Pensamientos intrusivos y ansiedad: ¿cómo afrontarlos?

Pensamientos intrusivos y ansiedad: ¿Cómo afrontarlos?

Valeria Sabater 25 enero, 2015 en Psicología 198 compartidos
Mujer triste con pensamientos intrusivos

“Debería saber qué hacer, pero en estos momentos me veo incapacitada/o para poder reaccionar”. “Cada vez que le digo algo para bien, se lo coge mal y no hay forma de solucionarlo”. “No hay salida para mi problema, es imposible…”  Son pensamientos intrusivos. ¿Quién no los ha tenido en alguna ocasión?

Son frases, ideas e incluso imágenes que aparecen en la cerradura de nuestra mente casi sin darnos cuenta. Son persistentes y nos causan un gran malestar. Duelen, y nos dejan en evidencia casi sin compasión. Nos hablan de lo vulnerables que somos, de nuestros fracasos. De nuestras debilidades.

Los creamos nosotros mismos, pero a veces se tiene la sensación de que una mano ajena y malévola los teje en exclusiva para nosotros, solo para torturarnos. No importa que esos pensamientos tengan base real o no, poco a poco, se trasforman en una obsesión peligrosa que nos llena de más y más emociones negativas. Haciéndonos caer en un bucle muy peligroso.

De un estado de ansiedad pasajero, podemos derivar fácilmente en un trastorno obsesivo compulsivo. Entonces… ¿Cómo afrontar este tipo de pensamientos?

1. Pensar mucho, agota

Mujer con pensamientos intrusivos

Primero debemos entender bien esta ida. Pensar no es malo, todo lo contrario. El riesgo empieza cuando le damos vueltas a las mismas cosas, consiguiendo que con ello se alimenten aún más las emociones negativas.

Un ejemplo. Te has equivocado en algo, has ofendido sin querer a una persona que aprecias. No se te va de la cabeza y no dejas de pensar en ello día tras día, momento tras momento. ¿De qué te vale algo así? Lo ideal es hablar con esa persona, hay que afrontar el problema y pasar página.

Si algo te preocupa, resuélvelo. Acepta, comprende, asume y simplemente: AVANZA.
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2. Cuidado con las negaciones

Un riesgo elevado en el que solemos caer en esos pensamientos intrusivos, es en utilizar casi siempre la palabra “no”. No puedo, esto no voy a poder superarlo, nunca me van a perdonar, no voy a poder conseguirlo… Este tipo de pensamientos no son constructivos. Son plena y absolutamente destructivos.

Lejos de aportarnos una solución y de relajarnos, nos hace caer en un abismo sin salida. ¿Qué tal si hacemos un ejercicio inverso? ¿Qué tal si construimos pensamientos algo más creativos capaces de darnos alguna satisfacción? Para conseguirlo, se requiere una firme voluntad de cambio. De querer mejorar.

Una equivocación es una oportunidad de mejora. Una puerta que se cierra, son dos que se abren a nuestro alrededor, se trata, simplemente, de saber verlas.
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3. ¿Cómo puedo liberarme de los pensamientos intrusivos?

Si percibes que estás teniendo demasiados pensamientos intrusivos, párate. Toma aire. Detén ese círculo vicioso y toma conciencia de que eso no te está ocasionando ningún bien.

Mujer relajándose y evitando pensamientos intrusivos

Deja de identificarte con esas ideas y aléjate. Necesitas soluciones, no puertas. Y esos pensamientos no hacen más que alzar muros a tu alrededor.

Respira. Mira ahora todas esas ideas como si fueras un observador externo. ¿Qué beneficio te aporta pensar en esos mismos aspectos una y otra vez? Es como un boomerang dañino que vuelve incansablemente con más violencia hacia ti.

Cógelo con la mano y páralo. Es el momento de encontrar nuevas estrategias que den solución esos problemas, a esos pensamientos negativos. Comprende que lo pasado ya no existe, que ya no está. Entiende que lo que importa es el aquí y el ahora. Esa dimensión en la que mereces vivir en paz y en equilibrio.

Quien pasa sus días enfundado en el pasado, es incapaz de avanzar, de encontrar recursos con los cuales, madurar personal y emocionalmente.
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Acepta errores, asume las cosas ocurridas y siembra de nuevas ilusiones tu presente. En poco tiempo, germinarán nuevos proyectos donde tu horizonte, quedará despejado. Donde podrás respirar de nuevo orgulloso de ti mismo. Vale la pena.

Cortesía imagen: A. Steibeck

Valeria Sabater

Soy psicóloga y escritora. La curiosidad por el conocimiento humano es mi cerradura particular, la psicología mi llave, la escritura, mi pasión.

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