No abras los labios si lo que vas a decir no es hermoso

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 25 enero, 2016
Pedro González Núñez · 12 noviembre, 2015

¿No estáis un poco hartos de esas personas que solo hablan para dañar? ¿Qué os parecen aquellos seres de cuya boca únicamente salen mentiras? ¿Y quiénes tratan de convencernos de que el blanco es negro, no resultan ya bastante cansinos? A todos ellos, me gustaría pedirles que no vuelvan a abrir la boca si no es para decir algo hermoso.

A mi me hastía la cantidad de gente que solo habla para hacer daño a los demás, o por el simple hecho de figurar, o tal vez porque necesitan que otros sepamos que están ahí. Sin embargo, el hastío que siento hacia esas personas está terminando por causar verdadera indignación en mi mente.

El silencio antes que la estupidez o la mentira

A todos esos seres que sienten la necesidad imperiosa de mentir constantemente, les pido por favor que lean el siguiente proverbio hindú. El silencio puede ser suficientemente bonito, en especial, cuando todo aquello que quieres contar no solo no es cierto, sino que además, no es interesante.

Por tanto, dado que parece que las personas son cada día más habladoras, y sienten la necesidad de hacer uso de la comunicación negativa, les pido por favor que reflexionen antes de decir nada, y estudien bien sus palabras, porque si no son hermosas, constructivas o aportan algo de valor, tal vez no sea interesante escucharlas.

“Cuando hables, procura que tus palabras sean mejores que el silencio.”

-Proverbio hindú-

Pareja mirando al cielo

 

Además, me gustaría añadir el daño que ciertos usuarios hacen con el manejo de las redes sociales. Un mundo novedoso que muchos explotan para lanzar barbaridades sin pensar en las consecuencias, pensando que la verdad absoluta está de su parte.

A todas esas personas que tienden a usar la palabra para mentir, dañar y criticar sin contemplaciones y sin aporte de valor alguno, piensen que en esos casos, es mucho mejor y más sabio hacer uso del silencio, o, en su defecto, decir algo hermoso.

“Hay personas silenciosas que son mucho más interesantes que los mejores oradores.”

-Benjamin Disraeli-

Lo hermoso de la palabra

Por fortuna, los humanos tenemos el lenguaje a nuestra entera disposición. Del uso que hagamos de él dependerá qué queremos conseguir. Pero esta maravillosa herramienta de comunicación posee fantásticas palabras que podemos convertir en instrumentos verdaderamente hermosos:

  • ¿No te parece bonito el uso que se puede hacer de la palabra para decirle a la persona a la que amas cuanto la quieres? ¿No te parece hermoso contarle a ese ser con el que compartes tu corazón cuán enamorado estás de él?
  • La familia y la amistad son dos elementos vitales de la vida de un gran número de personas. En esos seres queridos nos apoyamos cada vez que tenemos preocupaciones. Ellos nos tapan y protegen del frío. ¿No te parece hermoso usar la palabra para decirles cuán importantes son en tu vida?
  • Incluso en el terreno laboral, el lenguaje hermoso no ha de estar vetado. Un equipo de trabajo funcionará mucho mejor si el desarrollo personal y humano de cada componente es el adecuado. En este sentido, es mucho mejor motivarles de forma positiva, estar siempre atentos y crear un ambiente envidiable en el que compartir experiencias y responsabilidades.
Niña en la luna

El lenguaje es hermoso

El lenguaje, un don que los humanos hemos desarrollado durante siglos, es hermoso. Pero muchas personas se empeñan en pervertirlo, y hacer un uso torticero y malintencionado en pro de intereses poco claros y muy dañinos.

Pero, ¿qué necesidad hay de esto? ¿No es mucho más bonito disfrutar de la belleza que pervertirla? ¿No es más interesante una crítica positiva que aporte valor, que un comentario soez y malintencionado?

Dicho esto, les pido a todas esas gentes que parecen gozar haciendo daño con cada palabra que surge de sus labios, que dejen de usar el lenguaje para dañar, y comiencen a ver la parte brillante y benigna de cuanto pueden decir, pues es hermoso hablar buscando siempre el sentido positivo de la vida.