La vida no acaba con un despido laboral

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 5 octubre, 2018
Edith Sánchez · 7 mayo, 2018

La mayoría de las personas hemos experimentado un despido laboral. Para nadie es agradable pasar por esa experiencia, aun cuando las condiciones de nuestro trabajo no nos encantasen. Aunque esto es el pan de cada, no por ello deja de ser una situación frustrante que, dependiendo de las circunstancias, llega incluso a tener un impacto muy grande a nivel emocional sobre la persona.

El despido laboral implica un rechazo, un señalamiento y un paso hacia la incertidumbre. Rechazo porque supone la exclusión del espacio de trabajo y de lo que ello representa simbólicamente. Señalamiento porque lleva implícita una evaluación negativa de nuestra actividad o comportamiento dentro de la organización. Y paso hacia la incertidumbre porque, en la mayoría de los casos, no hay otro trabajo esperando a la vuelta de la esquina.

Se trata, sin duda alguna, de un momento delicado. Sin embargo, somos nosotros quienes elaboramos su significado, lo que significa que tenemos la oportunidad de que un despido laboral no se convierta en un trauma o una dificultad grave. Finalmente, la vida no acaba con ello, aunque suponga enormes dificultades en un momento dado. Debemos darle manejo a la situación y evitar que se desborde. Aquí os dejamos algunas ideas que pueden ayudar.

A veces la única manera de seguir adelante es dejándolo todo atrás”.

-Autor anónimo-

Mantener la calma y relajarte

Aunque te parezca difícil de asimilar, lo cierto es que, por una u otra razón siempre terminamos saliendo de los lugares en donde no debemos estar. A veces resulta difícil de comprender en un primer momento, pero probablemente era el momento de irnos de ahí. Tal vez no encajábamos en esa organización. Esto no necesariamente es negativo.

Al principio es difícil evaluarlo todo. Por eso, lo primero que debes hacer es mantener la calma y no darle rienda suelta a esas ideas negativas que aparecen después de un despido laboral. No te hagas una película en la cabeza pensando que comenzó una mala racha o que se te va a venir el mundo encima. Más bien concéntrate en lo que hay que hacer de aquí en adelante.

Hombre con cibercondria preocupado al sufrir un despido laboral

Tras el despido laboral hay que tomar medidas

Tras el despido laboral… es cierto que comienza una etapa de incertidumbre. La mejor manera de afrontarla es organizándote al máximo. Revisa primero el estado de tus finanzas. Hay que recortar todos los gastos que sea posible. Si tienes deudas, evalúa si es necesario hablar con los acreedores para establecer nuevas condiciones. Siempre se puede, pues a ellos también les interesa que finalmente puedas pagar.

También es importante que hagas una lista de todas aquellas personas que conoces y que eventualmente pueden ayudarte a conseguir un nuevo trabajo. Anota incluso a aquellos a quienes no ves hace tiempo. Luego, prepara un mensaje para enviarlo. Diles que estás sin trabajo y que agradecerías que te informen sobre cualquier opción laboral que conozcan.

Prepara tu oferta laboral

El despido laboral te obliga a desempolvar tu currículum y renovarlo. Es una buena oportunidad para modernizarlo y darle un toque más personal. Actualmente hay muchas opciones. Una de ellas es preparar un vídeo de presentación e incluir el enlace en tu CV.

También es muy importante que encabeces tu candidatura a las ofertas laborales a las que oposites con un par de frases que te identifiquen y que sean contundentes. Destaca tus mejores virtudes. Aprovecha también para buscar trabajo en ramas o sectores que te gusten. Seguro que hay alguna empresa buscando a alguien que haga eso que a ti se te da bien o te gusta.

hombre subiendo escaleras y sufriendo un despido laboral

Un despido laboral también es una oportunidad

Mientras sale un nuevo trabajo, que saldrá, así no sea rápidamente, también puedes aprovechar el tiempo para plantearte una nueva opción: ser tu propio jefe. ¿Sabes hacer algo que te permita trabajar de manera independiente? Cualquier habilidad sirve. Lo que uno sabe lo puede enseñar. Si hay destrezas manuales, se pueden aplicar. Internet es una buena fuente de oportunidades para concretar tu nuevo negocio.

Para hacer empresa no se necesita ser un inventor ni tener un gran capital. Lo esencial es investigar para detectar necesidades que uno pueda cubrir. Mirar ejemplos de empresas que hayan salido adelante. Aprender a hacer un plan de negocios y ponerte manos a la obra. Es un tema de decisión. De hecho, si resulta, podrías continuar con tu empresa, aun cuando consigas un nuevo trabajo.

Lo importante es que te des cuenta de que un despido laboral no es el fin del mundo. Es claro que te están sacando de tu zona de confort y, a veces, generándote una serie de preocupaciones. Pero si asumes una actitud positiva y activa, seguramente vas a ser capaz de convertir este problema en una oportunidad.