La Sexología Sustantiva

Este artículo fue redactado y avalado por el psicólogo Alberto Álamo
· 9 marzo, 2019
La unificación del conocimiento sexológico es determinante para dotar a esta disciplina de entidad propia, y no de rama o especialidad. Esta corriente que unifica y armoniza estos conocimientos se conoce como Sexología Sustantiva.

La Sexología Sustantiva es la ciencia que estudia los sexos. Existe un matiz en esta breve definición, y es que se usa el término sexos (en plural) y no sexo (en singular).

No se estudia solo el “sexo que se hace”, aludiendo a las relaciones íntimas. Tampoco estudia solamente el “sexo que se tiene”, aludiendo a los genitales. Esta disciplina estudia los sexos como un hecho inherente a la propia condición humana.

Se habla en plural de los sexos, haciendo referencia a hombres y mujeres. Y es que los sexos son dos, pero las formas de sentirse y vivirse como hombre o como mujer son infinitas. Es esta, por tanto, una disciplina que considera el sexo (los sexos) como un hecho diversificador.

¿Por qué es “sustantiva”?

Actualmente contamos con un nutrido corpus literario si nos gusta el tema. Existe una epistemología lo suficientemente extensa como para hablar de la Sexología como disciplina y no como rama o especialización de otras. Sin embargo, estos saberes sexológicos se encuentran muy fragmentados y degradados.

La fragmentación se percibe en cada disciplina que estudia el sexo como parte de la misma, no como un todo. Nos referimos a la “psicología sexual”, “medicina sexual”, “antropología sexual”, etc. Esta fragmentación deriva en la degradación del conocimiento sexológico.

Pareja besándose en la cama

La Sexología se asocia a lo que las personas hacen en sus camas y no al hecho sexual humano. Este es mucho más extenso e incluye no solo las relaciones íntimas, sino todas las cuestiones que tienen que ver con las personas en tanto que son seres sexuados.

La Sexología Sustantiva recibe este apelativo porque se erige como la Sexología que engloba todos estos conocimientos, totalmente estructurados, armónicos y coherentes en una disciplina propia.

Por lo que se desmarca de “lo sexual”, puesto en adjetivo por muchas disciplinas, tal como se comentaba, como una (a veces pequeña) parte de las mismas, y se convierte en sustantiva, para convertirse en la disciplina que estudia “los sexos”.

Las ventajas de la Sexología Sustantiva

Contar con una entidad propia, con una episteme, una historia, una metodología y unas herramientas específicas permite que la Sexología trate las dificultades y problemas de una forma mucho más eficaz y completa. Aquí van una serie de ventajas de esta reformulación:

  • Profesionales mejor formados. La Sexología Sustantiva garantiza que los profesionales tengan un conocimiento amplio del hecho sexual humano, y no de un ámbito concreto de los mismos.
  • Promueve la diversidad. Estudiar el sexo no solo como factor diferenciador, sino como fuente de diversidad, garantiza la comprensión de todos los hechos de diversidad sexual. A su vez, permite que la forma de tratar los problemas y dificultades de hombres y mujeres sea mucho más holística.
  • Protagonismo académico. El discurso unificado de la Sexología Sustantiva hace más posible que esta disciplina acabe teniendo su propio grado universitario. La fórmula de aunar todos los conocimientos sexológicos y armonizarlos en una disciplina es en sí una motivación para conseguir el objetivo.
  • Una disciplina al servicio de la sociedad. Este conjunto de conocimientos va a aclarar dudas en cuestiones muy extendidas. Conceptos como la virginidad, el deseo, la seducción o prácticas poco visibilizadas van a quedar libres de prejuicios y estereotipos. Y lo van a hacer a través de los y las profesionales de la Sexología Sustantiva, a través de una educación sexual de más calidad.

Pareja con el psicólogo

Esta nueva Sexología es la que mejor describe todos los hechos de diversidad sexual. Además, integra todos los discursos acerca de los sexos y todo lo que conllevan.

El término “sustantiva”, en tanto que reivindicativo de lo que es y ha de ser la Sexología, tiene un carácter transitorio. Cuando la Sexología adquiera la importancia y la entidad que merece, no hará falta apellidarla, porque esta ya será sustantiva.