La teoría darwiniana sobre el origen de las religiones

Pedro González Núñez · 14 febrero, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el psicólogo Sergio De Dios González el 14 febrero, 2019
Darwin fue el precursos del estudio del origen de las religiones para los autores actuales, pues creía que se formaba de forma temprana en el cerebro humano

El origen de las religiones y la teoría darwiniana han venido indefectiblemente unidas en los últimos 150 años. Con su obra magna, el célebre científico puso patas arriba todo cuanto sabíamos sobre nuestro origen y evolución. Cambió nuestra visión de quienes fuimos y, por lo tanto, de quienes somos.

Recordemos que el propio Charles Darwin dedicó un capítulo en uno de sus libros más importantes, El origen del hombre, al origen de las religiones. Así, si nuestras características son producto de la evolución, la religión no lo sería menos.

La teoría darwiniana

No hay que olvidar que Charles Darwin dejó uno de los legados más importantes de la historia humana de la ciencia. Con la publicación de El origen de las especies, puso patas arriba todo cuanto creíamos saber sobre la aparición de la vida en la Tierra.

Aunque su pensamiento fue entonces el estímulo del que nacieron muchas polémicas, la influencia de toda la investigación darwiniana hasta nuestros días ha sido enorme. De hecho, sus avances han moldeado la forma en que vemos al ser humano actual, cambiando el pensamiento científico en los últimos 100 años y mostrando una nueva dirección para conocer la vida pasada, presente y futura en nuestro planeta.

Una vez que Darwin demuestra que la teoría creacionista nada tiene que ver con la aparición de la vida, ¿por qué aparecen las religiones? El autor muestra que la conducta y el cerebro también han sido productos de la propia evolución humana. Es decir, que todo cuanto ha sobrevivido al paso del tiempo, incluso la religión, tiene obligatoriamente una explicación evolucionista.

Charles Darwin

El origen de las religiones bajo el prisma de las teorías de Charles Darwin

Uno de los textos más importantes con que contamos actualmente para establecer esta unión entre evolucionismo darwinista y origen religioso lo encontramos en la investigación de Elizabhet Culotta, cuyo ensayo On the Origin of Religion fue publicado en el blog Origins perteneciente a la revista científica Science, de gran prestigio.

Según la autora, existe una propensión humana y natural a creer en deidades invisibles. Para explicar esto, la autora acude a las teorías de Darwin, quien ya en su día consideraba que la creencia en dioses y religiones no era algo misterioso en absoluto. Según Darwin, en el mismo momento en el que el ser humano tuvo cierta capacidad de razonamiento, pudo haber especulado vagamente sobre su existencia. No obstante, ante la falta de método científico, predominaba la curiosidad, la imaginación y el asombro.

Es decir, el ser humano, curioso por naturaleza, buscaba una explicación a su propio origen. Así pues, ante la falta de respuestas, la religión brota de forma natural de la mente humana, por lo que se puede establecer una ciencia cognitiva a este respecto basada en la antropología, la neurociencia y la psicología, de forma que se pueda explicar la construcción mental de un pensamiento religioso.

“No puedo persuadirme de que un Dios benevolente y omnipotente hubiera creado intencionadamente los icneumónidos con la intención expresa de que se alimentasen de los cuerpos vivos de orugas, o de que un gato jugase con ratones. No creyendo esto, no veo necesidad en creer que el ojo fue expresamente diseñado”.

-Charles Darwin-

Vela con la llama encendida

Otras fuentes

En su trabajo, Culotta nombra otras fuentes interesantes, por ejemplo, en referencia al estudio del psicólogo experimental Justin Barrett, de la Universidad de Oxford. Siguiendo las teorías darwinianas, este profesor descubrió que existen propiedades funcionales en los sistemas cognitivos humanos que nos inclinan a la creencia en agentes sobrenaturales, o sea, algo así como un dios.

Es decir, que siguiendo las teorías de Barrett, podemos enlazar fácilmente con las de Darwin, pues ambos consideran que la elaboración y raíz de las religiones se encuentran en una sofisticada cognición social.

En este sentido, podemos consultar al psicólogo de la Universidad de Yale Paul Bloom. Según sus estudios, el ser humano tiene una gran capacidad para imbuir todo de espiritualidad, incluso objetos inanimados. Así es como se añade a toda creencia, deseo, emoción e incluso conciencia, formando el núcleo de un movimiento religioso.

Todos ellos toman como origen las teorías de Darwin sobre el origen de las religiones, que incluso llega a comparar el seguimiento a la existencia de los dioses con el amor que un perro puede profesar por su amo. No hay duda de que Darwin fue el precursor de estos profesionales actuales. Según este investigador, muchas sociedades mostraban sus creencias en la idea de la existencia de una divinidad, la búsqueda de agentes espirituales o invisibles.

  • On the Origin of Religion, Elizabeth Culotta. Science 06 Nov 2009