¿La música fomenta la creatividad?

08 Julio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga María Vélez
¿Sueles ponerte música para trabajar o crear? ¿O prefieres hacerlo en silencio? Tu elección podría afectar a tu nivel de creatividad. ¿Cómo es esto posible?
 

Entre muchas clasificaciones, se podría dividir a la gente entre la que escucha música de fondo mientras trabaja y la que no. Para quienes lo hacen, la música les ayuda a concentrarse y a generar más ideas. Para quienes no, es una fuente de distracción que no les permite trabajar adecuadamente e inspirarse. Por otro lado, se encuentra el debate sobre si la música fomenta la creatividad.

Esta creencia es bastante popular. Desde mucho tiempo atrás, la música se ha relacionado con el desarrollo cerebral gracias a su estructura e influencia en el estado de ánimo. Tanto es así, que se ha definido lo que se llama el efecto Mozart, por la cual se piensa que escuchar música del compositor que da nombre mejora las capacidades intelectuales.

Con todo ello, por un lado, cabría plantearse si la música afecta a la creatividad a la hora de hacer una tarea simultáneamente. O, por otro lado, si la música fomenta la creatividad a largo plazo. Pero, si esto es así, ¿funciona cualquier tipo de música? ¿bajo que condiciones sería realmente útil? ¿depende de la tarea que haya que realizar?

 
Mujer escuchando música

¿Qué se entiende por creatividad?

La creatividad se define como la capacidad de generar ideas, pensamientos o soluciones que son originales y útiles. Según la respuesta que se espera, la creatividad agrupa al pensamiento divergente y al convergente.

El primero, lo coloquialmente conocido como creatividad, consiste en producir, en base a una información o recursos concretos, múltiples respuestas realizadas por combinaciones inesperadas. O bien, transformando el recurso (ideas, materiales…) en algo diferente.

El pensamiento convergente, por su parte, es la capacidad de usar la lógica y agudeza mental para resolver un problema, usando la búsqueda, reconocimiento y toma de decisiones. Para muchos, este tipo de pensamiento no sería creativo. Sin embargo, lo es, ya que requiere relacionar conceptos a priori no asociados, combinar información y establecer una estrategia eficaz para dar un resultado.

 

Ambos tipos de pensamiento son totalmente necesarios cuando nos enfrentamos a una tarea y como cualquier otra capacidad cognitiva, no todo el mundo posee los mismos niveles, aunque se pueden fomentar. Generalmente, ese desarrollo se adquiere entrenándose en tareas que requieren poner en marcha ese proceso.

No obstante, especialistas de varias disciplinas buscan maneras de mejorar nuestras capacidades de una forma más pasiva con elementos de nuestro entorno. ¿Es la música uno de ellos?

¿Cómo influye la música en la cognición?

El interés por la relación entre la música y la cognición surgió a partir del estudio que hablaba sobre el efecto Mozart. Incluso se llegó a indicar que también se producía cuando se le ponía música a bebés aún no nacidos.

Sin embargo, el número de estudios que ha investigado el efecto directo de la música en las capacidades cognitivas es bastante escaso. De hecho, la mayoría de ellos terminan sugiriendo que el efecto potenciador que puede existir es debido al nivel de atención y al estado de ánimo que la música genera.

 

Así, un estado de ánimo más positivo se ha asociado con mejoras en el pensamiento divergente, pero no en pensamiento convergente. Esto podría deberse a que el estado de ánimo facilita la flexibilidad cognitiva, una capacidad fundamental para generar ideas diferentes. Mientras que para el pensamiento convergente influiría más la capacidad de razonamiento lógico y toma de decisiones.

Mujer trabajando mientras escucha música

¿La música fomenta la creatividad?

Un estudio realizado por la Universidad de Radboud (Países Bajos) en 2017 encontró que la música fomenta la creatividad, aunque no cualquier tipo.

Para llegar a esa conclusión hicieron 5 grupos: 4 realizaron una tarea de creatividad con diferentes estilos musicales y uno en silencio. Así, vieron que a la hora de realizar tareas que requerían pensamiento convergente, el mejor resultado se obtenía en silencio. En cambio, el grupo que escuchó música alegre fue el que mejor rindió en pensamiento divergente, concretamente, con música de Vivaldi y Caille Saint-Saens.

 

Sin embargo, un estudio más reciente, realizado en 2019 en la Universida de Central Lancashire (Inglaterra) pone en duda lo afirmado por los anteriores. En este caso, se hicieron 3 condiciones experimentales. Para la primera, se realizaba una tarea que evaluaba la creatividad escuchando música desconocida y extranjera. En la segunda, música instrumental. Y, por último, música familiar en su mismo idioma.

En esta investigación encontraron que aquellos que tenían música de fondo, de cualquier tipo, hacían peor la tarea, independientemente de si estaban acostumbrados o no a trabajar o estudiar con música. Asimismo, el resultado fue independiente del estado de ánimo que inducía cada tipo de música. Los autores explicaron que este efecto perjudicial podría deberse a la interferencia de los estímulos auditivos en la atención.

Entonces, ¿qué?

Dada la escasez de resultados consistentes al respecto, no se puede afirmar que la música fomente la creatividad. Así como tampoco se puede afirmar que sea un obstáculo para la misma. Lo único que parece tener más apoyo es que el estado de ánimo que tengamos facilitará algunos procesos cognitivos frente a otros.

 

Así, mientras las conclusiones no sean tajantes, deberemos creer en lo que nos funcione a cada uno. Como todo, tener música de fondo y que ésta afecte a nuestro trabajo dependerá en buena medida de otras variables. Si te relaja tener música instrumental de fondo, muy probablemente tu eficacia y tu creatividad mejoren, pues permitirá a tu cerebro funcionar de una forma más eficaz.

En definitiva, hasta que no encontremos maneras de mejorar nuestra capacidad creativas de forma “mágica”, la mejor solución será entrenarla de manera activa. Haciendo ejercicios que requerirán atención y tiempo, pero de los que también obtendremos resultados consistentes.