Mitos sobre las personas solteras

Edith Sánchez · 1 octubre, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga Gema Sánchez Cuevas el 1 octubre, 2019
Ni el matrimonio es una panacea ni la soltería es una pesadilla. Aunque todavía persisten muchos mitos sobre las personas solteras, lo cierto es que hoy en día ha crecido significativamente el número de personas que se decantan por esta opción de manera libre y consciente.

Pese a que vivimos unos tiempos en los que se han derrumbado muchos tabúes en torno a la familia y a la pareja, curiosamente todavía subsisten muchos mitos sobre las personas solteras. La verdad es que, hasta poco tiempo, la soltería era una especie de fracaso. Se suponía que lo “normal” y deseable era encontrar una pareja, formar una familia y vivir felices para siempre.

El punto es que cada vez se ha hecho más visible que la vida en pareja y en familia no son un sinónimo de éxito. También se puede fracasar en pareja y en familia y, de hecho, los efectos de la desilusión en esos casos tienen un alcance más largo. Eso comenzó a horadar los mitos sobre las personas solteras.

Por supuesto que una pareja puede aportarnos mucho; sin embargo, esto no implica que sea imprescindible. De ahí que muchas personas en el mundo hayan decidido optar por mantenerse al margen de esos compromisos. Sin embargo, siguen existiendo mitos sobre las personas solteras, como los siguientes.

Lo más razonable que se ha dicho sobre el matrimonio y sobre el celibato es esto: hagas lo que hagas te arrepentirás”.

-Agatha Christie-

Mujer soltera en casa

Los solteros son menos felices

Este es uno de los más extendidos mitos sobre las personas solteras. Se cree que por el hecho de no convivir con una pareja genera algún grado de amargura. Es un hecho que el amor -y especialmente la primera fase, el enamoramiento- es un estado en esencia de euforia y entusiasmo.

Sin embargo, las parejas que conviven no pasan toda su vida en un eterno enamoramiento. Hay muchas adaptaciones que hay que realizar; también infinidad de momentos de amargura que tienen que sortear. Lo mismo sucede con una persona soltera. Puede ser tan feliz o infeliz como alguien casado. Todo depende de cómo administre sus recursos y circunstancias.

La soledad, uno de los mitos sobre las personas solteras

Vivir solo no equivale a estar solo. Así como vivir en pareja no necesariamente significa sentirse acompañado. Todos estamos solos en alguna medida y los vínculos que establecemos con los demás matizan esa soledad, pero no la anulan por completo.

Una persona soltera puede llegar a sentirse menos sola que una emparejada. A veces el matrimonio limita las relaciones sociales de los cónyuges. La atención está fundamentalmente dirigida, en muchas ocasiones, al esposo o esposa y a los niños, restando importancia a las amistades o a la familia extensa. Los solteros, en cambio, tienen un margen amplio para construir varios vínculos significativos.

No se han casado, pero siempre están pensando en casarse

Este es uno de esos mitos sobre las personas solteras que sigue subsistiendo, porque parte de la idea de que la soltería es una deficiencia. Hay quienes no han caído en la cuenta de que muchos hombres y mujeres en el mundo han decidido libremente y de manera consciente no vivir en pareja.

Esto se debe a que las formas de vida en la actualidad se han diversificado mucho. Hay quienes quieren pasar toda su existencia viajando; otros están muy enfocados en su vida profesional; también están los que simplemente no han encontrado una persona que los motive a hacer un cambio radical en su estilo de vida. Las personas solteras no tienen necesariamente un deseo de emparejarse.

Son egocéntricos

Bella DePaulo, doctora en Psicología de la Universidad de Harvard, escribió un libro llamado Singled Out: How singles are stereotyped, stigmatized and ignored, and still live happily ever after (algo así como “El estigma de la soltería: cómo son estereotipados e ignorados, y aun así viven felizmente”).

En esta obra, hay varios datos interesantes en torno a los mitos sobre las personas solteras. Por ejemplo, establece que el 30% de las personas casadas están disponibles para ayudar a sus amigos y otros familiares, así como a causas humanitarias. En cambio, entre los solteros el porcentaje es del 70%.

Amigas tomando café

Solterones o gays

La palabra “solterón” o “solterona” tiene un matiz despectivo y suele etiquetar a quienes alcanzan cierta edad y no se han casado. Sin embargo, lo cierto que esta etiqueta forma parte de una mentalidad anacrónica. Por otro lado, también está muy extendida la idea de que, si alguien permanece soltero, probablemente “no ha salido del clóset/cascarón”.

En ambos casos, lo que prima es el prejuicio. Lo que antes era “raro” hoy en día es una tendencia creciente. La obra de DePaulo señala que actualmente, y por primera vez en la historia, hay más personas solteras que casadas en la Gran Bretaña: son el 51 %. En Estados Unidos corresponden al 41 %.

Y en países como Chile, rondan el 30 %. No es bueno permanecer solteros si lo que añoramos es una vida en pareja. Tampoco es bueno casarnos simplemente por el prejuicio de que esto es “lo correcto”. Vivimos tiempos mucho más flexibles, en los que esos esquemas mentales cada vez cuentan menos.

Barragán, M. A. (2003). Soltería: elección o circunstancia: un nuevo estilo de vida se impone en el siglo XXI. Editorial Norma.