Pedir disculpas, reparar daños: algo que nunca hará un narcisista

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 17 noviembre, 2018
Valeria Sabater · 17 noviembre, 2018
Los narcisistas apenas empatizan con las personas que tienen cerca. Esta conducta es especialmente dura a nivel afectivo por una realidad muy evidente: no piden disculpas por los agravios, daños o errores cometidos.

La persona narcisista desde la lejanía puede parecernos encantadora, segura de sí misma y hasta atenta cuando tiene en mente un objetivo. Sin embargo, hay algo que casi nunca hace y más a nivel de pareja: pedir disculpas, asumir daños, reparar errores. Los expertos en el tema nos señalan que esto se debe a su actitud egocéntrica y dominante, ahí donde no siempre existe un atisbo claro de empatía.

En nuestras relaciones de amistad, pareja, entre compañeros de trabajo y familia son comunes los desacuerdos y las desavenencias puntuales. Aún más, en ocasiones, y casi sin ser conscientes de ello, podemos ofenderles o causarles incluso algún daño. En estos casos no dudamos en pedir disculpas sinceras para reconstruir ese vínculo y aprender de lo sucedido. El objetivo será que no se vuelva a repetir.

Así, a mayor inteligencia social y emocional mayor es también la predisposición no solo a pedir disculpas, sino a hacerlo del modo más eficaz. En estos casos, la persona hábil en estas competencias hace uso de una clara apertura emocional, una gran sinceridad y deseo expreso de reparar lo sucedido.

Ahora bien, ¿qué ocurre en el caso de los narcisistas? Estudios como los llevados a cabo por Joost M. Leunissen y Constantine Sedikides, de la Universidad de Nottingham nos lo dicen bien claro: este tipo de perfil no siempre experimenta un sentimiento de culpa por las transgresiones cometidas.

Ello provoca que, aunque “socialmente” se sienta presionado a dar el paso para reparar esa situación, el hecho de hacerlo le provoca contradicción, resistencia y hasta sufrimiento por vulnerar con ello su propio ego. Veamos más datos al respecto.

Hombre culpando a otro sin pedir disculpas

Los narcisistas y el acto de pedir disculpas

Masterson (1981) nos recuerda que la personalidad narcisista se sitúa en un continuo. Este perfil va desde lo que se considera como normal (ahí donde hay una regulación más o menos adecuada de la autoestima) hasta ese extremo ya patológico que define al trastorno narcisista de la personalidad.

En este último caso, dichas personas necesitan construir y proteger la imagen de un “yo” claramente sobredimensionado. Con ello, logran proteger esa pieza interna tan débil y fracturada: la autoestima. Aspiran por tanto a dar una imagen de elevada eficacia, de perfección y endiosamiento.

¿Qué ocurre por tanto en el momento en que el narcisista comete una transgresión? ¿Qué pasa cuando, por ejemplo, su pareja le increpa su falta de respeto, las palabras despectivas, el egoísmo o la desatención? Lo que sucede en realidad es simple: no puede asumir esas faltas. Hacerlo provoca que entre en conflicto con esa imagen de perfección que se esfuerza en mantener.

mujer ante el espejo simbolizando el problema de pedir disculpas

El narcisista quiere personas “espejo” en las que reflejarse, no admite contradicciones

Andrew P. Morrison es uno de los mayores expertos en la personalidad narcisista. Así, en su introducción Essential Papers on Narcissism nos indica que los narcisistas buscan ante todo personas “espejo”.

  • Prefiere ese tipo de relaciones donde la otra parte se limite a reflejar sus virtudes. Desea, por así decirlo, que los demás actúen como el espejo mágico de la malvada madrastra de Blancanieves, el cual, le repetía cada día que ella era la más hermosa del reino.
  • Si en algún momento ese espejo se revela y le habla de sus faltas, errores y agravios, el narcisista difícilmente podrá pedir disculpas.
  • No lo hará porque no experimenta sentimiento de culpa. En el caso del trastorno narcisista de la personalidad, es común que la empatía sea muy baja. Por tanto, no solo no entiende por qué la otra persona está dolida o preocupada.
  • Además, en vista de que este perfil entiende las relaciones como meros vínculos o transacciones de las que obtener “beneficio”, le podrá decir a la otra persona que ese, es su problema.

Estas dinámicas, como bien podemos imaginar pueden resultar muy dañinas a nivel de pareja.

El narcisista te hará creer que el error es tuyo

Sabemos que por término medio, pedir disculpas es un paso que el narcisista no hará. Ahora bien, puede darse un acto aún más complejo y contradictorio.

  • Este tipo de personalidad, aunque no lo creamos sufre mucho. Padecen de forma intensa porque siempre se sienten frustrados y amargados. Su baja autoestima los sitúa de forma continuada en ese campo de batalla donde intentar alzarse con la armadura más dorada y la corona más grande.
  • Esa necesidad por aparentar perfección, eficacia y endiosamiento se da de bruces muy a menudo con una realidad que no tolera este tipo de actitudes.
  • Ahora bien, algo que suele darse con gran frecuencia a nivel de pareja es que cuando la otra persona le exige pedir disculpas por una situación concreta, el narcisista le hará creer que la falta (el agravio) es suyo. ¿La razón? Por no entenderlo, por no ver las cosas del mismo modo, por ser débil o incluso ignorante…

Así, y casi sin darnos cuenta, pueden cambiarse las tornas. No olvidemos que las personas con trastorno narcisista son hábiles manipuladores, por tanto es muy posible que seamos nosotros los que les pidamos disculpas.

¿Qué hacer con los narcisistas que no quieren pedir disculpas?

Es conveniente incidir en lo señalado al inicio. Hay muchos tipos de narcisistas, estamos ante un continuo que va de menor a mayor intensidad donde cabe mencionar, por ejemplo, a los narcisistas psicopáticos. En este caso, son perfiles que aparentan ser claramente normales y funcionales, sin embargo son tremendamente efectivos a la hora de dañar emocionalmente a los demás.

  • Los narcisistas necesitan ayuda especializada. Necesitan de una intervención terapéutica donde trabajar aspectos como sus razonamientos antisociales, su autoestima, su ilusión de superioridad, aceptación de sus propias imperfecciones, su empatía… Deben ser plenamente conscientes del daño que ejercen con sus conductas y actitudes.
  • Por nuestra parte, en ese trato cotidiano con un narcisista que se niega a pedir disculpas solo caben dos opciones: o hay respeto o no lo hay, o les facilitamos la oportunidad de cambio y buscan ayuda experta o tomaremos en consideración la posibilidad de establecer distancia.

En muchos casos, y dependiendo siempre de cada subtipo de personalidad narcisista, pueden dar grandes avances y mejoras. No perdamos por tanto la esperanza. Si tenemos un familiar, pareja o amigo con este rasgo, hagamos que tome conciencia del impacto de su comportamiento y la necesidad de solicitar ayuda.