Mi pareja es bisexual: ¿qué hacer?

Si bien puede generar confusión y preguntas, también puede servir para desmontar mitos y prejuicios alrededor de la bisexualidad y fortalecer la confianza y la comunicación en la relación de pareja.
Mi pareja es bisexual: ¿qué hacer?

Escrito por Helena Sutachan

Última actualización: 06 abril, 2022

Las relaciones de pareja son territorios sensibles; estructuras que se sostienen gracias a la comunicación, la confianza, el respeto y el amor compartidos. Sin embargo, son a la vez frágiles, pues su solidez puede verse amenazada por situaciones imprevistas, por aquellos cambios, descubrimientos y transformaciones a los que puede llegar alguno de los miembros de la pareja.

En este artículo vamos a explorar qué hacer cuando nuestra pareja afirma ser bisexual, y cómo esta situación puede confundirnos y representar al mismo tiempo un reto que facilite el aprendizaje y el crecimiento.

¿Qué es la bisexualidad?

A simple vista, y teniendo en cuenta el significado del prefijo “bi” (dos), parecería ser muy fácil definir la bisexualidad como una orientación sexual en la que la atracción erótico-afectiva se dirige tanto a hombres como a mujeres. Es así porque estamos acostumbrados a pensar el mundo y la sexualidad en el eje masculino/femenino.

No obstante, cuando ampliamos el espectro, podemos darnos cuenta de que la bisexualidad puede implicar el deseo sexual y la expectativa romántica dirigida hacia más de un género, generalmente, hacia el género propio y a otra identidad de género diferente.

De este modo, la bisexualidad se configura como una de las formas más comunes de la diversidad sexual. Además, muestra cómo la heterosexualidad exclusiva tiene cierto carácter normativo y que nuestro deseo puede recorrer más de un único camino prefijado.

Hombre con corazón de colores de la bisexualidad

Mitos sobre la bisexualidad

Por cuenta del desafío que representa la bisexualidad a la heteronorma, se han construido alrededor de las personas que se identifican como bisexuales una serie de mitos estigmatizantes. Estos, además de no coincidir con la realidad, generan discriminaciones y cuestionamientos sobre sus elecciones y decisiones.

  • Promiscuidad e infidelidad: tal vez el mito más extendido sea el de la tendencia a la promiscuidad de las personas bisexuales. Se asume, prejuiciosamente, que cuando una persona se siente atraída hacia más de un género, tiende a tener más parejas sexuales y a evitar la monogamia. Sin embargo, no hay evidencia aún que demuestre la correlación entre la orientación sexual, la promiscuidad y la infidelidad.
  • Indecisión y confusión: otro mito ampliamente extendido es el de la bisexualidad como una fase de confusión antes de asumir una identidad abiertamente homosexual. Este imaginario no solo está anclado en una visión determinista, estática y unívoca de la relación entre sexo y género, sino que minimiza la autodeterminación de las personas que se reconocen con orgullo como bisexuales.
  • Sienten atracción por ambos sexos con la misma intensidad. Algunas sienten gran predilección por un género y muy poca por otro o pueden sentirlo de manera balanceada. Depende de cada individuo.
  • Contraen más enfermedades venéreas: Se piensa que las personas bisexuales son más propensas a padecer algunas de estas enfermedades por prejuicios que nacieron de la epidemia de VIH que se expandió en el colectivo homosexual de los años 90. Sin embargo, nada más alejado de la realidad, ya que cualquier persona puede contraerlas sin la protección adecuada.

¿Qué es la bifobia?

Estos mitos y prejuicios hacia la bisexualidad y las personas que encarnan esta orientación sexual se materializan en prácticas denominadas bifobia. La bifobia se entiende como el rechazo al que se enfrentan las personas bisexuales solo por el hecho de afirmarse y reconocerse como tales.

La bifobia, además de manifestarse entre la población heterosexual, puede incluso rastrearse al interior del colectivo LGBTIQ+.

De esta forma, dentro de las posibilidades de comportamientos bifóbicos, encontramos la negación de la bisexualidad. Esto es, la idea de que la bisexualidad no existe, el etiquetado de las personas bisexuales como cobardes o confundidas por no asumir abiertamente su homosexualidad.

Además, también encontramos otros tipos de discriminaciones y violencias que históricamente han enfrentado las minorías de disidencia sexual. Algunos ejemplos de esto son la exclusión de espacios laborales y escolares, hostigamiento, agresiones físicas e incluso asesinato.

Bisexualidad y relaciones de pareja

Habiendo definido la bisexualidad y los prejuicios asociados a ella, es momento de plantear algunas opciones sobre qué hacer cuando nuestra pareja nos habla abiertamente sobre su bisexualidad. Vamos a verlas una a una.

1. Para y reflexiona

Es normal que surjan inseguridades asociadas al amor y al deseo sexual, a la monogamia o la posibilidad abrir la relación y a la dificultad de confiar de nuevo en tu pareja. Antes de sucumbir a estas dudas, es importante hacer una pausa y reflexionar sobre las distintas implicaciones que esta revelación tiene para ti, para tu pareja y para la relación que habéis construido.

2. Aclara tus sentimientos

En primer lugar, identifica cómo te sientes. Es relevante aclarar los propios sentimientos, preguntas y preocupaciones, de modo que luego puedas transmitirlas a tu pareja de forma tranquila y respetuosa.

3. Deconstruye tu pensamiento e infórmate con fuentes fiables

Muchas de tus preocupaciones pueden estar basadas en prejuicios bifóbicos. Te será de utilidad recurrir a información clara y confiable sobre sexualidad y las concepciones erróneas que hemos construido sobre diversidad sexual.

Hombre hablando con su pareja

4. Háblalo de forma clara

Habla con tu pareja, hazle saber tus sentimientos frente a su bisexualidad; por supuesto, de una manera respetuosa y atenta a no hacer señalamientos estigmatizantes. Recuerda que para tu pareja también es una situación nueva y es posible que haya sentido miedo antes de compartir contigo su orientación sexual.

Por último, decide

Hacer un balance de tus sentimientos después de hablar con tu pareja te permitirá decidir qué hacer. Es de lógica que deberías apoyarla, pero para ello tus pensamientos y actitudes deben estar interiorizadas y en consonancia para que puedas hacerlo bien.

Es posible que tu pareja requiera apoyo para reconocerse públicamente como bisexual, y en muchas ocasiones vas a tener que decidir si estás preparado para dárselo, y por supuesto, si quieres hacerlo. Recuerda que sigues siendo el máximo responsable de tu bienestar emocional.

Es normal necesitar un tiempo para asimilar la información y para deconstruir tus creencias, en el caso de que sea la primera vez que te detienes a pensar en este asunto. Si es así, házselo saber a tu pareja y tomad una decisión sobre la relación en conjunto. Ante todo, recuerda que lo más importante es que una cuestión sin importancia como es la orientación sexual no se convierta en una fuente de dolor emocional.

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  • García-Barba, M., García Díaz, D., Castro-Calvo, J., Giménez-García, C., & Ballester-Arnal, R. (2017). Bifobia en jóvenes universitarios: diferencias entre géneros.
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