Mitos y verdades sobre el aprendizaje durante el sueño

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 25 octubre, 2018
Edith Sánchez · 27 octubre, 2018
Hasta el momento solo hay dos datos concretos en torno al tema del aprendizaje durante el sueño. Uno, que sí es posible aprender mientras estamos durmiendo, aunque de una forma limitada. Y dos, que la ciencia ignora cómo ocurre esto y por qué.

El aprendizaje durante el sueño, o hipnopedia, ha sido muy promocionado. Hay muchos mensajes publicitarios en los que se asegura que basta con dejar “reproduciéndose” la lección mientras dormimos y al despertar habremos adquirido una serie de conocimientos. ¿Es esto cierto? ¿Qué dice la ciencia al respecto?

Lo atractivo del método es el poco esfuerzo que demanda para los resultados que promete. Supuestamente, aprendes sin hacer ningún esfuerzo. Y, en teoría, aprendes bien: terminas sabiendo algo nuevo sin darte cuenta a qué hora y, además, sin baches o errores. Esto se ve como la panacea para los que no son muy afectos al estudio. Te duermes ignorante y te despiertas conocedor.

Cualquier ayuda innecesaria es un obstáculo para el desarrollo”.

-María Montessori-

Como tema publicitario es, sin duda alguna, muy atractivo. Sin embargo, en la práctica las cosas pueden ser muy diferentes. Quizás los comerciantes han partido de una base científica, pero en algún punto la han llevado mucho más lejos de donde realmente puede ir. Veamos de qué se trata todo esto.

El aprendizaje durante el sueño

Primero que todo se debe decir que el aprendizaje es un proceso mediante el cual se produce una transformación en la perspectiva o la conducta de una personas, a partir de experiencias adquiridas. Tales experiencias pueden ser de índole física o mental. Lo definitivo, en todo caso, es que tras aprender algo, la persona ya no es como antes.

buho simbolizando el aprendizaje durante el sueño

De otro lado, aprendizaje no es solo lo que se recuerda conscientemente. La memoria es solo una parte en ese proceso. Un aprendizaje no solo genera recuerdos, sino cambios en la actitud, en la forma de hacer y de ver la realidad.

Ahora bien, durante el sueño básicamente hay dos fases: el sueño paradójico y el no paradójico. El primero también se llama “de movimientos oculares rápidos”, o MOR. La ciencia ha descubierto que existe una relación entre esta fase del sueño y la consolidación de la memoria. Sin embargo, todavía no se comprenden del todo esos mecanismos.

Sin embargo, se ha establecido que la memoria que se consolida durante esa fase es la de largo plazo. También que si a la persona se le priva de ese lapso de sueño, no solo se produce el olvido, sino también un estado de estrés. Si una persona recibe estímulos externos durante esa fase, no va a descansar adecuadamente. Pese a esto, ¿es posible el aprendizaje durante el sueño?

Un experimento sugestivo

Para establecer si es posible el aprendizaje durante el sueño, se llevó a cabo un experimento en el Weizmann Institute, en 2014, que luego fue publicado en Nature Neuroscience. El experimento tenía que ver con un aprendizaje por condicionamiento. A los voluntarios dormidos se les hacía sonar una serie de timbres con diferentes tonos. Al mismo tiempo, se expandía un aroma. Esto se repitió varias veces, pero al final quitaron el estímulo olfativo.

chica con electrodos simbolizando el aprendizaje durante el sueño

Al día siguiente, a algunos miembros del mismo grupo se les sometió conscientemente al estímulo sonoro. El resultado fue que casi todos ellos experimentaban el aroma de la noche anterior, aunque este no estuviera presente. En una palabra, habían “aprendido” a asociar ambos estímulos, mientras estaban dormidos.

Esto lleva a la conclusión de que sí es posible generar cierto tipo de aprendizaje durante el sueño, aunque con límites muy precisos. El primero, que lo que se generó fue un aprendizaje totalmente mecánico, sin racionalización. Ninguno de los que participaron en el experimento recordaba lo ocurrido la noche anterior. Así mismo, con el tiempo también dejaban de asociar el sonido y el olor. Por lo tanto, todo se trataba de un aprendizaje muy básico y efímero.

Unas conclusiones parciales

Lo que sí sorprendió a los científicos del Weizmann Institute fue que el aprendizaje durante el sueño, por limitado que fuera, había sido adquirido en fases distintas a la MOR. Aparentemente, el cerebro es más receptivo a los estímulos externos durante la fase MOR, pero en el experimento se verificó lo contrario.

Niña sobre un pez rojo

Lo cierto es que todavía es mucho más lo que ignoramos acerca del sueño, que lo que conocemos de él. Lo que sí es claro es que se trata de un proceso fundamental para el ser humano. Al dormir el cerebro hace una especie de depuración, eliminando datos que no sirven y consolidando aquellos que son relevantes. A la vez, cuando no se duerme bien surgen consecuencias negativas para la salud.

Hasta el momento no hay ninguna evidencia sobre el aprendizaje durante el sueño, al menos en temas que exijan razonamiento. Tampoco hay certeza sobre la duración y el alcance de alguno que otro aprendizaje que se produzca al dormir. Por lo tanto, al menos por ahora, probablemente seguiremos aprendiendo al estilo tradicional.