Ocho requisitos para una relación saludable

27 Febrero, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el psicólogo Bernardo Peña Herrera
Tener una relación saludable no es imposible; solo hay que seguir una serie de sencillos pasos que te vamos a ofrecer en este artículo.

Sin duda alguna, las relaciones son muy importantes para nuestra vida. Sentirse aislado es una de las peores sensaciones que podemos experimentar. De hecho, los vínculos personales que establecemos dicen mucho de nosotros y pueden afectarnos notablemente. Desde este punto de visa, ¿cómo establecer pues una relación saludable?

Hemos visto la importancia de establecer vínculos armoniosos entre las personas. Y, aún así, es difícil asegurar el éxito completo del 100% de las relaciones. Lo que está claro es que aquellas que no son relaciones saludables terminan antes o después en fracaso.

Aunque a menudo doloroso, es preciso evitar las relaciones que no sean saludables. Ahora te preguntarás: “¿Y cómo sé cuáles lo son y cuáles no?” Precisamente, en este artículo queremos ayudarte a contestar esta pregunta.

8 requisitos para una relación saludable

1. Confiar el uno en el otro

En una relación saludable no hacen falta tantas excusas, menos aún mentiras, ni pruebas de amor… Sin duda, las buenas relaciones se basan en la confianza. Ambos sienten la seguridad del vínculo que han construido y saben que, de ser necesario ante algún inconveniente, podrán dialogar abiertamente y buscar la forma de solucionar el problema en cuestión, desde la sinceridad y el respeto.

“La confianza, como el arte, nunca proviene de tener todas las respuestas, sino de estar abierto a todas la preguntas.”

-Earl Gray Stevens-

pareja bailando

2. Las relaciones saludables no van demasiado rápido

Dicen que las buenas cosas se hacen esperar. Este principio también se aplica a una pareja. En una relación se debe vivir el presente y aprovecharlo al máximo, sin preocuparse tanto por el futuro de la misma. Si ambos confían en el otro, ¿qué necesidad hay de acelerar la marcha?

A menudo, las prisas nos llevan a dar por supuestas cosas que ignoramos y a tomar malas decisiones. Además, siempre tendremos la duda de si verdaderamente conocemos a la persona con la que estamos. Hay parejas que se han casado después de haberse conocido durante dos meses, craso error.

3. Hacen del otro alguien mejor

En una pareja saludable la relación no los restringe, no los frena, no saca a relucir lo peor de ninguno de los dos. Por el contrario, la relación saca el mejor “yo” de cada uno. En definitiva en una relación saludable, ambos suman, no restan. Ambos se aportan, no se quitan. Este tipo de parejas apoyará los proyectos del otro, incluido los de crecimiento personal y profesional.

4. Se aceptan tal como son

Si confían el uno en el otro, no debería haber nada de lo que no puedan hablar. Ambos se muestran tal cual son, sin miedos, y así son aceptados. En consecuencia, nunca dudarán en decir lo que sienten, en agradecer y en aceptar los errores cometidos cada vez que sea necesario.

Cuando dos personas construyen una relación saludable, una de las cosas más importantes es que no intentan cambiarse y hacer del otro un ideal de pareja, sino que lo aceptan como son y es por eso mismo por lo que están juntos.

Pareja en la playa pasando el tiempo juntos

5. Se apoyan el uno en el otro

Ambos miembros se apoyan el uno en el otro, para lo bueno y para lo malo. En el caso de las cosas vayan mal, el otro miembro de la pareja estará ahí para ofrecer su apoyo incondicional y evitar que esa persona se hunda. En caso de que sean cosas buenas, ahí estará para compartirlas y hacerlas más especiales.

6. En las relaciones saludables ambos cuentan con su espacio personal

Pasar el tiempo juntos es importante, pero en ocasiones uno quiere estar solo, y no hay nada de malo en ello. Todos necesitamos tiempo para estar en soledad o realizar otras cosas. Es necesario que cada uno tenga su propio espacio personal.

Las parejas saludables reconocen este derecho en el otro. Al contrario, animan al otro a que haga aquello con lo que disfruta, porque le gusta ver a su compañero sentirse bien. Nadie debería permitir ser “anulado” por los demás.

7. No quedan atrapados por los errores del pasado

Las personas que viven una relación saludable tratan de evitar los reproches y los rencores. Comprenden que los errores no son más que oportunidades para aprender y no volver a caer en ellos. Es decir, que los errores, si se gestionan correctamente hacen la relación más robusta para futuros desafíos.

8. Aprecian los pequeños momentos

El verdadero reto de una relación es transformar en especial y memorable cada instante compartido, cada mirada cómplice y cada sonrisa, todas únicas e irrepetibles. Una relación saludable es una relación que se fortalece día a día.

Pareja tomando café, relación saludable

Indudablemente, si un vínculo es saludable se fortalecerá con el tiempo, pues reúne todos -o al menos varios- de los requisitos mencionados anteriormente. A pesar de las dificultades, seguirán adelante, porque la relación es más importante.

Finalmente, una pareja que se ama y se encuentra bien consolidada podrá resistir las distintas pruebas que la vida le presenta, y podrá salir victoriosa. Al igual que un árbol con tronco robusto será capaz de enfrentar los temporales. ¿Tambaleará por momentos? Claro, eso es natural. Sin embargo, una vez pasada la tormenta, allí seguirá… firme y bien plantado en la tierra, pues sus raíces son muy profundas y su tronco fuerte pero flexible.