Mitos y verdades sobre las relaciones sexuales

Existen muchos mitos sobre las relaciones sexuales que ponen en riesgo el disfrute de una sexualidad sana y plena. Es por ello que, a continuación, desmontamos algunos.
Mitos y verdades sobre las relaciones sexuales
Sergio De Dios González

Revisado y aprobado por el psicólogo Sergio De Dios González.

Escrito por Yamila Papa

Última actualización: 21 abril, 2022

Existe un variedad de mitos y tabúes sobre la sexualidad que no hacen más que generar desconocimiento, frustraciones, angustias y dificultades sexuales en la población. Además, asumirlos como verdaderos supone un riesgo para la salud e integridad de las personas, especialmente para los más jóvenes.

Por tanto, para que cada quien experimente su sexualidad de forma sana y natural, es necesario despojarla de todas esas falsas creencias. Es por ello que, a continuación, desmentimos los mitos sobre las relaciones sexuales más divulgados y exponemos la realidad del asunto.

¿Por qué surgen mitos y tabúes en torno a la sexualidad?

Desde hace siglos, la sexualidad ha sido un tema que despierta vergüenza y reproche. Por tanto, ha habido una tendencia a ocultar o silenciar todo aquello que tenga que ver con esta realidad. Si bien hoy en día existe una mayor apertura, todavía podemos ver mucha desinformación en torno al tema; la cual se va replicando en la educación sexual deficiente que reciben los más jóvenes.

El desconocimiento, aunado a una intensa curiosidad, crean el escenario perfecto para los chimes y la creencia de cualquier información como verdadera. Así, se va consolidando y replicando -de generación en generación- la censura, las mentiras y los tabúes.

Ante esta realidad, debemos ser conscientes de que la sexualidad es un aspecto que nos conforma y es parte de nuestra identidad; ya que nos expresamos, relacionamos y amamos a través de ella. De manera que no podemos hacerla un lado sin que tenga consecuencias perjudiciales.

Dicho esto, es esencial dotar a la sexualidad de un lenguaje claro y transparente, para que cada persona pueda vivirla de una forma sana, natural y plena.

15 Mitos sobre la sexualidad

En torno a la sexualidad podemos encontrarnos con un sinfín de falsedades. A continuación, resumimos las más comunes.

1. El tamaño del pene importa

Falso. El hecho de que un pene mida unos centímetro más no garantiza un mayor placer en la mujer, pues la sensibilidad de la vagina no se encuentra en la profundidad de ésta; sino en el tercio más exterior, donde se encuentra el clítoris.

La obsesión por el tamaño del pene se ha consolidado por la industria del porno y ha causado complejidad en muchos hombres. Lo cierto es que, a gran parte de las mujeres, muy poco les importa el tamaño, ya que se enfocan en otros aspectos. Así lo reveló un estudio publicado en la revista European Urology, en donde la mayoría de las participantes encuestadas manifestó que el tamaño del miembro viril de su pareja les era indiferente.

2. No tener orgasmo durante la penetración es un problema

El orgasmo femenino ha sido uno de los temas más tabúes de la sexualidad.  De hecho, la importancia del orgasmo vaginal por penetración estaba tan arraigada en el discurso médico del siglo XX, que la incapacidad para alcanzarlo de esta forma era considerado una condición diagnosticable en un libro de diagnostico psicológico y psiquiátrico (MDE III).

Aunque en la actualidad la comunidad medica y científica no considera un problema la incapacidad de alcanzar el orgasmo a través del sexo por penetración, todavía siguen vestigios de esta creencia en la población.

Lo cierto es que la penetración por sí sola no garantiza el orgasmo en la mayoría de las mujeres; ya que necesitan la estimulación del clítoris para alcanzarlo, especialmente la parte que se encuentra en la zona superior de la vulva.

Sexo sin amor

3. La estimulación anal en hombres está asociado a la homosexualidad

Se trata de otro de los mitos sobre la sexualidad. La verdad es que la estimulación anal es una de las prácticas más satisfactorias para los hombres. Pues, en el interior del recto y en dirección al perineo, se encuentra el punto P, una zona que genera bastante placer en los varones si se le estimula.

De hecho, según señalan algunos estudios, la mayoría de los hombres que han recibido estimulación anal, han reconocido que se trata de una experiencia placentera y descubierto que se trata de una de las zonas erógenas que mayor placer les ha proporcionado durante las relaciones sexuales.

Sin embargo, no todos los hombres heterosexuales están dispuestos a probar esta fuente de placer. Ya que creen (erróneamente) que introducir algo por su ano podría darle lugar a algún tipo de confusión sobre su masculinidad. Cuando lo cierto es que el disfrute del sexo anal no implica que éste sea homosexual.

4. Los hombres tienen más deseo sexual que las mujeres

Falso. Se ha comprobado que no existe un mayor deseo sexual en las mujeres u hombres. Lo que sí es cierto es que la cultura y los roles de género han impulsado a que los hombres expresen su sexualidad de una forma más libre que las mujeres. Lo que ha llevado a que ellas repriman su deseo sexual por miedo a ser juzgadas.

5. Sin penetración no hay relación sexual

La relación sexual es tan amplia que incluye una variedad de prácticas; por lo que la penetración es tan solo un aspecto más que la conforma.

Por ejemplo, dentro de la sexualidad se incluyen las caricias, los besos, la masturbación, el sexo oral, etc. Por lo que reducir las relaciones sexuales a la penetración es un concepto errado.

6. El orgasmo simultáneo es indicio de una buena relación sexual

Muchas persona creen que alcanzar al orgasmo al mismo tiempo que la pareja es indicio de una buena relación sexual. Pero este es otro de los mitos sobre la sexualidad. Si bien es gratificante llegar al clímax con nuestro compañero, también es cierto que cada quien tiene su ritmo. Por tanto, no es necesario aguantar o apresurarse para que la relación sea satisfactoria.

Además, esta creencia puede generar mucha presión y ansiedad por llegar al clímax con la pareja, dificultando así los encuentros sexuales. Lo ideal es que cada quien se sienta en libertad de acabar cuando lo desee y, si el otro ya lo hizo, existen muchas maneras de seguir estimulándole.

7. Con condón no se siente placer

El condón es el método anticonceptivo mas efectivo para prevenir enfermedades de trasmisión sexual. Por lo que su uso es esencial en las relaciones, especialmente cuando somos promiscuos. Sin embargo, ésta medida de protección suele rechazarse cuando se cree que elimina el placer.

Si bien la sensación no es la misma cuando se utiliza condón, las personas siguen experimentando mucho placer cuando lo usan. Así que no vale la pena arriesgar la salud por experimentar una estimulación diferente.

8. No deberías masturbarte si tienes pareja

Muchas personas se sienten traicionadas si su pareja se masturba, ya que despierta inseguridades como: “si lo hace es porque no está satisfecha“, “seguro está pensando en otro/a” o “¿será que ya no disfruta el sexo conmigo?“.

La verdad es que la estimulación es sana y recomendable en todas las etapas de la vida. Pues, nos permite auto explorarnos, conocer el propio cuerpo e identificar qué tipo de estimulación nos genera un mayor placer.

Además, este mito sobre la sexualidad puede provocar culpa culpa y conflictos innecesarios en la pareja.

9. Después de los 50 se pierde el deseo sexual

Falso. El deseo sexual de las personas depende de diferentes factores, relacionados con la salud, procesos psicológicos, experiencias de vida, etc. Por tanto, podemos encontrarnos con personas jóvenes con bajo deseo sexual, así como con adultos mayores que aun disfrutan de su sexualidad.

De hecho, los propios mitos sobre la sexualidad pueden afectar negativamente en el nivel de deseo sexual. Así que, mientras más conocimientos verídicos poseamos en del tema, mayor será nuestra salud sexual.

10. El sexo tiene que ser espontáneo

Muchas parejas pueden sentirse frustradas porque sus relaciones sexuales no surgen de forma espontánea. Sin embargo, el sexo no tiene por qué ser así y, de hecho, gran parte de las veces no lo es.

En este caso, las parejas adultas tienen responsabilidades que cumplir y cuentan con una agenda bastante apretada; cuestión que se complica cuando hay hijos de por medio. Por tanto, es normal que el sexo ya no ocurra a cualquier hora del día y de la nada.

En estos casos, se vuelve necesario planificar y dejar espacios exclusivos para el sexo y esto no está mal. Al contrario, la planificación da lugar a que ambos hablen de su sexualidad y manifiesten sus deseos.

Qué es la sociosexualidad

11. Existe una edad adecuada para perder la virginidad

Este mito es uno de los que más preocupa a los jóvenes. Y no solo porque existe una edad límite para empezar a tener relaciones, lo cual genera mucha presión entre ellos; sino porque el concepto de virginidad también es erróneo en sí mismo. 

¿La virginidad se pierde cuando hay penetración o el sexo oral también cuenta? Como ya dijimos, las relaciones sexuales van mucho más allá que la penetración, así que no tienen sentido hablar de virginidad.

Por su parte, más que una edad límite para empezar a tener relaciones, deberíamos hablar de madurez y conocimiento. Muchos jóvenes inician su vida sexual sin estar realmente listos, haciéndolo para cumplir una expectativa y eliminar la presión social.

12. La meta del sexo es llegar al orgasmo

Otro de los mitos sobre sexualidad es creer que, en todo encuentro sexual, tanto uno como la pareja debe llegar al clímax. Lo que genera mucha presión y dificulta el disfrute de la experiencia. Generando así un circulo vicioso que impide llegar al orgasmo.

Lo cierto es que se debe disfrutar todo el proceso, desde el inicio hasta el final. Lamentablemente, todo el peso recae en el orgasmo y se pierde el disfrute de gran parte de la experiencia.

Por tanto, si uno o ambos no llegan al orgasmo, está bien. Lo importante es que hayan disfrutado del encuentro

13. Tener sexo durante la menstruación es antihigiénico

De hecho, tener relaciones sexuales durante la menstruación puede ser saludable e incluso tiene ciertos beneficios. Por ejemplo, se encontró que algunas mujeres notan mayor excitación sexual durante su periodo y encuentran que el sexo durante la menstruación fortalece la conexión con su pareja.

Además, hay evidencia anecdótica de que las hormonas liberadas durante el orgasmo pueden ayudar a reducir los cólicos menstruales.

14. Los hombres siempre tienen ganas

La cultura también nos ha hecho creer que los hombres siempre están dispuestos a tener sexo. Sin embargo, esta creencia es falsa, por lo que suele generar mucha presión y angustia en aquellos hombres que no siempre quieren tener relaciones.

Como ya dijimos, el deseo sexual depende de mucho factores, en los que se incluye el estado psíquico y físico de la persona. Por tanto, un hombre que esté bajo mucho estrés y ansiedad, seguramente no va a querer tener relaciones.

Lamentablemente, cuando esto sucede sus parejas piensan que ya no las desean e, incluso, ellos mismos llegan a dudar de su propia masculinidad.

15. Los afrodisiacos aumentan el deseo

Hasta el momento no se ha identificado una sustancia que incremente directamente el deseo sexual. Lo cierto es que hay sustancias que desinhiben, como el alcohol y otras drogas, pero éstas después perjudican el desempeño y disfrute sexual.

Por su parte, otros elementos pueden favorecer la circulación y mejorar la respuesta sexual, pero sin aumentar el deseo necesariamente.

En estos casos, se dice que las personas que consumen alimentos y sustancias supuestamente afrodisiacas pueden experimentar un mayor deseo gracias al efecto placebo.

Para concluir, queremos resaltar que existen muchos más mitos sobre la sexualidad, que no hacen más que entorpecer el desarrollo sano y natural de la sexualidad. Por tanto, nuestra tarea está en informarnos cada vez sobre el tema y educar siempre desde la evidencia.

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