¿Por qué hay más solteros que nunca?

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 19 marzo, 2018
Edith Sánchez · 19 marzo, 2018

Aún no se dispone de cifras exactas al respecto, pero sí hay estudios que nos pueden servir para hacer un boceto de la nueva realidad: hay más solteros que nunca, al menos en las sociedades occidentales. Según las proyecciones, a partir de investigaciones independientes, 1 de cada 4 adultos mayores de 50 años nunca se ha casado. Hay algunos lugares en donde incluso las cifras son más radicales. En Nueva York, por ejemplo, uno de cada dos adultos vive solo.

¿Por qué está ocurriendo esto? No es fácil saberlo. El fenómeno es tan novedoso que todavía no hay conclusiones que podamos dar por definitivas. Por el contrario, sí se manejan diferentes hipótesis que podrían explicar este hecho. También muchos testimonios cotidianos de personas que hablan de las uniones permanentes o del matrimonio como algo indeseable. Como una carga que no desean llevar.

Yo no quiero alguien que me diga que siempre todo irá bien. Prefiero a alguien que me mire a los ojos y me diga: ‘Todo está jodido, pero aquí me quedo’”.

-Yoha Navarrete-

Al mismo tiempo, el malestar emocional y sentimental crece en el mundo. Como crecen los casos de depresión y los trastornos de todo tipo. Para los enfoques no biologicistas, o sea esos que no responsabilizan de todo a los genes, lo que ocurre en el mundo está estrechamente asociado con vínculos afectivos endebles o disfuncionales. Quizás el hecho de que haya más solteros es una pieza de esa misma lógica.

chica sentada en el bosque simbolizando a los solteros felices

Los solteros y los solitarios

Son muchos los solteros que viven bien y felices. Se trata de casos en los que la soltería no implica soledad. O en los que la soledad no implica aislamiento. Usualmente corresponden a personas que han elegido conscientemente no vivir en pareja. Lo habitual también es que tengan otros intereses que les llenan en sus vidas.

La decisión de permanecer solteros casi siempre está motivada por el deseo de enfocar todas sus energías en uno o varios proyectos, como puede ser el trabajo. Realizan actividades laborales que adoran y no quieren enfrentarse al dilema de dedicar menos tiempo a su trabajo para responder coherentemente a las expectativas de una familia. Aún así, suelen tener pareja y una buena red de amistades y familiares.

Los solitarios, en cambio, no tienen muy claro por qué no tienen una pareja estable con la cual convivir. Una respuesta frecuente es que no han encontrado a la persona adecuada. Sin embargo, tampoco se sienten cómodos del todo viviendo solos. Suelen llevar vidas rutinarias. Es habitual que en ellos predominen sentimientos de apatía o tristeza.

También hay otro tipo de solitarios. Se trata de aquellas personas que van de una relación a otra, sin quedarse mucho tiempo con ninguna. Viven el “aquí y el ahora”, en una especie de adolescencia eterna en la que no existe el futuro.

Los motivos detrás de la soltería

Los sociólogos manejan distintas hipótesis para explicar esa masiva presencia de solteros. Algunos apuntan hacia la existencia de un entorno que promueve el egocentrismo como nunca antes. El individuo se convirtió en el centro de todo. La preocupación central de muchas personas es su propio yo. En ese esquema no hay lugar para nadie más. Por lo tanto, estar atento a los sentimientos y necesidades de otra persona es algo que no les interesa.

pareja con agua a los lados simbolizando a los solteros

Así mismo, se ha planteado la idea de que está operando la llamada “paradoja de la elección”. Consiste en lo siguiente. Antes era limitado el número potencial de personas que resultaba posible conocer. La Internet ha hecho posible que ese potencial de vínculos sea virtualmente infinito. Así mismo, la cantidad potencial de parejas es incontable. Lo que sucede entonces es que el excesivo número de opciones paraliza la capacidad de decidir.

Así mismo, cuando una persona finalmente se decide por algo, siempre siente que pierde. Y siente esto porque siempre tendrá otras opciones con las cuales comparar “su adquisición”. Hay una tendencia en el ser humano a añorar lo que no tiene, en lugar de apreciar lo que sí.

La soledad y la pareja

Parece que en la actualidad muchas personas han olvidado que la pareja es una construcción. No se es pareja simplemente por salir juntos o por tener sexo. La conversación, los acuerdos, los conflictos y las experiencias son lo que van haciendo de una pareja lo que es.

Por lo tanto, hacer pareja exige esfuerzo. También tolerancia, generosidad y paciencia. Así mismo, por supuesto, renuncias. Eso es precisamente lo que no quieren algunos solteros: esforzarse o dar cabida en su mundo emocional a otras necesidades que no sean las suyas.

Hombre mirando por la ventana

La soledad no elegida nunca es una buena opción. Hay estudios que indican que incluso llega a doler en el cuerpo. En esos casos habría que pensar si no se ha encontrado la persona adecuada, o si más bien uno mismo no se ha adaptado para hacer pareja con otra persona. Vale la pena formularse esa pregunta.