Las leyes budistas para limpiar el karma

Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga Gema Sánchez Cuevas el 10 marzo, 2019
Edith Sánchez · 10 marzo, 2019
Limpiar el karma significa eliminar de nuestra vida aquellos modelos, visiones y acciones que nos inducen a crear deudas con el destino. Básicamente, tanto lo negativo como lo positivo retornan a quien lo construye.

El concepto de karma es uno de los más bellos del budismo. Estemos de acuerdo o no con esta filosofía, sin duda constituye una interesante orientación para la vida. Algunos desconocen el hecho de que los budistas también hablan de los medios para limpiar el karma. Estos también incluyen hermosas enseñanzas.

Para el budismo, limpiar el karma tiene que ver con asumir actitudes y realizar acciones para compensar los errores o equivocaciones del pasado. En otras palabras, para ponernos al día en esas deudas simbólicas que traemos de tiempo atrás y que no hemos saldado.

Según esta filosofía, el karma se manifiesta como casualidad negativa. Sin embargo, no es fruto del azar, sino el efecto de nuestras acciones previas. El efecto de limpiar el karma es principalmente el de librarnos de ese aparente azar que trae consigo situaciones o experiencias difíciles. Esto se rige por 12 leyes que son las siguientes.

La historia se repite hasta que aprendemos las lecciones necesarias para cambiar nuestro camino”.

-Autor desconocido-

La ley esencial y la manera de limpiar el karma

La ley esencial del karma dice, en pocas palabras, que cada uno cosecha lo que siembra. ¿Qué pasa entonces cuando sabes que lo que has sembrado no es lo mejor? Simplemente, tratar de compensar el daño que hiciste. De esta manera logras limpiar el karma, aunque sea en parte.

Buda con una luz de una vela

Creatividad

Cada quien crea una visión del mundo y esto determina las experiencias que vive. Sabiendo esto, orienta la forma en que creas tu visión, de una manera constructiva.

Elige ver lo bueno para que sea esto lo que oriente tus vivencias hacia lo bueno también.

Humildad, una de las leyes para limpiar el karma

Nada te pertenece. Ni los objetos ni los bienes que adquieres con carácter temporal. Mucho menos las personas o los seres vivientes que te son dados en calidad de préstamo.

Entender esto y actuar en consecuencia, hace que sepas cómo afrontar las inevitables pérdidas o separaciones.

Responsabilidad

La ley de la responsabilidad nos llama a no culpar a nada ni a nadie por los eventos negativos que nos suceden. Si te ocurre algo malo, asume la responsabilidad.

Evalúa tus errores, en lugar de dedicarte a buscar culpables. Cuanto más responsable seas, menor fuerza kármica habrá en tu vida.

Conexión

La ley de conexión nos dice que hay un vínculo entre todo lo que existe. Para limpiar el karma debemos ser conscientes de que cada una de nuestras palabras y acciones va a tener una repercusión en lo otro y en nosotros mismos.

Piénsalo cuando tengas la tentación de decir hacer crítica de asuntos que en realidad no te conciernen o sobre los que no tienes la suficiente información.

Desarrollo

Todo cambio es una forma de crecimiento. A la vez, todo está cambiando constantemente. Asumamos cada una de esas transformaciones como un bien que llega a nuestra vida para permitir que evolucionemos.

Cuanto menos te resistas a los cambios, menor será el karma que hay en tu vida.

Focalización

Nos sintonizamos positivamente con el karma cuando comprendemos que cualquier meta se logra cuando la anticipación de futuro no prima sobre nuestra acción en el presente.

Es mejor concentrarnos en el presente y dar el paso que nos corresponde en el aquí y el ahora, de la mejor forma. Intenta no abandonar ni despreciar los pequeños logros de cada día.

Generosidad

Se recibe lo que se da. No es un tema cuantitativo, sino cualitativo. Por otro lado, dar mucho no determina que vayas a recibir lo mismo o más, fuera de lo que has dado.

Dicho de otra manera, la vuelta de lo ofrecido o compartido está en la misma satisfacción de hacerlo. Es esa variable la que en muchos casos termina ajustando y reforzando la generosidad de los intercambios.

Presente

La ley del presente nos invita a valorar el momento actual como el más importante. Vivir cada instante de la mejor manera posible.

Lo más valioso es lo que está ante ti, en este preciso momento. Aunque parezca mentira, todo lo demás es ilusión.

Mujer con los ojos cerrados

Cambio

La ley del cambio señala que cuando se mantienen las mismas acciones y se toman las mismas decisiones, la realidad no cambia.

Por el contrario, si lo que se busca es cambiar, han de modificarse las acciones y las decisiones que se toman respecto a algo. Si lo que quieres es llegar a otra parte, no repitas el mismo camino.

Paciencia

La ley de la paciencia nos enseña que toda realidad sigue procesos y que esos procesos requieren de tiempos específicos para evolucionar.

Para limpiar el karma es necesario que aprendamos a respetar esos tiempos, sin tratar de acelerarlos. La paciencia implica confiar en que a lo largo del tiempo se completaran los procesos iniciados.

Inspiración

La ley de la inspiración nos llama a comprometernos íntegramente con aquello que amamos y con lo que deseamos lograr. El cuerpo, la mente y el espíritu se deben integrar y enfocarse hacia aquello que buscamos. No ahorrar esfuerzos y poner en juego el máximo disponible.

El planteamiento del budismo parte de la idea de que respetando las leyes del karma se produce una liberación. Nadie escapa a los errores, pero en tanto logremos retomar el camino de la evolución, esas equivocaciones se diluirán y se convertirán en fuente de crecimiento. Limpiar el karma tiene que ver con volver a nuestro propio centro.

  • Steiner, R. (2007). Las manifestaciones del Karma. Editorial Kier.