¿Cómo funciona la mente de un fondista?

25 Abril, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el psicólogo Bernardo Peña Herrera
La mente es un arma de doble filo. Puede hundirte o puedes utilizar su enorme potencial para vencer cualquier adversidad o desafío. ¿Quieres saber cómo?
 

Cuando era pequeño y mi práctica deportiva se centraba exclusivamente en el baloncesto amateur, vi por la televisión una idea que quedó en mi recuerdo para siempre: “La mente debe abstraerse en para continuar adelante”. 

Pareció algo muy abstracto, muy complejo de entender porque en aquél momento aún no lo había podido experimentar ni llevar a cabo. Efectivamente, sonaba complejo, pero con el tiempo me di cuenta de que no era así. Debemos tener en cuenta que quienes decían esto eran, ni más ni menos, que Abel Antón y David Meca. Efectivamente, deportistas de élite españoles.

En la mente de un fondista

Intentaré resumir cómo debe actuar mentalmente un deportista que abarca largas distancias para conseguir una mejora de su rendimiento y evitar los problemas ocasionados por la falta de mentalización. Es decir, una merma de su voluntad de continuar, cansancio, dolor, extenuación, etc. Esta mentalización debe llevarse a cabo en dos partes: antes de la carrera y durante la misma.

 

Mentalización antes de la carrera

Los deportes a los que intentamos referirnos, requieren básicamente esfuerzos individuales sostenidos a largo plazo. Nadie puede pretender preparar una maratón en 15 días. Como tampoco se debe depender de un compañero o amigo para salir a correr. El esfuerzo únicamente depende de ti.

Estos dos factores deben ser compensados con una motivación inquebrantable. Tener claro el objetivo y conocer los pasos que se deben dar hasta llegar a él con éxito, te ayudarán a ello. En segundo lugar, este periodo debe servir para completar un buen conocimiento sobre nosotros mismos y nuestro cuerpo. ¿Cuáles son nuestros recursos? ¿Y nuestros límites?

Por último, será necesario asumir que el camino no será sencillo. Como ya se ha dicho, un triatlón o una carrera de 100 Kilómetros en bicicleta, se prepara en varios meses. Debemos asimilar que correremos bajo la lluvia, nadaremos con frío o pedalearemos con el viento en contra. He podido comprobar que la mente, disfruta hasta cierto punto de ese sufrimiento. Vencer la adversidad y superarse.

 

Mentalidad durante el esfuerzo de la prueba

Ha llegado el día y estamos dispuestos a poner a prueba nuestro físico pero, sobre todo, a nuestra mente. Respetemos el orden que dictan los grandes, levantas de la cama y tu cabeza debe ir enfocada hacia dos aspectos: controlar los nervios y observar el reto con mentalidad positiva. Cada persona es  totalmente diferente a la hora de afrontar este estado. Como ya hemos dicho: El autoconocimiento es la clave.

El inmenso nerviosismo y la impaciencia será suplido en la línea de salida por un repaso a la estrategia diseñada y una concentración total en la misma. Y por fin llegamos al pico máximo de ansiedad, la prueba está llegando a su fin. Normalmente no te suponen nada esos 10 kilómetros, pero hoy te parecen un mundo.

En mi caso, la abstracción es la llave que abre esa puerta. Nuestra mente es capaz de bloquear el resto del cuerpo en condiciones extremas como las que estamos viviendo. Hasta ese momento servían los gritos de ánimo y las arengas de los compañeros. Ahora hay que olvidar todo ello. Desvías la atención, repasas todo lo que hiciste el día anterior, la letra de la canción que suena en tus auriculares o la receta de tu postre favorito. Haz que tu mente bloquee la sensación de dolor de tus músculos, los mismos que te incitan a rendirte. 

 

En definitiva, la mente es extremadamente compleja, pero podemos usarla en nuestro beneficio. Al propio David Meca le he escuchado decir que es difícil establecer un punto límite para el esfuerzo de nuestro cuerpo. Porque nuestro poder sobre los pensamientos son capaces de variarlo.

 
  • Cox, R. H., & COX, R. (2008). Psicología del deporte: conceptos y sus aplicaciones. Ed. Médica Panamericana.
  • Dosil, J. (2004). Motivación: motor del deporte. Psicología de la actividad física y el deporte, 127-153.
  • Dosil, J. (2004). Psicología de la actividad física y del deporte. Madrid: McGraw-Hill.