Nuevas perspectivas en el tratamiento del TAG

Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Cristina Roda Rivera
15 marzo, 2019
Las nuevas perspectivas en el tratamiento de la ansiedad siguen incorporanbdo lo esencial de las terapias cognitivo-conductuales pero integrando conceptos de las terapias de nueva generación. Aceptación o análisis funcional son claves para que el paciente tome las riendas de su vida.

Los clientes/pacientes con TAG informan de una mayor frecuencia de eventos traumáticos interpersonales en el pasado y de un apego más inseguro a su principal ser querido en la infancia (comparados con la población sin este diagnóstico). Por tanto, las nuevas perspectivas señalan la importancia de abordar las cuestiones interpersonales en estos pacientes.

Todas estas cuestiones no parecen ser bien abordadas del todo en las actuales terapias cognitivo-conductuales. Dichos traumas podrían constituir temas emocionales más profundos que pacientes con TAG evitarían por medio de preocupaciones.

Se han desarrollado otras nuevas orientaciones para superar esas limitaciones de la perspectiva cognitivo-conductual en TAG. Así nos encontramos con la terapia integradora de Newman, la terapia de regulación de las emociones de Mennin y la terapia de Roemer y Orsillo basada en la aceptación como tratamiento del TAG.

La terapia integradora de Newman

Los pacientes con TAG no solo se preocupan, sino que se comportan aumentando la probabilidad de consecuencias interpersonales negativas. Así, evitan que otros conozcan cómo son y lo que sienten para evitar la crítica y el rechazo que anticipan. También pueden fallar a la hora de comunicar sus necesidades y deseos, expresando enfado y decepción cuando sus necesidades emocionales no son satisfechas.

Newman et al. (2004) han desarrollado una terapia integradora para el tratamiento del TAG que se aplica de manera secuencial, en cada sesión de 2 horas la TCC tradicional, junto a técnicas interpersonales. Todo ello se dirige a intervenir sobre los problemas del paciente/cliente.

Las metas de la parte interpersonal/experiencial son:

  • Identificar las necesidades interpersonales del paciente. También las formas interpersonales con las que intenta satisfacer dichas necesidades y la experiencia emocional subyacente.
  • Generar conductas interpersonales más eficaces para satisfacer las propias necesidades.

Para conseguir estas metas, se utilizan técnicas de la terapia experiencial, centrando la atención en el abordaje de la evitación emocional. Por otro lado, es posible que sólo sea útil para pacientes que muestren determinados tipos de problemas interpersonales.

La terapia integradora de Newman como tratamiento del TAG pretende identificar las necesidades interpersonales del paciente y ayudar a generar conductas para satisfacerlas.

Mujer con ansiedad

La terapia de regulación de las emociones de Mennin

Mennin (2004) ha propuesto la terapia de regulación de las emociones basada en la idea de que las personas con TAG experimentan emociones negativas más fácilmente. Además, tienen problemas para identificar y comprender sus emociones, las valoran negativamente sin aceptarlas y tienen dificultades para regularlas.

La terapia de regulación de las emociones integra componentes de la TCC con intervenciones centradas en las emociones que van dirigidas a los déficit en regulación emocional. Además, se abordan también los problemas en el plano social de los pacientes.

La terapia de regulación de las emociones tiene cuatro fases:

  • Psicoeducación sobre el TAG, análisis funcional de las preocupaciones y emociones y autorregistro de preocupaciones.
  • El cliente aprende a identificar respuestas defensivas y de evitación ante la emoción, tales como el preocuparse y buscar tranquilización. En su lugar, aprende habilidades de conciencia somática o identificación de creencias sobre temas nucleares problemáticos. Se trabaja la comprensión y aceptación emocional, junto a la identificación, expresión de las propias necesidades y emociones.
  • Las habilidades aprendidas se emplean en una variedad de ejercicios experienciales que están relacionados con cuestiones nucleares, tales como miedo a la pérdida, incompetencia y fracaso. Estos ejercicios experienciales pueden incluir técnicas como la silla vacía, el diálogo de las dos sillas y la exposición imaginal, técnicas como la flecha descendente y el diálogo socrático.
  • Revisión del progreso, terminación de la relación terapéutica, prevención de recaídas y metas futuras más allá de la terapia.

La terapia de regulación de las emociones fue superior a una condición control de atención en una amplia variedad de medidas (preocupaciones, ansiedad, depresión), con tamaños del efecto que oscilaron de moderados a grandes.

La terapia conductual de Roemer y Orsillo basada en la aceptación

Según el modelo de Roemer y Orsillo, las personas con TAG tienen una relación problemática con sus experiencias internas. Dentro de este componente se distinguen dos aspectos: la reacción negativa a las experiencias internas y la fusión o sobreidentificación con las mismas.

  • La reacción negativa incluye pensamientos negativos y metaemociones (p. ej., miedo a las emociones negativas), que suscitan dificultades para observar y aceptar las experiencias internas.
  • La fusión con las experiencias internas implica verlas como mucho más indicativas de la realidad de lo que son. Consideran que un pensamiento negativo transitorio constituye una característica definitoria de la persona. Esta relación problemática con las experiencias internas da lugar a la evitación experiencial.

La evitación experiencial consiste en la evitación deliberada o automática de las experiencias internas percibidas como amenazantes (p. ej., preocuparse para evitar experiencias más perturbadoras). Esta evitación reduciría el malestar, pero solo temporalmente, y contribuiría a mantener la relación problemática con las experiencias internas.

Además, facilitaría la aparición de la restricción conductual; la persona se ocupa menos en actividades valiosas o significativas o bien es menos consciente de las mismas cuando las realiza. Esta restricción conductual aumenta el malestar, con lo que se generan más experiencias negativas internas y el ciclo se perpetúa. Teniendo en cuenta lo anterior, Roemer y Orsillo (2007, 2009) han propuesto la terapia conductual basada en la aceptación (TCBA).

Hombre que se coge el rostro

Componentes de la terapia conductual basada en la aceptación

  • Aproximaciones de atención plena (mindfulness) y la aceptación de las propias experiencias, con los principios conductuales de aprender y practicar nuevas habilidades.
  • Explicando y demostrando un modelo del TAG en que se resalta el papel de la evitación experiencial y se conecta este modelo con el tratamiento a seguir.
  • Se enseñan una variedad de técnicas de atención plena, centradas primero en la respiración, prestando atención a las sensaciones, y luego en las emociones y pensamientos.
  • Se ayuda a los clientes a:
    • Romper la fusión entre la percepción de sí mismos y las experiencias internas.
    • Identificar las actividades que valoran en su vida (en el área interpersonal, laboral/educativa e intereses personales).
    • Vivir la vida que deseen, centrándose en las acciones a pesar de los pensamientos y sentimientos dolorosos que pueden surgir.

La TCBA como tratamiento para el TAG produciría cambios en variables clave señaladas por otros modelos teóricos: dificultades para regular la emoción, miedo a las respuestas emocionales, intolerancia a la incertidumbre y bajo control percibido.