Los tres pensamientos de Gandhi que contribuyeron a hacer un mundo mejor

Paula Aroca · 22 enero, 2014


Si cada uno de nosotros pudiera retomar (pero sobre todo, llevar a la práctica) lo mejor de los pensadores más destacados, seguramente la humanidad tendría otro curso.

Mohandas Karamchand Gandhi fue un activista político como pocos, cuyo ejemplo prácticamente no ha encontrado parangón. Como un pensador consecuente, Gandhi no solo se dedicó a exponer sus ideas, sino que, además, procedió con el ejemplo, llevando una vida pacífica, sencilla y solidaria con los más necesitados de su país, India. 

A continuación, compartimos algunos de los pensamientos más notables de este gran referente moral, a quien comúnmente se lo nombra como “Mahatma” (“alma grande”).

Amor, vida y perdón

Gandhi hablaba del amor como sentimiento humano, no solo se refería al de la pareja, los hijos, los amigos, los vecinos, sino en general, al amor universal, hacia todo el género humano. Él pregonaba con el ejemplo, siendo solidario con sus congéneres humildes y en desgracia.

También profesaba el perdón como “un atributo de los valientes”, enfatizando que “el débil nunca puede perdonar”. ¿Has encontrado personas que prefieren vivir en el resentimiento, antes que perdonar a quienes los han ofendido? Gandhi perdonaba a sus perseguidores y tenía el valor de defender sus principios para seguir sus ideales.

El producto de la tierra y la codicia del hombre

Gandhi vivió siempre en la humildad, sin ostentaciones y con gran sencillez. Una de sus máximas era que “la tierra ofrece lo suficiente para satisfacer la necesidad humana, mas no la codicia del hombre”. La devastación de tierras y la sobreexplotación de recursos son una muestra de lo que Gandhi quería expresar con esa sencilla frase.

Las religiones y sus seguidores

Hoy en día existen millares de religiones con los mejores principios. Mahatma Gandhi hablaba de las contradicciones en las que suelen caer los practicantes de cualquier religión, que se comportan de manera contraria a lo que indica la religión que profesan. Gandhi decía: “Me agrada tu Cristo, pero no tus cristianos, porque ellos no se parecen a tu Cristo”.

Persevera y lograrás tu propósito

Muchas personas se quedan a la mitad del camino hacia su meta cuando se encuentran con obstáculos. No son capaces de avanzar ante las adversidades y prefieren claudicar.

En una de sus máximas, Gandhi expresa los pasos a seguir para lograr lo que uno se propone: “Primero te ignoran, luego se ríen de ti y después te combaten. Al final, tú ganas”.

¿Eres consecuente con lo que piensas?

Decir y hacer no siempre van de la mano. Te habrás encontrado con individuos que alardean de ser pacíficos, pero que no actúan en consecuencia. O aquellos que se dicen humildes y son ostentosos. Pero también hay quienes disfrutan haciendo exactamente lo que pregonan, y parecen ser lo que más armoniosamente viven.

A eso se refería Gandhi cuando decía que: “La felicidad es cuando lo que piensas, lo que dices y lo que haces concuerdan en armonía”.

La venganza ciega al mundo

Vengarse contra los que te ofenden no siempre es la mejor solución. La mayoría de las veces la venganza genera más violencia y un problema de nunca acabar. Al respecto, Gandhi reflexionaba: “Seguir la ley del ojo por ojo termina cegando al mundo”.

Si todos pudiéramos seguir estas máximas ¿Te imaginas cómo sería nuestro mundo?

Imagen cortesía de Bokic Bojan