Lazzaro feliz, una maravillosa película sobre la bondad

7 julio, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Cristina Barreiro
'Lazzaro feliz', es una película que retrata las injustas condiciones de los trabajadores de una explotación de tabaco. A través de la mirada del protagonista, podemos reflexionar sobre los hechos que se le presentan. 'Lazzaro feliz' es una oda a la bondad y a la naturaleza humana.

Cuando uno comienza a ver la película Lazzaro feliz, puede tener la sensación de que se trata de una historia lejana. A medida que van pasando los segundos, mediante el diálogo de los protagonistas, es cuando se comienza a poner en duda algunos aspectos, como el histórico-temporal. Y esto se debe a que el primer escenario de la película tiene que ver con el diálogo entre personas víctimas de la esclavitud de una fábrica de tabacos en pleno siglo XX. 

En plena época contemporánea, a la luz del día, en una ubicación bastante alejada de la mano de dios, transcurre el primer acto de la película, inspirada en una historia real.

Una Marquesa en el centro de Italia, obliga la reclusión a los campesinos de sus tierras para que ignorasen que se había prohibido la aparcería. En 1982, los acuerdos de aparcería –aún vigentes- se convirtieron en arrendamientos o trabajo remunerado; sin embargo, esta marquesa ocultó a los trabajadores que esto no había sucedido.

En este caso, la historia transcurre en una aldea dedicada a la explotación de tabacos, “La Inviolatta”, regentada por la marquesa Alfonsina de Luna, explotando los trabajadores que habitan allí por generaciones, violando los derechos del trabajador y privándoles de cualquiera de las libertades.

Chico joven

Lazzaro, un joven feliz siendo bueno

La película recibe el nombre de Lazzaro porque refiere al protagonista, que encarna a un personaje inocente, bondadoso, y altruista. Parecido al imaginario español del «lazarillo», pero todo lo contrario a su concepción en la picaresca.

Lazzaro es un humilde servidor, encantado de ayudar sin recibir nada a cambio. Algo que dista mucho de la concepción de éxito del sociedad actual, enfocado en los resultados.

Esta idea coincide con el hecho de que Lazzaro no puede cambiar el mundo y su santidad no puede ser valorada. En el imaginario colectivo tendemos a imaginar a estas personas santas fuertes y con carisma, capaces de imponerse. Sin embargo, en la actualidad, el carisma no está asociado a la santidad.

Lazzaro, es un personaje puro, bueno por naturaleza y por esencia, que en contraste con los tiempos feroces del capitalismo, evoca a semejarse a una santidad más que a una persona corriente. Supone un retrato triste, en el fondo casi satírico del paso de una edad media histórica a una edad media humana.

“Si un santo apareciera hoy día con su forma inusual de existir, si apareciera en nuestras vidas modernas, tal vez ni siquiera lo reconoceríamos o quizás nos libraríamos de él sin pensarlo dos veces”.

-Alice Rohrwacher.-

¿Cómo nace la maldad? ¿Es aprendida?

Lazzaro va descubriendo la maldad y asimilándola de forma gradual, porque le resulta imposible o antinatural comprenderla desde un inicio. Ese intento por comprender la maldad defiende la tesis de que la naturaleza del ser humano se manifiesta de forma errónea por aprendizaje.

En la otra parte, la película muestra una refutación de la maldad como algo que pertenece al hombre. O incluso hasta el lobo. Este es para Lazzaro un contraste con el hombre ya que no le constituye daño, sino que lo protege.

En este contraste también se presentan las pasiones e instintos naturales del hombre, como la protección, la amistad, la risa, la búsqueda de los placeres naturales y la fidelidad.

¿Cómo debemos responder a la maldad?

Cuando la policía informa a los trabajadores de que están siendo víctimas de una estafa, estos dudan y les cuesta entender la situación. Parece que la maldad, además de ser sufrida, debe hacerse explícita, para dar cuenta de su existencia.

Hay una relación evidente en la existencia de la información con el conocimiento de la maldad. En el momento en el que los esclavos son liberados a la ciudad, tienen que vérselas con un nuevo modelo basado en el capital.

Para poder salir adelante, recurren a estrategias picarescas, que son contempladas como deshonestas, basándose en el engaño a los demás, algo que Lazzaro no termina de comprender.

Varios personajes enseñan a Lazzaro a que la maldad se responde con maldad, y éste no es capaz. Sin embargo, sus compañeros ante la maldad, respondieron en esa misma vía. Esto nos alerta del poder del aprendizaje vicario que tiene la maldad y la necesidad de encontrar otras vías.

La relación entre la maldad y la pérdida de la belleza

Ante el intento de actuar con maldad, cuando lo incitan, Lazzaro no es capaz, lo siente como algo ajeno, desconocido a su naturaleza.

Cuando se da cuenta en qué consiste el entramado de conductas, que implica actuar con maldad, Lazzaro enferma, se envuelve en una atmósfera triste y parece perder su esencia, su belleza natural. Es como si quebrase su propia naturaleza humana.

Casi por inercia, se dedica a buscar a su amigo Tancredi, hijo de la propia marquesa, con quien compartió una amistad auténtica, pura, libre de convencionalismos y de las relaciones clasistas. En un intento por recobrar su verdad esencial y la belleza, es atraído por su amigo, en su propia búsqueda, sumergiéndonos en el lirismo del realismo mágico.

Trabajadores

Distintos géneros del cine en una película

Lazzaro feliz mezcla diferentes estilos, además de los elementos del realismo mágico, como la fábula y el neorrealismo italiano. El neorrealismo italiano fue un movimiento narrativo y cinematográfico que surgió en Italia durante la posguerra de la Segunda Guerra Mundial, a partir de 1945. Tuvo como objetivo mostrar condiciones sociales más auténticas y humanas, alejándose del estilo histórico y musical, que se había impuesto hasta entonces.

Lazzaro feliz incluye el género de la fábula y sus propototipos: sus misterios, sus inconsistencias, con los héroes y villanos. Dejando claro que el simbolismo de la fábula, no es algo meramente abstracto, sino que la simbología suele estar muy presente en nuestras vidas. Y es cuando no le prestamos la debida atención, que se conforma una realidad determinada.

Como ocurre en El Principito,- aunque siendo géneros distintos-, Lazzaro feliz es una obra magistral. Sin perder el hilo de las escenas, se ha conseguido el enlazamiento de una enseñanza con otra, algo que resulta más complicado de plasmar cuando hay unos personajes reales y una cámara en movimiento. Este carácter atemporal de sus enseñanzas es una distinción en el cine, así como su retrato humanista.

Además de su extraordinaria técnica, cuenta con una banda sonora propia de la película y la belleza estética de paisajes situados entre Vetriolo y Bagnoregio, cerca de Viterbo, y Castel Giorgio, en la provincia de Terni, y en la segunda parte en Milán, Turín y Civitavecchia.

La escena final nos deja muchas reflexiones. Como la de que muchos acontecimientos negativos son desencadenados y perpetuados de manera innecesaria por la especie humana. Esta es una de ellas.

Te invito a que veas esta película y saques las tuyas. Lazzaro feliz es una llamada a la sociedad por hacer del hombre, un lugar mejor para el hombre.