¿Cómo tomar buenas decisiones?

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 12 octubre, 2013
Okairy Zuñiga · 12 octubre, 2013


Cada minuto de nuestras vidas está definido por las decisiones que tomamos consciente o inconscientemente. Estas puede cambiar nuestra carrera, nuestras relaciones o nuestra vida completa. Incluso al no elegir, estamos decidiendo. Por desgracia no existe ningún manual al que puedas acudir a buscar la respuesta correcta, entonces, ¿cómo tomar buenas decisiones?
 

Aprender a tomar decisiones

Tomar buenas decisiones es uno de los aprendizajes más importantes y más complicados de cualquier persona. Esto se debe a que cualquier situación en la que hayas tenido que elegir puede tener grandes consecuencias en el futuro, aún y cuando ya no lo recuerdes o la veas como algo sin importancia. Por este motivo es vital tener una metodología que permita elegir de manera rápida y eficiente.

El futuro está determinado por pequeñas decisiones

Solemos pensar que nuestra vida está definida por las grandes decisiones que tomamos. Por ejemplo, crees que si te casas con la persona que parece ser el amor de tu vida serás feliz. Sin embargo, él o ella puede ser una pareja violenta y no te habías percatado. Todo va bien, hasta que un día te hace sentir que es superior a ti. Ese es un momento que puede definir el resto de tu relación y vida en pareja. Puedes elegir no hacer caso y dar el primer paso a una relación donde reine la violencia, o explicarle que no vas a aceptar ese comportamiento.

Como puedes darte cuenta, debes hacer a un lado tus sentimientos, ideas preconcebidas y tomar la decisión de cómo continuar. Una vez que comienzas a eliminar lo que no te ayuda a decidir, eres más libre de elegir.

El paso a paso de la toma de decisiones

Todos los días tomamos decisiones que no necesitan una metodología, por ejemplo, las compras en el supermercado. Pero para aquellas decisiones más complejas puedes seguir los siguientes pasos.

Piensa en la decisión que debes tomar.

– Encuentra las dos opciones más importantes que puedes tomar. Generalmente es un sí y un no, y vamos encontrando múltiples posibilidades dentro de cada una.

– Analiza ventajas y desventajas de cada opción. ¿Qué pasa si haces algo? ¿Y si no lo haces? Recuerda no llevarte por el miedo o las ilusiones desmedidas. Sé realista.

– Identifica las ventajas y desventajas que estás más dispuesto a asumir. Ya sabes lo que puede o no pasar, identifica los riesgos que puedes tolerar y las ventajas que más te agradan.

– Actúa en consecuencia. Ahora que ya sabes lo que puedes o no aceptar y conoces la decisión que es más positiva para ti, es momento de llevarla a cabo.

Hazte responsable de tus decisiones

El proceso del que hablé arriba es una guía, por lo que puedes adaptarlo tanto como desees. Si un día te das cuenta que tomaste una decisión equivocada, no te culpes y toma la responsabilidad correspondiente. Recuerda que ninguna decisión es totalmente correcta y que no hay forma de predecir sus consecuencias exactas.