La risa, beneficios físicos y psicológicos

09 Febrero, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Elena Sanz
La risa genera numerosos beneficios físicos, psicológicos y sociales. Por lo que constituye una valiosa herramienta terapéutica.
 

La risa es una reacción natural de nuestro cuerpo a la que, con frecuencia, no asignamos el valor que merece. Generalmente dejamos que la vida nos sorprenda con situaciones que nos hagan reír y disfrutar. Pero si fuéramos conscientes de los grandes beneficios que este sencillo acto tiene para nuestra salud, no dudaríamos en buscar activamente formas de aumentar su presencia en nuestro día a día.

Reír mejora nuestro estado físico y emocional de múltiples maneras. Por lo mismo, es una poderosa herramienta que se encuentra a nuestro alcance. Además, es algo positivo y gratificante, que nos reporta un bienestar inmediato. Por ello, ¿qué te parece si comenzamos a implementar la risa en nuestras rutinas?.

Beneficios físicos de la risa

Reír reporta grandes ventajas para nuestra salud física:

  • La risa es un ejercicio muy completo en el que se encuentran involucrados 430 músculos del cuerpo, muchos de los cuales no utilizamos normalmente. Por ello, la risa nos ayuda a mantenernos en forma.
  • Entre carcajadas entra en nuestros pulmones el doble de aire que en una respiración normal. Así, la risa mejora la oxigenación de nuestro organismo. 
  • Ayuda a fortalecer nuestro sistema inmunitario
  • Produce un efecto analgésico que reduce la percepción de dolor
  • Disminuye la presión arterial y la tensión muscular, por lo que tiene efectos beneficiosos para el corazón
  • Mejora la regulación intestinal y facilita la digestión
Amigas sonriendo
 

Beneficios psicológicos de la risa

Sin embargo, la risa no solo favorece nuestro bienestar físico. También tiene una gran influencia en nuestro estado psíquico y emocional. Algunas de las principales ventajas son las siguientes:

  • Al reír liberamos una gran cantidad de endorfinas, sustancias que contribuyen en gran medida a nuestra sensación de felicidad. Por ello nos ayuda a combatir estados ansiosos y depresivos, cada vez más presentes en nuestra sociedad.
  • Tras disfrutar de una sesión de carcajadas experimentamos una placentera relajación, por lo que alejamos el estrés de nuestra vida.
  • Además, reír es sumamente beneficioso para aquellas personas con tendencia a la preocupación y la negatividad. El estado de felicidad que experimentamos al reírnos es incompatible con el miedo y la angustia. Por lo que, mientras ríes, tu mente permanece libre de pensamientos catastrofistas o abrumadores.
  • Favorece la memoria debido a la mejor oxigenación del cerebro. Y, además, potencia el pensamiento creativo debido a que nos sumerge en un estado de positivismo y buen humor.
  • Facilita y mejora nuestras relaciones sociales. Es indudable que, cuando alguien nos sonríe, nos transmite su cercanía y buena disposición, por lo que nos resulta mucho más sencillo y agradable acercarnos a conversar con esa persona. Por otro lado, compartir risas y buenos momentos fortalece nuestros vínculos interpersonales y emocionales. Nos acerca a los otros y nos ayuda a asociar su compañía con estados positivos y placenteros, que siempre desearemos revivir.
Pareja riendo
 

Ríe cada día para estar más sano y feliz

A la vista de los innumerables beneficios que nos aportan unas carcajadas, ¿por qué limitarnos a experimentar sus efectos sólo cuando el azar lo decida?. Aprendamos a implementar la risa como parte de nuestra rutina diaria y nos sentiremos más enérgicos y optimistas. Pero, ¿cómo podemos hacerlo?.

  • Identifica tu propio sentido del humor. No a todas las personas nos causan gracia los mismos chistes o situaciones. Encuentra tu propio nicho y aprovéchalo a diario. Dedica un tiempo a disfrutar de todo lo que te haga reír, búscalo activamente. Series de comedia, películas, monólogos, parodias, chistes… explora la variedad de opciones y halla aquello que te haga sentir positivo.
  • Adopta el hábito de mantener pensamientos y recuerdos positivos, agradables y divertidos. Salud no sólo es lo que comemos, o el ejercicio físico que practicamos; también es lo que pensamos y decimos. Por ello acostúmbrate a regar y alimentar el lado divertido, optimista y positivo de tu mente.
  • Vuelve a jugar. El juego nos conecta con nuestro niño interior, nos desinhibe, nos emociona y permite que fluya nuestra imaginación.
  • Rodéate de personas positivas, alegres y divertidas que te transmitan felicidad. La risa es contagia, pero también lo es la negatividad: selecciona cuidadosamente tus compañías.
  • Por último, practica la sonrisa. No te limites a sonreír cuando te sientas feliz, sonríe y verás la felicidad llegar a tu vida. Sonríe sin motivo, y hallarás motivos cada vez con mayor facilidad.
 
  • Velázquez, L. (2015). El poder terapéutico de la risa. Bioethics Update1(2), 130-142.
  • Narváez, E. J., & Solís, J. D. F. (2009). Risa y aprendizaje: el papel del humor en la labor docente. Revista interuniversitaria de formación del profesorado23(3), 203-215.