Personas arrogantes: cuatro características

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 29 junio, 2018
Alejandro Rodríguez · 29 junio, 2018

Las personas arrogantes son aquellas que actúan como si fuesen superiores a los demás. Esta idea generalmente se manifiesta en su forma de actuar, de hablar y de pensar. Por lo general, esta creencia les lleva a infravalorar al resto; por ello suele ser complicado vivir con ellas.

Pensemos que la línea que separa una autoestima sana de la arrogancia es muy fina. Por eso, es importante aprender a diferenciar a las personas arrogantes de aquellas que simplemente se quieren a sí mismas. En este artículo descubrirás algunas de las características más importantes de aquellos que pertenecen al primer grupo.

Características de las personas arrogantes

La arrogancia es una característica muy común en determinados círculos. Por ejemplo, dentro de las grandes empresas o en determinadas carreras que gozan de prestigio y reconocimiento. En general, suele aparecer en aquellos contextos en los que varias personas tengan que demostrar su valía.

Hombre billetes

Sin embargo, es posible encontrarnos a personas arrogantes en casi cualquier ámbito. Quizás en un principio nos pueden parecer admirables por el grado de asertividad que suelen manifestar, pero a largo plazo pueden traernos multitud de problemas. Por eso, aprender a identificar a personas con estas características es fundamental para evitar entrar en cualquier tipo de relación tóxica con ellas.

Algunos de los rasgos más comunes de las personas arrogantes son los siguientes:

  • Excesivo deseo de ser alabados por los demás.
  • Hablan constantemente de sí mismos.
  • Poseen un gran carisma.
  • No son capaces de reconocer sus errores.

Veamos cada uno de ellos.

1- Excesivo deseo de ser alabados por los demás

En la mayoría de los casos, la arrogancia suele esconder una profunda inseguridad. Por eso, quienes cuentan con este rasgo suelen buscar la aprobación del resto de manera desesperada. Esto les lleva a realizar todo tipo de conductas destinadas únicamente a este fin. Por ejemplo, al principio suelen mostrar mucho interés en los problemas de otros, aunque luego puedan utilizar esta información para destacar su supuesta superioridad.

Además, las personas arrogantes tenderán a desarrollar al menos una habilidad de la que se sientan especialmente orgullosos. Pero, en lugar de utilizarla para su propia satisfacción, la emplearán para realizar comparaciones en las que salgan favorecidos y buscar el aplauso de los demás.

2- Hablan constantemente de sí mismas

Debido a su baja autoestima, una persona arrogante tenderá a usar una estrategia conocida como sobrecompensación. Esta le llevará a darse más importancia de la que realmente tiene. Así, intentará ponerse por encima de los demás y dedicará (casi) toda su atención a sus propios problemas.

Esto hace que la mayoría de los arrogantes sean incapaces de escuchar realmente a los demás. En lugar de interesarse por las preocupaciones de los demás, tenderán a interrumpir las conversaciones para contar algo interesante sobre su propia vida.

3- Poseen un gran carisma

Paradójicamente, a pesar de que no sepan escuchar y de que no se interesen por los problemas del resto, los arrogantes tienden a caer muy bien al principio. Esto se debe a que, como hemos dicho antes, al principio suelen escuchar atentamente y además saben perfectamente qué hacer para que los demás les presten atención. Por eso, en un primer momento suelen parecer personas muy interesantes, extrovertidas y cercanas.

Sin embargo, esta primera impresión favorable acaba por desvanecerse en la mayoría de los casos. Cuando las personas que rodean al arrogante se dan cuenta de cómo es realmente, las aristas descubiertas en su forma de ser se vuelven muy molestas o directamente insoportables.

Chica hablando con su amiga

Así, no es raro encontrar a personas arrogantes con gran capacidad para hacer nuevos amigos, pero que son incapaces de conservarlos durante mucho tiempo. Esta es una de las claves que pueden advertirnos sobre la presencia de una persona de este tipo.

4- No son capaces de reconocer sus errores

Debido a que no confían realmente en ellos, los arrogantes detestan profundamente que otros señalen sus fallos. Esta es una de las principales diferencias que muestran con las personas con alta autoestima; para este grupo, descubrir un error es una oportunidad para mejorar la propia forma de actuar.

Por el contrario, las personas arrogantes tenderán a ocultar sus errores y a negárselos a sí mismos. Esto les lleva a tener muchas dificultades para mejorar, lo que puede acarrearles problemas en todos los ámbitos de su vida.

Ahora que ya conoces las cuatro características más importantes de una persona arrogante, te será mucho más fácil identificarlas. Por último, recuerda que todos estamos en peligro de caer en este tipo de comportamientos. Conocer estos rasgos también puede servirte para autoexaminarte y decidir si la arrogancia es algo a trabajar.