Ocho requisitos para una relación saludable

Paula Aroca · 24 febrero, 2014

Sin duda alguna, las relaciones son fundamentales para nuestra vida. Sin embargo, por esto mismo, los vínculos personales que establecemos pueden llegar a afectarnos hasta límites insospechados cuando no se desenvuelven saludablemente.

En consecuencia, una relación “defectuosa” o enfermiza acarreará en nosotros daños muy difíciles de curar, que tendrán múltiples consecuencias si no estamos atentos. Continúa leyendo si quieres saber qué actitudes practican los miembros de una pareja saludable.

Aunque a menudo doloroso, es preciso evitar las relaciones que no sean saludables. Ahora te preguntarás: “¿Y cómo sé yo cuál es la salud de mi relación?” Presta atención a ciertos requisitos que una relación debería cumplir para ser considerada “sana”:

1. Confían el uno en el otro

Dentro de una relación saludable no hacen falta tantas excusas, menos aún mentiras, ni pruebas… Sin duda, las buenas relaciones se basan en la confianza. Ambos sienten seguridad del vínculo que han construido y saben que, de ser necesario ante algún inconveniente, podrán dialogar abiertamente y buscar la forma de solucionar – o no- el problema en cuestión, pero ante todo siendo sinceros.

“La confianza, como el arte, nunca proviene de tener todas las respuestas, sino de estar abierto a todas la preguntas.”

-Earl Gray Stevens-

pareja bailando

2. No van demasiado rápido

Dicen que las buenas cosas se hacen esperar. Este principio también se aplica a una pareja. En una relación se debe vivir el presente y aprovecharlo al máximo, sin preocuparse tanto por el futuro de la misma. Si ambos confían en el otro, ¿qué necesidad hay de acelerar la marcha? El compromiso mutuo se dará de una manera natural, no porque haya transcurrido un tiempo determinado…

3. Hacen del otro alguien mejor

En una pareja saludable la relación no los restringe, no los frena, no saca a relucir lo peor de ninguno de los dos. Por el contrario, la relación saca el mejor “yo” de cada uno, hace de los retos algo más fácil y los nutre de tanta energía que sienten que pueden “comerse el mundo”.

4. Se aceptan tal como son

Si confían el uno en el otro, no debería haber nada de lo que no puedan hablar. Ambos se muestran tal cual son, sin miedos, y así son aceptados. En consecuencia, nunca dudarán en decir lo que sienten, en agradecer y en aceptar los errores cometidos cada vez que sea necesario.

Cuando dos personas construyen una relación saludable, una de las cosas más importantes es que no intentan cambiarse y hacer del otro un ideal de pareja, sino que lo aceptan como son y es por eso mismo por lo que están juntos.

Pareja en la playa pasando el tiempo juntos

5. Se apoyan el uno en el otro

No hay un lado de la balanza soportando todo el peso, ni ninguno de los lados se ausenta para el otro. Un golpe puede acabar con uno, pero no puede acabar con dos, si el otro está ahí para sostenerlo.

6. Ambos cuentan con un espacio personal

Pasar el tiempo juntos es importante, pero en ocasiones uno quiere estar solo y no hay nada de malo en ello, pues todos necesitamos tiempo para explorar y expresarnos como seres individuales que somos. Es necesario que cada uno tenga su propio espacio personal.

Las parejas saludables reconocen este derecho en el otro y no lo avasallan. Al contrario, animan al otro a que haga aquello con lo que disfruta, porque le gusta ver a su compañero sentirse bien. Nadie debería permitir ser “anulado” por los demás.

7. No quedan atrapados por los errores del pasado

Las personas que viven una relación saludable tratan de evitar los reproches y los rencores. Comprenden que los errores no son más que oportunidades para aprender y no volver a caer en ellos. Es decir que los errores, si se saben aprovechar, no acaban con la pareja. Al contrario, hacen la relación más robusta y la inmunizan para futuros desafíos.

8. Aprecian los pequeños momentos

No solamente ir a un caro restaurante o planear una macrofiesta por cada aniversario son planes geniales; eso lo hace cualquiera, pero no necesariamente implican una conexión real entre ambos. El verdadero reto de una relación es transformar en especial y memorable cada instante compartido, cada mirada cómplice y cada sonrisa, todas únicas e irrepetibles

Una relación saludable es una relación que se fortalece día a día

Pareja tomando café

Indudablemente, si un vínculo es saludable se fortalecerá con el tiempo, pues reúne todos -o al menos varios- de los requisitos mencionados anteriormente. A pesar de las dificultades, seguirán adelante, porque la relación es más importante.

Una pareja que se ama y se encuentra bien consolidada podrá resistir las distintas pruebas que la vida le presenta y salir victoriosa, al igual que un árbol con tronco robusto será capaz de enfrentar los temporales más terribles. ¿Tambaleará por momentos? Claro, eso es natural. Sin embargo, una vez pasada la tormenta, allí seguirá… firme y bien plantado en tierra, pues sus raíces son poderosas.

Imagen cortesía de Masson