La masturbación es una medicina eficaz sin efectos secundarios

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 21 septiembre, 2018
Edith Sánchez · 5 julio, 2016

La sexualidad, y con ella la masturbación, ha sido un tema tabú durante muchos siglos y desafortunadamente hoy aún quedan brasas encendidas de esa hoguera. Así, aunque se supone que ya hemos acopiado suficiente conocimiento para replicar con evidencias la base de estas falacias censoras, siguen existiendo ciertas resistencias para derribar muros.

Muros que actualmente sabemos sin sentido y es que terminar con mentiras que han sobrevivido años y años y han sujetado a la ética de una sociedad, porque muy equivocadas que sean, no es fácil.

El tema de la masturbación carece de sintomatología pública, ya que es algo que suele realizarse sin testigos. Se sigue considerando que se trata de algo completamente íntimo y que no es de buen recibo comentarlo.

También, muchas personas, siguen creyendo que se trata de una práctica prohibida, principalmente porque está destinada a la exploración del placer individual y no directamente a la satisfacción en pareja.

Hay corrientes de pensamiento que proclaman, aún hoy en día, unos supuestos daños derivados de la masturbación. Son afirmaciones inexactas, cuando no francamente mentirosas, que van desde decir que masturbarse lleva a la locura, hasta señalar que es una práctica propia de personas egoístas y solitarias.

“Tengo una pequeña tarea para ti. Ve a casa y tócate. Vive un poquito”

-De la película “El cisne negro”-

Según el Informe Hite y otros estudios posteriores, alrededor del 82% de los hombres y el 66.6% de las mujeres se masturban de manera intencionada. Y digo “intencionalmente” porque un grupo de personas se acaricia sin proponérselo o tienen fantasías sexuales durante el sueño, llegando incluso al orgasmo.

Como sea, frente a la desinformación y los mitos solo cabe contraponer el conocimiento. Estas son algunas de las afirmaciones sobre la masturbación que han quedado obsoletas.

La masturbación solo es propia de los adolescentes

Es falso. Las primeras exploraciones autoeróticas tienen lugar durante la infancia, a muy temprana edad. En el proceso de reconocimiento del propio cuerpo, el niño explora sus genitales y muchas veces se estimula y se excita. Por supuesto, este tipo de prácticas no son conscientes porque el pequeño carece de una conciencia sexual, como tal.

manos en el interior de una flor

De la misma manera, un buen número de adultos jóvenes y adultos mayores practican la masturbación con regularidad. Según el estudio “Sex behavior”, publicado por McCary en 1983, el 59% de hombres y mujeres mayores de 60 años admiten masturbarse con relativa frecuencia.

La masturbación es para personas solas o solteras

Este mito también está muy extendido. Desde este punto de vista, la masturbación es solamente un sustituto de la relación sexual en pareja. Esto no es así. El autoerotismo sigue una lógica diferente, en tanto constituye una práctica individual que tiene mucho más que ver con el autoconocimiento que con la compensación por falta de relaciones íntimas.

De hecho, gran parte de las personas casadas se masturban. Y la masturbación tiene un uso terapéutico en caso de disfunción sexual; se le utiliza como dispositivo para superar los bloqueos que impiden experimentar el placer en pareja.

Mujer desnuda cuidando de su salud sexual

La masturbación no lleva a orgasmos reales

Esta afirmación también es falsa. Aunque no hay mucha información al respecto, el Informe Hite, verdadero pionero en estos temas, reveló que la masturbación es la práctica sexual más placentera para las mujeres. Según los datos de esa investigación, las mujeres alcanzan el orgasmo durante la masturbación en el 95% de las ocasiones y tardan menos tiempo en lograrlo.

En el libro “Los investigadores  del  sexo”, de Brecher, se afirma que los hombres entre 35 y 60 años, se masturban 70 veces al año, en promedio. Aunque la mayoría prefieren la relación sexual en pareja, declaran también que consideran a la masturbación como un complemento indispensable y que los lleva a orgasmos igual de intensos.

Masturbarse con frecuencia origina problemas mentales

Falso. En el mundo de lo humano siempre es desacertado señalar reglas fijas. “Mucho” o “poco” son términos relativos, que dependen de las características y las circunstancias de cada persona. Una persona que se masturba diariamente no es ni pervertida, ni está enferma, ni tampoco se halla al borde de la locura. Lo mismo pasa con quien lleva a cabo esa práctica solo muy eventualmente, o no lo hace nunca.

hombre con brazos cruzados

Como siempre, si se trata de una conducta que altera el desarrollo normal de las actividades o trastorna otros aspectos de la vida, sí puede haber un problema. Pero, mientras quede integrada con el resto de nuestras obligaciones y placeres, no hay problema.

La masturbación genera problemas físicos

Realmente, ocurre todo lo contrario. Las personas que viven libremente su sexualidad son más sanas física y mentalmente. Sin embargo, hay mitos en los que se asegura que masturbarse lleva a la pérdida de cabello, a padecer acné, a que se vea menguada la fertilidad o, incluso, a propiciar la ceguera.

Todo esto es falso. La masturbación es un acto normal y saludable, que no causa ningún daño físico. Esta práctica invita al autorreconocimiento, fortalece la musculatura pélvica y permite aumentar la intensidad de la libido. Frente al estrés, relaja. Frente a la inhibición, ayuda a romper barreras.