Cómo llenar el alma cuando está triste

Sofia Alcausa Hidalgo · 17 diciembre, 2015

“Se siente triste, solo, abatido… a veces las cosas no son como le gustarían que fuera. Las cosas no van bien en el trabajo, no es feliz con su pareja; a veces discute demasiado con sus padres. Empieza a preocuparse porque la tristeza se está instalando en su cabeza como un pájaro que encuentra su nido. No sabe cómo quitarse esa pena que lo inunda cada día y cada noche.

Cuando está triste decide no salir de casa, no hablar con nadie y lo único que hace es meterse en sus propios pensamientos. Y piensa una y otra vez: “Necesito cambiar todo esto, no puedo seguir así cuando algo me ocurre. Sí, a veces la vida es triste, pero yo no puedo dejar que se adueñe de mi…”

A veces sientes una profunda tristeza…

A veces sientes una profunda tristeza que invade tu alma, difícil de explicar. Quizás es que las cosas no te van bien en el trabajo, con tu pareja, con tus hijos o lo peor de todo… hay un poquito de cada cosa en tu baúl de las penas.

Ojos azul triste

Realmente no puedes evitar sentirte mal y aunque todo el mundo te dice “te tienes que animar”, “tienes que salir”, tú no puedes y solo piensas “Claro que fácil es dar consejos, a ti te pondría yo en mi lugar”.

Tú no puedes, no tienes ganas, la pena te ahoga, te supera. Entonces, ¿cómo puedes cambiarlo si la situación se prolonga?, ¿realmente podemos aprender a sentirnos mejor cuando estamos tristes?, ¿y cómo lo hacemos? Quizás sea más fácil de lo que piensas o, por el contrario, sea un tarea que te lleva un tiempo, un tiempo de dedicación a adquirir nuevos hábitos.

“No puedes evitar que el pájaro de la tristeza vuele sobre tu cabeza, pero sí puedes evitar que anide sobre tu cabellera”

-Proverbio chino-

Guía de consejos para llenar el alma cuando está triste

A continuación, te ofrecemos una guía de consejos para llenar el alma cuando la tristeza te invada. La condición fundamental se encuentra en querer hacerlo…

Amigas abrazadas

  • Rodéate de la gente que realmente te hace sentir bien y aléjate de los que que te hacen sentir mal. Lo importante eres tú. ¿No conoces a personas que tienen la habilidad de consolarte con un par de palabras, que son capaces de hacerte reír con nada? Aprende y disfruta de ellos. Los amigos pueden ser un bálsamo que cura tus heridas.
  • Busca lo que realmente te gusta. Llena tu vida con cosas que realmente te gusten… ¿Eres aficionado a la cocina, a la lectura, a viajar, a bailar…? Son estupendas maneras de desconectar de tu tristeza. Cuando la mente está entretenida en otra cosa nos olvidamos de las penas.
  • Practica algún deporte. Está comprobado que el deporte despierta las endorfinas de la felicidad. Las personas que practican algún tipo de deporte son menos propensas a la tristeza.
  • Date un capricho. Un pequeño capricho nos puede ayudar a sentirnos más alegres y contentos. Tomar chocolate o un dulce, comprarte algo que te gusta, etc.
  • Sal a la calle y disfruta. Cuando estés triste no te quedes en la casa rumiando tus penas, vístete, ponte guapo y date una vuelta. Verás como vuelves con otros ánimos. El pijama a veces es un nuestro peor enemigo.

“Dime amigo: la vida es triste o soy triste yo”

-Amado Nervo-

  • No te exijas ni exijas tanto a los demás. Aprende a no exigir tanto. Cuando ponemos unas expectativas demasiado altas sobre algo o alguien, nos decepcionamos con facilidad.
  • Aprende a resignarte, pero con felicidad. Enpieza a entender que la vida está llena no solo de buenos momentos, también los hay malos y no hay que sobredimensionarlos en exceso. Cuando pasen, olvídate de ellos y continúa.
  • Intenta cambiar lo que puedas y no te gusta de tu vida. Si algo está en tu mano, sé valiente y cámbialo. ¿Eres infeliz con tu pareja? ¿No te gusta tu trabajo?, intenta romper con lo que no te gusta y empezar de nuevo.
  • No pienses tanto. Todos pensamos demasiado.  A veces, nos entristecemos por cosas del pasado o cosas que aún no han llegado. El pasado, pasado está y el futuro está por venir. Céntrate en el presente.

La tristeza es algo innato en todos nosotros. Sin embargo, aprender a no dejar que esa tristeza se instale en nuestra cabeza es un reto que todos debemos emprender.