Los 5 tipos de celos y su anatomía

Los celos tienen muchas caras y se manifiestan en todos los ámbitos de la vida. Aprende aquí a diferenciarlos.
Los 5 tipos de celos y su anatomía
Valeria Sabater

Escrito y verificado por la psicóloga Valeria Sabater.

Última actualización: 28 abril, 2022

Celos. Todos los hemos sentido alguna vez con mayor o menor intensidad e, igualmente, hemos podido ser víctimas de esas personas que ponen en nosotros sus miras cargadas de envidia, o de sobreprotección en el caso de las parejas sentimentales.

En ocasiones sus comportamientos desmedidos pueden llegar a convertirse en una clara amenaza para nosotros. En ocasiones nos hacen caer en un abismo de control y emociones negativas que pueden afectar a nuestra integridad psicológica y personal. Los expertos suelen distinguir a las personas celosas de los llamados “celópatas”, ahí donde incluir esas personalidades que se acercan ya al plano de la enfermedad donde se esconden otros tipos de problemas.

“Los celos son, de todas las enfermedades del espíritu, aquella a la cual más cosas sirven de alimento y ninguna de remedio.”

-Michel de Montaigne-

Tipos de celos

Aunque cada tipo de celos es diferente, todos comparten un denominador común: la envidia y la posesividad. Por eso es útil describir todas las clases que se conocen hasta el momento, para saber identificarlos en los distintos ámbitos de la vida diaria. Vamos a conocerlos.

1. Celos infantiles

Los celos entre hermanos son muy habituales en las familias. Si bien suelen existir diferencias individuales, es común que muchos niños se sientan emocionalmente frustrados al pensar que sus progenitores prestan más atención y ofrecen más cariño a sus otros hermanos. Una situación que en ocasiones puede causar malestar y deterioro en el hogar debido a posibles comportamientos poco adaptativos o conductas agresivas, que han de tenerse en cuenta para tratar a tiempo.

Niño celoso de su hermano

En estos casos los progenitores deben saber cómo resolver estas situaciones. Es recomendable, por ejemplo, establecer un equilibrio de trato entre los hermanos, sin preferencias, alabar los aspectos positivos de los niños siempre que sea posible, aumentar las actividades en común, retirar la atención ante manifestaciones de rabietas o negativismos, responder con tranquilidad ante los episodios de celos evitando gritos o estridencias, etc.

2. Celos laborales

Según varios estudios, casi el 40% de las personas han sufrido una situación de celos por parte de sus compañeros de trabajo en alguna ocasión. Es más, análisis recientes comentan que son las mujeres con un nivel muy alto de competitividad las que presentan mayores celos y conductas desafiantes contra otras mujeres. Si estas son además atractivas, su sensación percibida de envidia es mucho mayor.

Mujer con celos laborales

Estas personas focalizan en los demás la responsabilidad de sus  fracasos, son incapaces de mantener un control interno sobre su propio rendimiento y ven en los demás facultades de las que ellas carecen. No saben gestionar sus emociones, sus compañeros son rivales con cualidades y habilidades que ellos desearían tener, y que ni tan solo se plantean en desarrollar.

Sus autoconceptos suelen estar formados por un puzzle desordenado de carencias, de inseguridades y flaquezas que esconden con el desafío y la rivalidad. Una característica que, como hemos señalado, parece estar más patente en las mujeres en los contextos laborales, siendo precisamente otras mujeres el foco de sus celos.

“Ser celoso es el colmo del egoísmo, es el amor propio en defecto, es la irritación de una falsa vanidad.”

-Honoré de Balzac-

3. Celos de autorrealización

Esta es una clase de celos que apela a un conjunto de ideas abstractas sobre lo que es el desarrollo personal, la felicidad y la autorrealización. Aquí se suele percibir que el otro vive la vida con mayor intensidad y, en general, más felizmente.

Las comparaciones con la tónica habitual: el proyecto vital con el de otras personas, la propia pareja con la del amigo, etcétera. Estos celos se fundamentan sobre prejuicios sobre vidas y actividades relacionadas con el éxito vital, como los viajes, los ascensos en el trabajo o una boda lujosa.

4. Celos de pareja

Los celos son habituales en el contexto de las parejas, se consideran normales en la medida en que ninguno de los dos se vea coaccionado o asaltado por un comportamiento desmedido o patológico. Pero, en ocasiones, suelen presentarse situaciones complejas donde la desconfianza empieza a ser el pilar fundamental de la relación, ahí donde aparece el sufrimiento y las primeras grietas en la pareja.

No obstante, las nuevas corrientes de pensamiento sobre relaciones y sexualidad abogan por una relación basada en la confianza, el respeto y la comunicación, donde los celos no tienen lugar en ninguna de sus formas.

Mujer con celos de pareja

5. Celos patológicos

Las personas llamadas celópatas suelen imaginar de modo reiterativo que sus parejas  las van a traicionar, buscan señales continuas de estas ideas infundadas, vigilan, persiguen y controlan, tienen un miedo obsesivo a ser abandonados.

Asimismo, si miramos dentro del resto de categorías de la vida diaria, los celos se pueden catalogar como patológicos siempre y cuando la conducta del sujeto suponga un claro perjuicio para el bienestar de los demás. En el trabajo, por ejemplo, un celoso patológico perjudicaría la cadena de tratando de quedar por encima de aquel que es el fruto de sus envidias.

El factor común

¿Qué hay detrás de estas personalidades? Tienen una clara inseguridad en ellos mismos, poca confianza y una autoestima muy baja que les hace creer que van a ser abandonados o, simplemente, quedar por debajo de otro. Ante ese sentimiento de fragilidad interior se reacciona en ocasiones con el control patológico, proyectando miedos y ansiedades en la propia pareja.

Pretenden ser todo para el otro, los más exitosos y realizados, demostrando así una falta de comprensión y empatía.

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El sufrimiento procedente de los celos se origina en la mayoría de los casos de lo que la persona se imagina, en lugar de lo que ve realmente.



  • Montañés, M. C., & Iñiguez, C. G. (2002). Emociones sociales: enamoramiento, celos, envidia y empatía.
  • Franco, B. E. R., & Aragón, R. S. (2008). El papel de los estilos de apego y los celos en la asociación con el amor adictivo. Psicología Iberoamericana16(1), 15-22.