La red neuronal por defecto, nuestro «piloto automático» cerebral

Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Valeria Sabater
23 febrero, 2019
La red neuronal por defecto es la que asume el control de nuestro cerebro cuando soñamos despiertos o cuando la mente divaga. Estos estados además, resulta muy beneficiosos para el ser humano: alimenta el sentido del yo y reduce tensiones en un momento dado.

Pensar que nuestro cerebro tiene una «vida privada» ajena a nuestra consciencia puede asustarnos. Y sin embargo, la tiene. Un ejemplo de ello es la red neuronal por defecto, un área que actúa casi como piloto automático cada vez que nosotros divagamos mentalmente, cada vez que desconectamos de nuestra realidad para caer en ese plácido ensimismamiento tan relajante.

Durante muchos años se pensó que nuestro cerebro evidenciaba todo su potencial cada vez que llevábamos a cabo una tarea, en especial las cognitivas: razonar, memorizar, inferir… Ahora bien, la neurociencia ya lleva décadas demostrándonos algo tan llamativo como fascinante: el cerebro nunca descansa. Como ya sabemos, incluso cuando estamos durmiendo lleva a cabo infinitas tareas.

Por otro lado, hasta en esos momentos en que no estamos haciendo ni pensando nada, él sigue inmerso en sus complejísimas actividades. Es precisamente en dichos instantes de aparente inactividad cognitiva cuando se activa la llamada red neuronal por defecto. Esa actividad, así como todos esos procesos empleados en seguir manteniendo el cerebro alerta y en funcionamiento, recibe el curioso nombre de «energía oscura».

Fue el neurocientífico Marcus Raichle quien en 1990 descubrió esa singular «energía cerebral» mientras realizaba una serie de experimentos mediante resonancias magnéticas funcionales. No importaba que una persona estuviera en reposo y sin hacer nada, divagando, soñando despierta. El cerebro evidenciaba una vida privada y una funcionalidad muy llamativa…

«Soy un cerebro, Watson. El resto de mí es un mero apéndice».

-Arthur Conan Doyle, La piedra de Mazarino-

chica divagando gracias a la red neuronal por defecto

La red neuronal por defecto, ¿qué es?

Podríamos comparar la red neuronal por defecto como un piloto automático. Es casi como ese sistema que asume el control cuando nosotros desconectamos mentalmente. Sin embargo, esta idea no sería del todo exacta porque en cierto modo dicha red siempre está discretamente activa, esperando asumir el control cuando nos quedamos ensimismados.

Pongamos un ejemplo. Estamos en una biblioteca frente a esos apuntes que intentamos memorizar de cara a un examen. En un momento dado, caemos en un estado de ensoñación donde nuestra mente queda suspendida en un punto muy lejano. Estamos divagando, soñando despiertos. En ese momento, la red neuronal por defecto es quien asume todo el control de nuestro cerebro.

Al poco, el sonido de una silla arrastrándose nos arranca de esa nube lejana y volvemos a nuestros apuntes. Así, y justo en ese momento en que dejamos de divagar y nos centramos en la tarea y a nuestra realidad perceptiva, entra en acción la llamada red TPN (por las siglas en inglés de task positive network). Serían esas áreas orientadas a focalizar la atención en nuestro entorno. De ese modo, toda la energía y actividad eléctrica va de unas estructuras cerebrales a otras en función de las demandas externas y de las necesidades de nuestra mente.

Mente de un niño con un mecanismo simulando la red neuronal por defecto

¿Dónde está la red neuronal por defecto y por qué se activa?

La red neuronal por defecto abarca tres zonas muy concretas: la zona medial de los lóbulos temporal, el prefrontal y el parietal. El doctor Marcus Raichle llamó al circuito que se activa en estas estructuras la red neuronal por defecto. Sin embargo, en 1997 cuando se publicaron estos datos, la prensa popular quiso darle otro nombre más llamativo. De ahí términos como la «red de ensueño» o la ya conocida «energía oscura del cerebro».

Ahora bien, la pregunta que vendría ahora es la siguiente, ¿por qué se activa? ¿Por qué razón el cerebro tiene ese sistema mediante el cual poner en funcionamiento una red neuronal cuando estamos divagando o soñando despiertos? Estas serían algunas hipótesis que se plantean los neurocientíficos:

  • El vagabundeo mental, o mind-wandering también tiene su utilidad. El cerebro humano entiende que soñar despiertos es un modo de seguir fortaleciendo el sentido del yo. Es una tarea útil, se reduce el estrés, se incrementa la creatividad, nos relajamos e incluso experimentamos sensaciones positivas.

Por tanto, el cerebro invierte casi la misma energía en estados de ensoñación que la que gasta cuando nos mostramos plenamente receptivos a nuestro entorno. Ambos realidades son igual de importantes.

La red neuronal por defecto y los trastornos psicológicos

Este dato es interesante y nos conduce sin duda a una importante reflexión. Se ha descubierto que la red neuronal por defecto no funciona con efectividad en estados depresivos y en trastornos de ansiedad.

Por ejemplo, en un estudio llevado a cabo por los doctores Yvette I. Sheline , Deanna M. Barch , Joseph L. Price, de la Universidad de St. Louis, Estados Unidos, descubrieron que los pacientes con depresión presentaban alteraciones muy llamativas en las áreas relacionadas con la red neuronal por defecto.

Tal y como hemos señalado, esos estados de ensoñación, de ensimismamiento y el simple acto de soñar despierto resulta útil para el ser humano. Divagar (de manera puntual) resta tensión al día. Descansamos la mente, nos escapamos un instante de la realidad para ir a un lugar seguro, para imaginar y relativizar.

Ahora bien, ha podido demostrarse que las personas con depresión, aunque divaguen, no experimentan bienestar. No es un ensimismamiento positivo, sino que les sirve para incrementar aún más la negatividad y la desesperanza. En estos estados, la red neuronal por defecto está alterada. No trabaja de igual modo que en las personas sin depresión.

Hombre triste con depresión debido a una alteración de la red neuronal por defecto

Por último, señalar que también se ha demostrado que las personas con Alzheimer y con un trastorno del espectro autista, presentan el mismo problema. Además, tienen muchas dificultades para entrar o salir de estos estados de reposo mental, ahí donde poder fortalecer su sentido del yo.

Son como vemos enigmas cerebrales que, aunque no conocemos en profundidad, que nos van dando pistas sobre determinadas condiciones y estados mentales. A medida que avance la ciencia, dispondremos sin duda de nuevas estrategias para abordar estas realidades de un modo (esperemos) más eficaz y esperanzador.

  • Marcus E. Raichle, “La red neuronal (por defecto)”, Investigación y Ciencia, 404, mayo de 2010, págs. 20-26.
  • Wang, S., Vaishnavi, S. N., Barch, D. M., Sheline, Y. I., Coalson, R. S., Snyder, A. Z., … Rundle, M. M. (2009). The default mode network and self-referential processes in depression. Proceedings of the National Academy of Sciences106(6), 1942–1947. https://doi.org/10.1073/pnas.0812686106