La estrategia mental para conseguir lo que quieras

30 Diciembre, 2019
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Elena Sanz
Tus creencias pueden ayudarte a lograr tus propósitos o alejarte de ellos para siempre. Aprende a utilizarlas a tu favor.
 

Nuestra mente, nuestros pensamientos, tienen mucho más poder del que imaginamos. Las creencias que mantenemos pueden limitarnos o impulsarnos a alcanzar nuestras metas. En gran medida, ellas formas nuestra realidad. Por tanto, existe una estrategia mental que puede ayudarte a conseguir lo que quieras, y esta es creerlo. 

No estamos hablando de magia, sino de intención. La intención es poderosa porque nos enfoca y nos ayuda a dirigir e invertir todas nuestras energías en lograr nuestros propósitos. La creencia firme de que podemos alcanzar un objetivo nos proporciona la motivación necesaria para actuar. Por ello, si tienes una meta, utiliza tu mente como aliado en vez de como enemigo.

Creer para crear

Cuando somos niños nos dicen que si deseamos algo con mucha fuerza, nuestra petición se cumple. Así pedimos deseos al soplar las velas de una tarta de cumpleaños, al pasar por debajo de un puente o justo antes de acostarnos. Cuando crecemos comenzamos a adquirir creencias limitantes que nos alejan de esta esperanza y este optimismo.

 

Pedir deseos y confiar en que se harán realidad parece algo utópico, un juego de niños, un exceso de fantasía. Sin embargo, esto no es del todo cierto. Cuando creemos algo, lo creamos. Lo que vive y permanece en nuestra mente termina, muchas veces, manifestándose en nuestra realidad tangible.

No se trata de ingenuidad, si no de conocer el funcionamiento de las creencias y el poder que adquirimos cuando tomamos las riendas de las mismas. Es evidente que ante esta afirmación hay que aportar sentido común: por mucho que creamos que podemos volar, nos seguiremos rigiendo por las leyes de la física. Si nos lanzamos desde un tejado sufriremos un duro golpe. No obstante, existen muchos otros aspectos de la vida en que la estrategia mental juega un papel importante.

 

Hombre con gafas pensando estrategia mental
 

Creencias limitantes

El ejemplo más claro lo encontramos desde el punto de vista negativo, pues es el que más comúnmente experimentamos todos. Si una persona cree firmemente que no puedo hacer algo, muy probablemente no lo hará.

En primer lugar porque dará la batalla por perdida antes de ni siquiera intentarlo. No se permitirá la oportunidad de probar y trabajar por ello. Pero, en segundo lugar, porque su creencia limitante boicoteará todos sus intentos de conseguirlo.

Pongamos un ejemplo. Si yo acudo a una fiesta, en la que no conozco a nadie, con la creencia de que no soy capaz de hacer amigos, seguramente no los haré. Quizá porque no me atreveré a acercarme a alguien y entablar una conversación. Pero, incluso si venzo el miedo y lo intento, mi escasa confianza en mí misma me llevará a tener un bajo rendimiento social.

La elevada ansiedad que experimentaré me llevará a hablar de forma entrecortada, en un tono excesivamente bajo, sin fluidez y sin establecer contacto visual. No seré capaz de seguir apropiadamente las conversaciones y, en definitiva, la interacción será un fracaso. Mi creencia se ha cumplido.

 

Puedes conseguir lo que quieras, pero has de creerlo

Afortunadamente el proceso también funciona en sentido inverso. Si estás convencido de que alcanzarás una meta, las probabilidades de éxito se multiplican exponencialmente. Nuestras acciones se dirigen a crear la realidad que existe en nuestra mente. Donde ponemos nuestra energía mental, ponemos nuestra capacidad de crear.

De tal forma, si yo quiero tener un restaurante y estoy seguro de lograrlo, centraré mi energía de forma consistente en esta meta. De una manera más o menos directa, este hecho me encaminará a tomar las acciones adecuadas para lograrlo. Tendré la motivación para formarme, desarrollar y mejorar mis habilidades. Me informaré y estaré atento a las oportunidades.

Trabajaré en ello con pasión, dedicación y perseverancia. Finalmente mi objetivo se habrá manifestado, gracias a que invertí mi energía mental de forma directa y constante en mi deseo. Gracias a que creí de forma firme y sin limitaciones en que lo conseguiría.

 
Hombre frente a cabeza en forma de laberinto

En definitiva, puedes conseguir lo que quieras. Si deseas manifestar un deseo, pon a tu mente a trabajar a tu favor. Identifica todas los pensamientos que te hablan de limitaciones y de incapacidad y desactívalos. Acostúmbrate a mantener un foco claro de intención hacia tu deseo, visualízalo con frecuencia, y experimentas las emociones que surgen al sentirlo como una realidad. Cuando tu mente crea que es un hecho, te dirigirá para crearlo.

 
  • Vitale, J. (2005). El poder de la atracción. Obelisco.
  • Vera Sánchez, A. (2013). Creencias limitantes.