Lucrecia de León: biografía de una bruja condenada por la Inquisición

Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga Gema Sánchez Cuevas el 1 julio, 2019
Sonia Budner · 1 julio, 2019
La historia de Lucrecia de León se mueve entre el pasado histórico y el interés que siempre ha despertado lo oculto. Sus sueños premonitorios contribuyeron a que se relacionase con la corte del rey y, paradójicamente, la llevaron también a un trágico final. ¿Qué ocurrió exactamente con Lucrecia de León? ¿Por qué despertó tanto y interés y, más tarde, fue rechazada?

Esta es la historia de una mujer que soñaba historias que se cumplían. Los sueños proféticos y todo lo referente al mundo onírico han cautivado al ser humano desde la antigüedad. Pero en la época de Lucrecia de León, este don, o este regalo, se relacionaba con las prácticas mágicas, los hechizos y los conjuros.

Este tipo de personas, aunque fueron muy despreciadas, también despertaron el interés de reyes, gobiernos, políticos e instituciones de poder de todo tipo. Los magos, los alquimistas y hasta los echadores de cartas han sido desde siempre parte de cualquier corte real que se preciara.

La historia de Lucrecia de León es una historia que refleja tres realidades: el mundo mágico de los sueños proféticos en el que siempre vivió, la manipulación política que se intentó hacer de ella y el trágico final que le esperaba.

Espiral en el universo

Una niña especial

Lucrecia de León nació en Madrid, en 1567, en el seno de una familia de origen plebeyo. Su educación estuvo basada en la religión y en la preparación para el matrimonio. Pero un golpe del destino quiso que, gracias al trabajo de su padre como letrado de la corte, Lucrecia aprendiera a leer y a escribir.

Desde que era una niña, Lucrecia de León tuvo sueños proféticos y llegó a despertar la curiosidad de las personas cercanas al rey. Sin embargo, sus sueños atemorizaron a su padre hasta el punto que terminaría abandonándola por este hecho.

Los sueños como mensajes divinos

En la España de la época, tenía gran influencia el acuerdo llegado sobre los sueños en el concilio de Letrán, en el que se concluyó que los sueños proféticos eran mensajes que Dios enviaba a través de personas iluminadas.

La Iglesia se tomó mucho interés por investigar a este tipo de personas y la interpretación de sus sueños que, generalmente, se utilizaban como refuerzo de apoyo al monarca. Felipe II fue conocido por muchas cosas, pero su gusto por lo oculto, la magia, las reliquias, los rituales y las profecías, fue quizás su parte más oscura.

El rey Felipe II

La corte de Felipe II era por entonces un hervidero de intrigas y tensiones. El rey había enviado a prisión a su secretario personal y había ordenado envenenar y encarcelar también a otros miembros importantes de su séquito. Los escándalos por corrupción se hacían públicos de manera constante y el pueblo castellano soportaba las guerras y los delirios de grandeza de su rey. Las facciones conspiracionistas aparecían por todas partes.

Los conspiradores

Hubo personajes muy influyentes que se relacionaron con los acontecimientos que tuvieron lugar en la vida de Lucrecia. Uno fue Miguel Piedrola, descendiente de los últimos reyes de Navarra y exsoldado de infantería que había formado un grupo importante de conspiradores contra el Rey.

El otro fue Alonso de Mendoza, hermano del virrey de México. Mendoza era un clérigo adscrito a la catedral de Toledo que aspiraba a ser obispo y pertenecía al grupo de conspiradores de Piedrola.

Mendoza vivía, además, obsesionado con el mundo de los sueños proféticos y gastaba inmensas cantidades de dinero en sus investigaciones. Ambos quedaron muy impresionados por los sueños de Lucrecia y decidieron comenzar un registro diario de los mismos y a su interpretación política.

Los sueños proféticos

Lucrecia predijo con todo lujo de detalles una invasión inminente de España por franceses, ingleses, turcos y moriscos, que acabarían con el reino, el rey y la dinastía de los Austrias para siempre. Predijo que los únicos que sobrevivirían a la invasión serían quienes se refugiasen dentro de las murallas de Toledo o en las cuevas de Ocaña.

Predijo también la derrota de la Armada Invencible enviada por Felipe II contra Inglaterra. Se cuenta que Piedrola construyó unas cuevas en las inmediaciones del río Tajo que servirían como una especie de búnker durante la invasión. Cuando la Armada Invencible fue derrotada, el propio Mendoza ordenó ampliar las cuevas.

Barco en una botella de cristal

La Inquisición contra Lucrecia de León

En este momento, el rey encarga a la Inquisición abrir un proceso contra Lucrecia y los conspiradores. Como consecuencia, los registros de los sueños fueron confiscados. Durante los interrogatorios, Lucrecia sostuvo que no era ella quien interpretaba sus sueños y negó que tuviesen contenido político, incluso sostuvo su versión bajo tortura. A pesar de ello, fue condenada por pactar con el diablo y, desde ese momento, su pista se pierde para siempre.

Lucrecia fue una mujer dotada con un don especial, conocido y respetado en la Antigüedad, aunque relegado a la mitología. Un don que los hombres de aquella época temían y anhelaban por igual. Cuando su don dejó de servir a la máquina del poder, dejó de conocerse como oráculo y lo llamaron brujería.

Así, la historia, una vez más, nos deja un pasado oscuro, que parece no haberse esfumado del todo. La Inquisición fue una de las instituciones que más vidas se llevó y siempre lo hacía desde la protección del poder. Lucrecia de León conoció la protección del poder y, posteriormente, el rechazo al no ser de ‘utilidad’. Sin embargo, se mantuvo fiel a su don y su verdad, aunque le costase la vida.

 

 

 

 

 

 

  • Bulkeley, Kelly (2018). Lucrecia the Dreamer. Prophecy, Cognitive Science, and the Spanish Inquisition. Stanford University Press. ISBN: 9781503603868
  • Budner, Sonia (2018). History Knitters. Collection in miniature of Great Women. Chapter 7. Independently published, ISBN: 978-1980572725
  • Fernández Luzón, Antonio (2000) Profecía y transgresión social. El caso de Lucrecia de León. Historia Social. Fundación Instituto de Historia Social No. 38 (2000), pp. 3-15
  • Israel, Jonathan. (2018). King Philip II of Spain as a symbol of ‘Tyranny’ in Spinoza’s Political Writings. Co-herencia. 15. 137-154. 10.17230/co-herencia.15.28.6.