Los 7 tipos de crisis personales

Edith Sánchez·
21 Noviembre, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga Gema Sánchez Cuevas al
20 Noviembre, 2020
Las crisis personales son momentos de crecimiento. Nos ayudan a despertar en algunos sentidos y poner calma y paciencia en otros. Hoy queremos repasar los diferentes orígenes que pueden tener.

A lo largo de la vida, todos pasamos por crisis personales. Cada persona las vive de manera diferente, siendo sensible a sus circunstancias individuales, el entorno y las herramientas con las que cuente para sortearlas. Sin embargo, nadie escapa a ellas.

Si pasamos por distintos tipos de crisis personales a lo largo de la vida es porque todo está en constante movimiento y cambio. La estabilidad no deja de ser un estado pasajero, entre una crisis y otra. Esto no es algo negativo, sino todo lo contrario: son las crisis las que nos permiten pasar de una etapa a otra y no estancarnos.

La palabra “crisis” viene del griego krisis que significa ‘decidir’, pero también ‘separar’. Describe esas situaciones en las cuales se produce una ruptura que obliga a elegir entre diferentes opciones. ¿Cuáles son los principales tipos de crisis personales? Lo veremos enseguida.

En los momentos de crisis, sólo la imaginación es más importante que el conocimiento”.

-Albert Einstein-

Chico triste por crisis personal

1. Evolutiva

Las crisis evolutivas son aquellas que se relacionan con los cambios marcados por la edad. El paso de una etapa de la vida a otra genera algunas veces grandes cambios que exigen que nos replanteemos las ideas, las creencias, los sentimientos, etc.

Hay crisis evolutivas más intensas, como la que se produce durante la adolescencia o tras el paso a la vejez. Las decisiones que se deben tomar durante este tipo de crisis tienen que ver principalmente con el rol social y profesional; así mismo, implican una transformación biológica importante.

2. Accidental, uno de los tipos de crisis personales

Otro de los tipos de crisis personales es el accidental. Se produce cuando surge algún evento fortuito que cambia de manera considerable algún aspecto de la vida. Dicho elemento puede ser positivo o negativo, pero en ambos casos supone una transformación notable.

En las crisis accidentales, las decisiones giran en torno a la forma de incorporar a la vida esa nueva experiencia que se ha presentado de manera imprevista. Por lo tanto, suponen un proceso de choque, inestabilidad y reacomodación.

3. Familiar

La familia solo es una institución estable y plenamente feliz en dibujos animados y cuentos. En la vida real, constituye un círculo social restringido que está presente, incluso como ausencia, durante toda la vida. La manera en la que nos marca y cómo vivimos nuestro estado en ella puede generar varios tipos de crisis a lo largo del tiempo.

Lo familiar es uno de esos ejes transversales. Abarca todas las etapas vitales, jugando el papel de escenario o trasfondo para gran cantidad de episodios personales. Por lo general, de este tipo de crisis se derivan o parten decisiones asociadas a la proximidad, alejamiento, valores, emociones e interrelaciones.

4. De salud

La mayoría de las personas pasamos por una o varias crisis de salud a lo largo de la vida. Para algunos se convierte en una vivencia de largo plazo, en razón a la gravedad de la enfermedad o a la severidad de los síntomas que experimenta.

Un problema de salud lleva a replantear la vida en uno o varios aspectos. Como en el caso de las crisis accidentales, este tipo de situaciones implica una toma de decisiones orientada a incorporar la experiencia de tal modo que resulte abordable o asimilable para la persona afectada. También puede llevar a decisiones de tipo laboral y social.

5. Social

Cuando se habla de crisis social en el plano individual, a lo que se hace referencia es a esas situaciones en las que se presenta inestabilidad, cambios recurrentes o muy intensivos en las relaciones con el entorno habitual. Por ejemplo, cuando alguien se vuelve famoso, cae en descrédito.

Este tipo de crisis también tienen lugar cuando se presenta alguna calamidad que altera el desenvolvimiento habitual de una comunidad o una sociedad. Lo habitual es que deban tomarse decisiones enfocadas a cambiar la forma cotidiana de relacionarse con los demás; en algunas ocasiones implican un cambio de entorno.

Chica sola en un puente

6. Económica

Este es uno de los tipos de crisis más comunes, pero también más incomprendidos. Por alguna razón, muchos piensan que los asuntos de dinero o trabajo se deben abordar exclusivamente de manera pragmática y que lo mental es un tema secundario. En realidad, sucede al contrario.

Las crisis económicas suelen causar un gran impacto mental y, de hecho, muchas veces son propiciadas por conductas irracionales o compulsivas. Por lo tanto, más que resolver el problema del dinero o del trabajo en sí, este tipo de situaciones lo que requieren es tomar decisiones en términos de conductas al respecto.

7. Amorosa

El ámbito de la pareja es uno de los que más crisis genera, porque este tipo de relaciones demandan todo un conjunto de adaptaciones mutuas y de contradicciones que deben irse resolviendo. Por más compatibles que sean las dos personas involucradas, seguro que existirán momentos de crisis durante su relación.

Hay muchas decisiones que tomar en este ámbito, pero la que siempre gravita en este tipo de vínculos es la de continuar o terminar. También, por supuesto, se pasa por la opción de formalizar o no la relación, tener hijos o no hacerlo, etc.

Todos los tipos de crisis son una manifestación de que el cambio es necesario, o que lo pertinente es adaptarse a él. Todas ellas también implican un aprendizaje y generan alguna suerte de inestabilidad. Aun así, en el fondo son los motores que hacen avanzar la vida.

Berti, G. (2017). Trastornos de la espacialidad: crisis existenciales en la modernidad líquida. Avances En Psicología20(2), 9-21. https://doi.org/10.33539/avpsicol.2012v20n2.315 Marcé, A. C., & Blanco, M. (2002). Debriefing y tría psicológica en intervención en crisis: Una revisión. Psiquis.