • Fromm, Erich (2018) La revolución de la esperanza.  Fondo Cultura Económica
  • Fromm, Erich (1992) Del tener al ser. Barcelona. Paidós.
  • Fromm, Erich. (2007) El humanismo como utopía real,  la fe en el hombre. Buenos Aires. Paidós.
  • Fromm, Erich. (2002) Anatomía de la destructividad humana. Buenos Aires. Paidós.