La magia al beneficio de la ciencia, la neuromagia

Ana Quintana · 22 marzo, 2013

A todos, en cualquier momento de nuestra vida, nos han realizado algún tipo de truco de magia; bien sea con cartas, monedas, sombreros o pañuelos, pero en algún momento nos han hecho sentir “engañados”, en el buen sentido de la palabra. Pues bien, no ha sido hasta  bien poco, que los neurocientíficos nacionales e internacionales han comenzado a investigar en la magia desde un punto de vista empírico y con miras a la investigación.

De este modo, han unido magia y neurociencia en torno a la neuromagia, una nueva especialidad que pretende estudiar de un modo científico los trucos realizados por magos e ilusionistas para ayudar a una mayor comprensión de los procesos neuronales del ser humano.

Magia

Si atendemos a la etimología de la palabra del antiguo persa, magush contiene la raiz magh- la cual hace referencia al “tener poder” o “ser capaz”, pero…¿poder sobre qué? La respuesta es simple, el mago tiene el poder de manipular la percepción.

“La realidad está ahí lo que vale es la percepción.”

-Diego Dillenberger-

La atención, un factor decisivo

La atención es un sistema funcional dinámico, multimodal y jerárquico que facilita el procesamiento de la información que recibimos del medio. Atiende a una capacidad limitada que lleva a cabo una selección entre estímulos (endógenos o exógenos) que exigen un procesamiento más controlado respecto a los que hay que ignorar.

Así, lleva a cabo una focalización selectiva hacia un estímulo determinado, inhibiendo la información no deseada y preparando al individuo para la acción. El cerebro, cuenta con unos recursos limitados en lo que a atención se refiere. Al no procesar toda la información que recibimos, existe una parte que no se procesa, dando lugar a una ceguera por atención. Entonces…¿quién hace el truco, el mago o el cerebro?

El proceso de la neuromagia

Supongamos que un mago dispone de una pelota de pequeño tamaño, de modo que pueda manipularla fácilmente, este lanza la pelota al aire varias veces, por lo que nuestro cerebro sigue la trayectoria de la pelota en todo momento. Después de varios ensayos el mago solo realiza con su mano la trayectoria que debería seguir la pelota de forma idéntica a las anteriores, pero esta vez la pelota no es lanzada al aire y desaparece.

Cabeza de persona con el cerebro iluminado

Según la teoría de la conservación del objeto, nuestro cerebro tiene la capacidad de mantener una imagen mental del objeto sin necesidad de percibirlo. Así, aunque los ojos no hagan la trayectoria, el cerebro predice que la pelota estará allí por que ya lo ha visto antes.

Es decir, el cerebro reconstruye nuestra experiencia de la realidad. Los magos utilizan el límite de la atención y percepción para manipular la realidad y “orientan” la atención del espectador para producir una “ceguera” en el lugar que quiere actuar y llevar a cabo la trampa.

“El cerebro humano es el objeto más maravilloso y misterioso de todo el universo.”

-Henry Fairfield Osborn-

Aplicaciones de la investigación

Susana Martínez Conde es una neurocientífica española afincada en los Estados Unidos pionera en el estudio de las bases neuronales de la magia. Es directora del Laboratory of Visual Neurosciencie en el Barrow Neurological Institute de Phoenix (Arizona). Su labor se centra en el diseño de experimentos de laboratorio que muestren el comportamiento neural implicado en la percepción y en la construcción de la realidad, esto llevaría a descubrir como se construye la visión de un cerebro normal.

Los hallazgos de la experimentación y la investigación relacionadas con la neuromagia permitirían mejorar el tratamiento de los trastornos de la atención (déficit de atención), tratamiento de trastornos del aprendizaje y rehabilitación neuropsicológica de déficits cognitivos.