Pensamiento posformal: una etapa que no todo el mundo alcanza

Pensar de manera posformal implica combinar la lógica con la emoción, lo subjetivo con lo objetivo, lo filosófico con lo dialéctico. Son procesos cognitivos altamente sofisticados que si bien están en nuestra mano desarrollar, no todo el mundo alcanza.
Pensamiento posformal: una etapa que no todo el mundo alcanza
Valeria Sabater

Escrito y verificado por la psicóloga Valeria Sabater el 25 Abril, 2021.

Última actualización: 25 Abril, 2021

El desarrollo físico culmina, como bien sabemos, en la edad adulta. Ahora bien ¿qué ocurre con el desarrollo cognitivo? ¿Existe un techo biológico definido o ese potencial carece de límites? Para responder a esta pregunta siempre es interesante recurrir a Jean Piaget. Según este referente, el pensamiento posformal es la última etapa del desarrollo cognitivo humano y la más sofisticada; una que no todo el mundo llega a alcanzar.

Es posible que este último matiz llame la atención a más de uno. ¿Por qué razón no todos culminamos nuestro avance en esa área intelectual? Lo cierto es que lograr esa habilidad en el manejo de conceptos morales, emocionales, lógicos, deductivos y hasta filosóficos no es sencillo. En ocasiones, ni siquiera el entorno académico y nuestra educación promueven el poder conquistar esta meta singular.

Cabe señalar, eso sí, que esta teoría es solo una propuesta y que, a día de hoy, carece de base científica. No obstante, no deja de tener gran interés profundizar en ella y preguntarnos incluso si no valdría la pena desarrollar un poco más algunas áreas cognitivas y emocionales. Lo analizamos a continuación.

cabezas en forma de árbol representando el pensamiento postformal

¿Qué es el pensamiento posformal?

Para Piaget el conocimiento de la realidad parte del descubrimiento y de la manera en que el niño, el adolescente o el adulto organiza, da sentido y construye esa información. Este proceso, según el padre de la epistemología genética, se desarrolla de manera gradual a partir de cuatro etapas:

  • Etapa sensoriomotora.
  • Etapa preoperacional.
  • La etapa de las operaciones concretas.
  • Etapa de las operaciones formales.

Cada uno de estos periodos se definen básicamente utilizar cada vez operaciones cognitivas más complejas. Ahora bien, señalaba Piaget que sobre los 15-20 años ese avance tiende a estabilizarse o a ir más despacio. Es a partir de aquí donde pueden evidenciarse diferencias interindividuales entre unas personas y otras.

El pensamiento posformal es la quinta etapa de nuestro desarrollo cognitivo y aparece entre los 20 y los 40 años.

Podemos definirlo como ese proceso cognitivo por el que intentamos alinear nuestro pensamiento para resolver los dilemas y desafíos cotidianos que aparecen en la vida adulta. Así, algo que suele afirmarse sobre el pensamiento posformal es que suele desarrollarse cada vez que nos enfrentamos de manera adecuada a algún problema, como la pérdida de empleo, la pérdida de un familiar, etc.

Dimensiones que definen el pensamiento posformal

Desde la Universidad de Harvard, nos explican en un estudio que el pensamiento posformal se adquiere a medida que asentamos nuevos recursos académicos, sociales, emocionales, filosóficos, etc. Es ese tipo de conocimiento que adquirimos cuando nos vamos conociendo más a nosotros mismos y también al mundo que nos envuelve.

Por otro lado, cabe señalar que todos nosotros podemos desarrollarlo. Esa quinta etapa del pensamiento cognitivo de Piaget requiere focalizarnos en una serie de dimensiones muy concretas. Las analizamos.

Autoconocimiento

Conocernos a nosotros mismos para procesar con mayor apertura aquello que nos rodea, sin miedo, sin inseguridades, de manera curiosa… Pocas cosas son más decisivas que asentar la capacidad de autorreflexión, la correcta gestión de nuestras emociones, sumada a esa conexión con el propio ser para saber qué queremos y qué necesitamos.

Capacidad para relativizar

Saber aplicar un pensamiento flexible en el que no entender el mundo de manera dicotómica es la base del pensamiento posformal. Es decir, la persona que utiliza este enfoque no se limita a procesar la realidad en términos absolutos de bueno malo, blanco, negro... Siempre hay aspectos intermedios que hay que saber atender y procesar.

Aceptan la contradicción y sacan sus propias conclusiones

Algo que nos explican en el estudio antes citado de la Universidad de Harvard es que el pensamiento posformal está integrado a su vez por 4 etapas (sistemática, metasistemática, paradigmática y paradigmática cruzada). Esto significa que es muy común que llegada la edad adulta alcancemos al menos, las primeras etapas.

En esos primeros logros en la asunción de las operaciones posformales está aceptar la contradicción. De hecho, pocas cosas definen tanto nuestra realidad como esas ambigüedades constantes y la eterna contradicción. Aceptar esta realidad y esforzanos por llegar a nuestras propias conclusiones es algo esencial.

Mente con muchos pensamientos representando al pensamiento postformal

El pensamiento posformal va más allá de la habilidad para solucionar problemas

A menudo, una manera de definir la inteligencia es entendiéndola como esa capacidad para resolver problemas de manera creativa para poder adaptarnos a cualquier circunstancia. Ahora bien el pensamiento posformal va más allá porque nos permite algo más. No solo podríamos alzarnos como personas competentes para afrontar buena parte de los desafíos.

El razonamiento posformal tiene una visión crítica sobre las cosas y siempre intenta comprender por qué aparecen los problemas. Es decir, a pesar de solucionarlos, reflexiona sobre todo aquello que ocasiona sufrimiento, preocupación, crisis, incertidumbres… Así, en buena parte de los casos se relaciona este tipo de enfoque cognitivo con aquello que nos aporta la propia filosofía.

Recordemos, la filosofía nos impulsa a hacernos preguntas de manera constante para reflexionar sobre nuestros conflictos existenciales. Está bien tener una inteligencia práctica y formal que nos permita resolver cualquier imprevisto. Sin embargo, tener la habilidad para pensar de manera más amplia, lúcida y trascendente sobre nosotros mismos y el mundo, es lo que nos acerca sin duda, a la auténtica sabiduría.

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  • Sinnott, Jan D. (1998). The development of logic in adulthood: postformal thought and its applications. New York. doi:10.1007/978-1-4757-2911-5
  •  Kallio, Eeva; Helkama, Klaus (March 1991). "Formal operations and postformal reasoning: A replication". Scandinavian Journal of Psychology. 32 (1): 18–21. doi:10.1111/j.1467-
  • Labouvie-Vief, Gisela (1992). "A Neo-Piagetian perspective on adult cognitive development". Intellectual development. Sternberg, Robert J., Berg, Cynthia A. Cambridge: Cambridge University Press. p. 220.

Licenciada en Psicología por la Universidad de Valencia en el año 2004. Máster en Seguridad y Salud en el trabajo en 2005 y Máster en Mental System Management: neurocreatividad, innovación y sexto sentido en el 2016 (Universidad de Valencia). Número de colegiada CV14913. Certificado de coaching en bienestar y salud (2019) y Técnico especialista en Psiquiatría  (UEMC). Estudiante de Antropología Social y Cultural por la UNED. Valeria Sabater ha trabajado en el área de la psicología social seleccionando y formando personal. A partir del 2008 ejerce como formadora de psicologíae inteligencia emocional en centros de secundaria y ofrece apoyo psicopedagógico a niños con problemas del desarrollo y aprendizaje. Además, es escritora y cuenta con diversos premios literarios.