Lenguaje corporal de los labios: 4 gestos que te delatan

Sara Clemente · 2 mayo, 2018

La comunicación no verbal y las expresiones faciales transmiten mucha información acerca de los sentimientos o el estado personal de quienes nos rodean. Y la mayoría de las veces, de forma inconsciente, lo que abre una ventana de oportunidad para “leer a las personas”. Por eso, una mirada, un gesto, una mueca o el lenguaje corporal de los labios pueden ser más clarificadores incluso que sus propias palabras.

En concreto, este análisis aplicado a la zona de la boca es tremendamente informativo. La manera de sonreír o la de posicionar y abrir los labios puede dar pistas de las sensaciones que te ha generado una cierta persona o una determinada circunstancia. Profundicemos en el lenguaje corporal de los labios, en concreto en 4 gestos con los que podemos leer a los demás prestando especial atención a su boca. 

Sonreír

Es el gesto por excelencia. La mejor carta de presentación. Una sonrisa puede ser una señal de alegría, de ilusión, de implicación y de aceptación. Pero hay muchas clases de sonrisas y el estudio del lenguaje corporal de los labios y los músculos faciales se ha encargado de desentrañarlas.

Mujer con una gran sonrisa

Por ejemplo, los estudios nos dicen que la máxima expresión de felicidad es aquella en la que se enseña la dentadura superior de manera casi completa. No se puede controlar y se realiza inconscientemente. Libera endorfinas y activa nuestro circuito cerebral del placer. Surge sin parangones y, a menudo, va acompañada de una carcajada.

Pero, ¡cuidado! A veces resulta difícil diferenciar entre esta, natural y verdadera, y una sonrisa falsa y forzada. Los gestos que realizamos en ambas son diferentes, ya que, en cada caso, se contraen diferentes tipos de músculos. No obstante, a simple vista es muy complicado diferenciarlas, por lo que en estas situaciones de duda resulta más clarificador observar la zona de los ojos.

Morderse el labio inferior

Dependiendo de la intensidad con la que nos mordemos el labio inferior, el significado de nuestro lenguaje no verbal puede ser distinto. O, al menos, orientarnos en uno u otro sentido. Si lo hacemos suave y delicadamente, indica atracción. Si, por el contrario, es fuerte, llegando a quedarse marcados los dientes, hablamos de un estado de nerviosismo.

Atracción

Cuando nos sentimos atraídos hacia una persona, es prácticamente inevitable realizar ese gesto. Nos mordemos el labio inferior o lo tapamos con los dientes de manera casi automática. Además, solemos acompañarlo con una leve inclinación de cabeza hacia uno de los lados o hacia abajo, lo que da muestras de que nos sentimos a gusto y encantados con la compañía del otro.

Este tipo de comunicación no verbal refleja lo que sentimos hacia la persona que tenemos enfrente y hacia la situación (muchas veces es complicado saber a qué se refiere exactamente el gesto). Y aunque este lenguaje corporal de los labios es inconsciente, por lo general, somos capaces de decir qué gestos estamos realizando. Por eso, si somos rápidos, podemos llegar a maquillarlo en algún grado.

Chica mordiéndose el labio

Nerviosismo

Trata de fijarte en algún compañero de trabajo que esté muy concentrado haciendo sus tareas. Puede que se rasque el pelo y el cuello o mueva las manos y las piernas sin parar. Ahora céntrate solamente en su cara, en los pequeños cambios que va manifestando en su rostro durante la jornada.

Uno de ellos será posiblemente el de morderse los labios. Esto, normalmente, quiere decir que se encuentra en un estado de tensión, que está apresurado, preocupado o nervioso. Es, además, una señal clara de que su estado de activación fisiológica interna está aumentando.

Toma de decisiones

Si movemos los labios de derecha a izquierda, daremos con el gesto característico de la toma de decisiones. En ese transcurso de tiempo en que los desplazamos de un lado a otro de la mejilla reflexionamos, pensamos y tratamos de decidir. Nuestro cerebro está en funcionamiento y la manifestación fisiológica se centra en la boca.

Chica con los labios hacia el lado pensando

Por lo general, la primera mueca es la que dura más tiempo. Luego repetimos el gesto unas dos o tres veces más. Y posteriormente pronunciamos o expresamos el razonamiento o la decisión que estábamos barajando en nuestro interior. Numerosas investigaciones consideran que el lenguaje corporal representa entre un 50% y un 70% de la cantidad de información que trasmitimos.

En concreto, como vemos, los labios pueden convertirse en todo un pequeño gran mapa de lo que pensamos o sentimos. No obstante, también es fundamental prestar atención a otras señales, como, por ejemplo, el contexto, los gestos con las manos o los ojos. Nos proporciona un sin fin de información que no expresamos verbalmente, pero que forman parte de nosotros y comunican nuestro estado interior.