Personalidad camaleónica: la capacidad de amoldarse a la pareja

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 23 febrero, 2018
Raquel Lemos Rodríguez · 23 febrero, 2018

Es dulce, sumisa y deja en manos de su pareja todas las decisiones que haya que tomar. No solo las más importantes, sino también aquellas más nimias como los alimentos a incluir en la lista de la compra. Así convierte a su pareja en su guía. A quien sigue sin dudar y sin replantearse nada. Esta es la realidad de una personalidad camaleónica.

Quien tiene una personalidad camaleónica concibe las relaciones de una manera desigual. Alguien se somete, alguien ordena. Por lo tanto, quienes gozan de esta personalidad se sienten perdidos cuando están con una pareja que les dice “pero, quiero saber qué piensas tú” o “no puede ser que pensemos lo mismo, tendrás que tener tu propia opinión”.

Hoy vamos a descubrir mediante la historia de Samanta cómo es la vida en pareja de alguien que tiene una personalidad camaleónica. Observaremos qué ventajas obtiene al respecto, pero también de qué manera sale perdiendo.

Samanta, la mujer indecisa

Desde pequeña Samanta siempre fue muy indecisa. Tanto es así que se encontró en la tesitura de estar con dos hombres que le gustaban, sin poder decantarse por ninguno. Sin embargo, algo le llamaba la atención de sí misma. Conseguía ser una persona diferente dependiendo de con quien estaba. 

Ángel, su amante, era un fanático del fútbol y de los deportes de riesgo así que Samanta se convirtió en una futbolera apasionada y una amante de la adrenalina. Sin embargo, Ricardo, su marido, era un abogado serio, elegante… Samanta se comportaba con igual elegancia y unos modales impecables.

mujer con personalidad camaleónica rodeada de medusas

A pesar de que a Samanta le desconcertaba su propia transformación, se sentía incapacitada para romper la relación con su amante y con su marido. No obstante, un día todo cambió. Samanta pilló a Ricardo in fraganti con una mujer totalmente contraria a ella y por lo tanto, a él mismo. Era descocada y vivaz.

Destrozada, el miedo invadió a Samanta. No rompió la relación pero dejó de comportarse con Ricardo como lo había hecho hasta ahora. Se volvió apasionada, atrevida en un intento de ofrecerle lo que buscaba. Con este cambio de actitud Ricardo empezó a desconfiar de una posible infidelidad. Por el contrario, con Ángel empezó a comportarse de una manera más correcta, buscando una estabilidad, algo más serio. Ángel se aburrió de su nueva forma de comportarse y se empezó a fijar en otras chicas.

Samanta escogió la única estrategia que siempre había sabido poner en práctica para que sus relaciones funcionasen. Sin embargo, en este caso, su personalidad camaleónica la traicionó. Su mundo se había vuelto del revés, razón por la que cambió los papeles que llevaba interpretando en sus dos relaciones con el objetivo de tener éxito de nuevo. Pero no funcionó

Samanta se encontró sola. Se había amoldado a la personalidad de sus parejas, pero tras los acontecimientos y su cambio, totalmente desafortunado, ambas relaciones se rompieron. Samanta no entendió lo sucedido. Su cambio de actitud repentino provocó que las dos relaciones que mantenía terminasen en desastre.

Adaptarse al estilo de vida del compañero

Como hemos visto con la historia de Samanta, quien tiene una personalidad camaleónica siempre se adapta al estilo de vida del compañero, a sus gustos… En definitiva, oculta quien verdaderamente es para ser quien el otro espera. Sin embargo, esto tiene ventajas e inconvenientes.

mujer con personalidad camaleónica envuelta en hebras de color

La ventaja de la personalidad camaleónica es que consigue tener una pareja con la que compartir absolutamente todo. Hacer las mismas actividades, pensar de la misma manera y compenetrarse a la perfección. Además, como deja en manos de su pareja todas las decisiones, la relación parece ir estupendamente, con armonía.

El inconveniente de la personalidad camaleónica es que siempre mostrará una tendencia a agradar y a someterse a la otra persona. Nunca tendrá iniciativa y, además, siempre estará de acuerdo en todo. Este tipo de personalidad puede acabar desgastando la relación y la pareja puede cansarse de esta actitud, ya que si piensa igual, si no toma la iniciativa, si parece que no tiene gustos diferentes es posible que la relación pierda la chispa.

La personalidad camaleónica es tan adaptativa que elimina por completo los efectos sorpresa en una relación de pareja.

Una pareja no tiene que tener los mismos gustos, ni sentir atracción por las mismas actividades y mucho menos tiene que cambiar su forma de ser por la otra persona. Cuanto más seamos nosotros mismos mucho mejor irá todo. Además, si no somos compatibles, no pasa nada. Más vale darse cuenta a tiempo que mucho más tarde.

pareja con personalidad camaleónica abrazada desde dos barcos

Quien tiene una personalidad camaleónica parece que desea encontrar alguien afín a toda costa. Romper o quedarse sin la pareja les supone un gran miedo, por eso se amoldan. No obstante, como hemos visto esto termina pasando factura a la relación.

La naturalidad, ser uno mismo y tener una autoestima sana es muy importante tanto a nivel personal como relacional. Si no sabemos proteger nuestra personalidad y la vendemos al mejor postor, quizás tengamos un problema de inseguridad.