Manipulación emocional: el juego de hacer sentir culpable

Manipulación emocional: el juego de hacer sentir culpable

Alex Bayorti 16 diciembre, 2012 en Psicología 389 compartidos

La convivencia en sociedad tiene una base biológica que se centra en que el ser humano puede conseguir una mayor seguridad y posibilidad de supervivencia si colabora con el resto de sus congéneres, respecto a la vida en soledad. Sin embargo, del mismo modo que la sociedad colabora para la preservación del clan, no se suele hacer lo mismo con el individuo. Es en ese punto es enn el que entra en juego la manipulación emocional y uno de sus instrumentos: hacer sentir culpable al otro.

Prueba de ello se encuentra en cualquier manual de historia, en el que la manipulación de otros ha sido uno de los pilares sobre los que se ha asentado el dominio de cualquier imperio. La manipulación es “el pan de cada día” de la sociedad en la que vivimos y ninguna persona se libra de haber ejercido o padecido la manipulación a lo largo de su existencia.

Aprender a detectar la manipulación emocional es poder evitarla y para ello primero se debe saber qué es realmente la manipulación, cómo se manifiesta, cómo se enmascara y cómo se utiliza.

¿Te han hecho sentir culpable? Detecta la manipulación

Manejando hilos del otro para hacerle sentir culpable

No es fácil reconocer el chantaje emocional. En muchas ocasiones se enmascara en frases aparentemente inocentes. Pero en el fondo significan todo lo contrario de lo que dan a entender. Veamos algunas de esas frase con las que es fácil hacer sentir culpable a otra persona:

“Haz lo que quieras”

Cuando se da una situación de poder entre dos personas, en la que el individuo que manipula ostenta la opción más ventajosa, se puede amenazar a la persona manipulada con perder determinadas ventajas en el caso de no obedecerla.

Su manifestación más sutil se da cuando un familiar o amigo da a entender que si no se hace algo en concreto, la relación se resentirá como consecuencia de ello.

“Si no lo haces yo tampoco”

Detrás de esta tierna declaración de buenas intenciones se encuentra velada una manipulación feroz en la que quien manipula apela a la capacidad de empatía del otro. En su traducción más extrema, este “autocastigo” puede llegar incluso a significar la autolesión por parte del manipulador.

Por eso es importante saber reconocer cuándo se trata de un simple chantaje, cuándo esta frase no significa una cesión, sino más bien lo contrario, y no dejarse arrastrar.

Chica sentada con expresión triste

“No me pasa nada”

Después de esto le sigue un prolongado silencio y, normalmente, un lenguaje no verbal que acompaña el enfado. Dar a entender con el comportamiento una cosa y con las palabras otra. Una técnica única para hacer sentir culpable a los demás.

“Lo que yo hice por ti”

Es la manipulación por excelencia y la que ejerce gran parte de la sociedad. Estar unidos por ese “dar para recibir” es una de las formas de hacer sentir culpable más utilizadas a todos los niveles.

“Sin ti no soy nada”

El victimismo es una manera muy básica de hacer sentir culpable, pero todavía muy eficiente. Quien la escucha puede llegar a temer que el otro cometa algún acto imprudente, apareciendo así, de nuevo, la amenaza del autocastigo.

Alex Bayorti

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