Los cuatro elementos que matan a las relaciones de pareja

Okairy Zuñiga · 22 septiembre, 2013

Las relaciones de pareja requieren de un gran esfuerzo por parte de las personas que la conforman. Con el amor por sí solo no basta para que una relación vaya bien y sea duradera. Por eso, tenemos que tener en cuenta aquellos elementos que matan a las relaciones de pareja y que ponemos sobre la mesa sin darnos cuenta.

Estos elementos que matan a las relaciones de pareja son muy destructivos y pueden llegar a dañar de manera muy dolorosa a sus integrantes. Por eso, si deseamos construir una relación de pareja saludable, es necesario que alejemos a la crítica, el desprecio y muchos otros elementos que matan a las relaciones de pareja sin darnos cuenta.

1. La crítica

La crítica es muy común en la pareja, de hecho se puede decir que es necesaria para hablar sobre los aspectos que nos afectan o molestan y llegar a un acuerdo para solucionar la situación. Sin embargo, la crítica que mata a las relaciones de pareja es aquella que se hace con el fin de herir los sentimientos de la pareja, es decir la crítica destructiva.

Este tipo de críticas tiene por objetivo que la pareja sienta culpa para tratar de conseguir aquello que se quiere, por ejemplo: “Llegas tarde porque no te preocupas por mí”. Esta situación puede hacer que la víctima llegue a tener complejos de inferioridad y puede terminar totalmente con el amor en la relación.

“Las críticas no son otra cosa que orgullo disimulado. Un alma sincera para consigo misma nunca se rebajará a la crítica. La crítica es el cáncer del corazón”

-Teresa de Calculta-

Chico criticando a su pareja

2. El desprecio

El desprecio en la pareja se puede demostrar de diferentes formas: sarcasmo, apodos desagradables, caras y gestos o indiferencia, entre otras. Cualquiera de estas demostraciones terminará ocasionando una falta de confianza y seguridad por parte de quien es víctima, lo que irremediablemente suele llevar a la separación y/o el divorcio.

Si hay algo que tiene que estar presente cuando se sientan las bases de una relación es el respeto hacia la otra persona y la aceptación completa de como es. Si existe desprecio no estamos aceptando a nuestra pareja tal y como es. Le estamos faltando al respeto.

3. Estar a la defensiva

Una persona que siempre está a la defensiva es aquella que no se hace cargo de sus errores y que busca excusas para justificarse. Aunque esta es una actitud bastante común en muchas personas, cuando uno de los miembros de la pareja deja de asumir por completo sus responsabilidades, se puede estar yendo al fin de la relación.

Esto se debe a que la persona que está a la defensiva culpará en todo momento a su pareja, haciendo que ésta sienta que el peso de toda la relación recae sobre sus hombros. Esto puede resultar en la muerte total del amor y la búsqueda del divorcio.

4. Buscar evasivas

Cuando se presenta alguno de los puntos anteriores, es común que quien esté siendo víctima sienta la necesidad de levantar un muro emocional para protegerse. Este muro estará formado por evasivas que busquen minimizar la comunicación para evitar seguir siendo herido.

Cuando las evasivas se presentan, aún existe la posibilidad de salvar la relación a través de una buena comunicación que lleve a la resolución de los problemas. Sin embargo, si se deja que esta situación siga, el divorcio no tardará mucho en llegar.

Hombre mirando para otro lado mientras su pareja le habla

“Sin confianza y sin comunicación no hay una relación, solo dos personas pasando tiempo juntas”

-Anónimo-

Queda bastante claro que la razón por la que se dan estos cuatro elementos que matan a las relaciones de pareja es porque uno de los miembros deja de mostrar interés y de involucrarse en la relación. Esto provoca que la otra persona intente solucionar la situación, pero si no hay cambios aparentes terminará rindiéndose y dejando la lucha.

¿Has detectado alguno de estos elementos que matan a las relaciones de pareja en tu relación? Si es así, sé consciente de ellos. Solo así, podrás eliminarlos para disfrutar de una relación más plena y sana.